Condicionan
- Los de Med Atlántica están jugando con las expectativas de gente que perdió su trabajo de una manera miserable.
Christian Cadenas y quienes quiera que estén atrás de Med Atlántica, o viven en un mundo paralelo alejado de la realidad o quieren hacer la “jugada más grande de la historia”.
Según sus declaraciones públicas, ya se les habrían tenido que devolver slots y rutas. Siempre siguiendo su versión aseguran que ya prácticamente están listos para volar, puesto que el concurso mercantil prácticamente ya lo tienen acabado. Gerardo Badín habla de avances con más de la mitad de los acreedores, lo que en el mejor de los casos es una verdad a medias del conciliador, puesto que no son lo mismo el número de acreedores y el monto de cada uno de ellos.
Sin embargo, la realidad es totalmente diferente. Banorte, dirigido por Alejandro Valenzuela, no tiene negociaciones con Med Atlántica y, de hecho, fueron condicionados por esta institución de crédito a que primero deben mostrar quiénes son y cuánto dinero tienen antes de hablar de cualquier reestructura.
Resulta que Cadenas pretendió arrancarle un acuerdo a Banorte de que había quita y reestructuración antes de iniciar las negociaciones. Trascendió que en aquellas reuniones los de Med Atlántica reconocieron que con este acuerdo conseguirían a los inversionistas para hacer la operación.
La respuesta de los ejecutivos de Banorte fue, poco más o menos, así: “Nosotros somos una institución seria, respetada, que cotiza en Bolsa y se sabe quiénes son sus accionistas. ¿Quiénes son ustedes para intentar poner condiciones?”
Les exigieron, para iniciar cualquier proceso de reestructura, que pusieran dinero sobre la mesa y mostraran quiénes son. Adicionalmente exigieron que Jorge Gastélum y Tenedora K no obtuvieran un peso más de lo que pagaron por la línea aérea, puesto que los ven como unos simples intermediarios.
No debe olvidarse que, según las versiones cada vez menos fiables de Felipe Consuelo, Tenedora K recibiría nueve millones de dólares por la línea aérea. No los ha cobrado aún puesto que simplemente puso las acciones en un fideicomiso.
Los de Med Atlántica están jugando con las expectativas de gente que perdió su trabajo de una manera miserable. Este grupo no ha podido ser transparente, ya que simple y sencillamente no tiene inversionistas atrás. Los únicos conocidos como Cadenas y Arturo Barahona, difícilmente podrían tener un historial más negro.
Cadenas fue asesor externo de Gastón Azcárraga en Grupo Posadas y llevaba la relación con Aerolíneas Argentinas. Barahona fue asesor de Mexicana de Aviación justo en la época en que se tomaron las peores decisiones.
Tensión
Quizá el más grande éxito que tuvieron Jaime Ruiz Sacristán, Luis Niño de Rivera y Luis Robles Miaja durante la 75 Convención Bancaria fue que no se notó públicamente la gran tensión que se registró durante prácticamente todos los días que estuvieron en Acapulco.
Presiones de prácticamente todos lados, no sólo por los equipos de los candidatos presidenciales sino también por la fuerte presión que hubo por el tema de los dividendos y el capital de los bancos.
Este tema, enarbolado por Guillermo Ortiz Martínez y Alejandro Valenzuela de Banorte, acaparó sin lugar a dudas gran parte del espacio en los medios de comunicación y las pláticas durante la reunión de banqueros.
Para algunos ex presidentes de este gremio, hay temas mucho más urgentes en el sector que se vieron opacados como los ocho puntos de acuerdo a los que llegaron en materia de inclusión financiera, donde destaca que uno de ellos sea precisamente de educación financiera.
Cada uno de estos puntos ya tiene una comisión en la que trabajarán de la mano con las autoridades. De hecho, el esquema fundamental será avanzar por la banca electrónica, especialmente a través de la utilización de teléfonos celulares y desarrollos de sistemas para que las instituciones de crédito lleguen a todos los municipios.
Pasarela
El saldo de la pasarela de los candidatos no mostró grandes cambios. Enrique Peña Nieto mantuvo la misma posición que ha tenido en su campaña de administrar la ventaja que la dan las encuestas y no arriesgar en temas polémicos, aun cuando sí tocó de refilón el tema del capital de la banca.
Andrés Manuel López Obrador cumplió una participación menos que discreta en la que su asesor económico, Alfonso Romo, no veía el momento de salir. A los banqueros les decepcionó que no tocara el tema del Fobaproa, puesto que él fue uno de los principales enemigos a un rescate bancario que, sin lugar a ninguna duda, fue más que exitoso. La sesión de preguntas y respuestas con él fue considerada como de ternurita.
Algún presidente de consejo de administración dice que hubiera sido muy divertido ver que AMLO se disculpara por su error de cálculo o que mantuviera su posición en lugar de evadir el tema.
A Josefina Vázquez Mota fue la única que interrumpieron para aplaudirle. No sólo lo hicieron en seis ocasiones sino que al término de su discurso fue despedida con una ovación de pie. Quizá no consiguió ningún voto más, pero sí logró inyectar una gran dosis de ánimo a su público natural y demostró que este modo de discurso es el que verdaderamente le funciona.
La relación de Vázquez Mota con los banqueros regresó luego de que hace seis años le recriminaron muy fuerte que cancelara, como coordinadora de campaña, la asistencia del entonces candidato Felipe Calderón.
Gabriel Quadri quizá perdió algunos votos. No por su discurso que fue bueno en términos generales sino porque no logra desvincularse del partido que lo postula. Algún director general de banco comentó en corto sobre su amigo ahora metido a la política que Quadri sabe que es impresentable el partido, pero es la única manera de que se oigan sus propuestas.
