¿Cambió mucho?
- Es altamente sospechoso que el juez Consuelo le haya negado a los acreedores, ASA, Bancomext, Banorte y el AICM, la posibilidad de tener un interventor.
Quienes desean que Mexicana regrese a volar festejaron que, después de seis meses, finalmente Med Atlántica logró poner efectivamente dinero sobre la mesa para pagar a Tenedora K por las acciones de Nuevo Grupo Aeroportuario.
La realidad es que han cambiado muy poco las cosas a pesar de la simplicidad con la que hablan de los siguientes pasos que tienen que dar y que, sin lugar a dudas, son los verdaderamente importantes.
Habla muy mal de la capacidad de gestión del grupo que tiene como representante a Christian Cadenas que haya tardado seis meses en llegar a un acuerdo que, si bien es necesario, sólo se trata de un primer y muy pequeño paso.
Entre los miembros de ASPA se bromea diciendo que si tardaron medio año para pagar nueve millones de dólares… Ahí la llevan, sólo les faltan 250 millones de dólares y a ese ritmo podrían terminar como para 2050.
Esta lentitud sólo ha ido a favor de Gastón Azcárraga, Manuel Borja Chico y otros administradores de la línea aérea quienes habrían cometido una gran cantidad de tropelías en la administración. El paso del tiempo sólo les ayuda para evadir la responsabilidad de estas acciones que, sin lugar a dudas, fueron las que causaron el quebranto a los acreedores, comenzando por los trabajadores, quienes son los más afectados.
También han ganado muchísimo Gerardo Badín y todos aquellos quienes están en la administración de los activos del concurso mercantil. Hay indicios de que no sólo están enamorados del puesto y el salario sino que estarían “ordeñando” parte de los bienes que aún quedan y usando de una manera altamente discrecional los ingresos de la base de mantenimiento, que está en operación.
Es altamente sospechoso que el juez Felipe Consuelo le haya negado a los acreedores, ASA, Bancomext, Banorte y el AICM, la posibilidad de tener un interventor tal y como marca la Ley de Concursos Mercantiles para quienes representan por lo menos diez por ciento de la deuda.
Si bien la firma de abogados que representa Vicente Corta bajó la intensidad, la realidad es que genera una gran sospecha. De hecho, habría que establecer con mucho cuidado la necesidad de establecer con seriedad cuáles serían los siguientes pasos, puesto que hay una gran cantidad de dudas.
Como le habíamos informado con toda oportunidad, Banorte y Bancomext, que son los principales acreedores de la línea aérea, no han tenido negociaciones en todo lo que va del año para la reestructura de la línea aérea. Los contactos comenzarán, suponemos, a partir de la próxima semana y realmente llevarán muchísimo tiempo.
En el caso de la institución que encabeza Alejandro Valenzuela decidieron romper todo contacto desde finales del año pasado hasta no tener clara la seriedad del grupo. No tenían tiempo qué perder.
En el banco encabezado por Héctor Rangel la situación es altamente complicada. Por ley, la institución de desarrollo no puede dar quitas ni llegar a acuerdos con tanta rapidez como podría hacerlo un banco privado. A esta situación debe sumarse el hecho de que este gobierno está cerca de terminar.
Para algunos esto abre la esperanza, puesto que Enrique Peña Nieto prometió el rescate de Mexicana, sin explicar cómo le haría o con base en qué elementos. No debe olvidarse que pidió a Carlos Morineau, próximo secretario general de ASPA, una reunión para hablar de este tema y de la aviación en general.
También Andrés Manuel López Obrador ya les prometió un rescate, que volverían con todas sus prestaciones. Además, amenazó con el regreso de Luz y Fuerza y demás locuras populistas.
El resto de las empresas de aviación en el país no sólo evitaron que se rompieran las conexiones en el país sino que han crecido de tal manera que han aumentado el número de pasajeros y de rutas nacionales e internacionales.
Esta situación hace suponer que la negociación se extenderá más allá de este sexenio y que el tema podría definirse hacia principios del año próximo, con grave detrimento para los consumidores.
CONFUSIÓN
Mony Sacha de Swaan ha generado confusión en el sector de las telecomunicaciones por sus declaraciones en el sentido de que los concesionarios de HiTV tendrían que pedir permiso a la Cofetel para poder operar.
A no ser que en el desglose de la sentencia, que tuvo como ponente a Margarita Luna Parra, hubiera una condición especial. Lo que puede conocerse es que simple y llanamente la autoridad decretó que la SCT no tenía competencia para opinar sobre el tema porque no era un servicio de telecomunicaciones sino de radiodifusión abierta y gratuita.
Así las cosas, quedaría firme la resolución que tomó el pleno de la Cofetel en 2009, en la que autorizó este servicio. Vale la pena recordar que en aquella ocasión los comisionados José Luis Peralta, Gonzalo Martínez Pous y Ernesto Gil Elorduy votaron a favor de este servicio. En la reunión, Héctor Osuna, que en aquel entonces era presidente de esa comisión, primero votó a favor y luego cambió el sentido del voto.
En el caso, que jurídicamente se ve imposible, de que la empresa tuviera que pedir permiso nuevamente, esos tres comisionados ratificarían lo que ya opinaron hace años y serían mayoría, lo que haría irrelevante los votos de Alexis Milo y el presidente del organismo.
Como señalábamos desde la semana pasada, esta resolución muy posiblemente dará pie a que haya demandas por daños y perjuicios en contra de servidores públicos que se equivocaron gravemente como Juan Molinar Horcasitas, quien ahora sólo le hace daño a la campaña de Josefina Vázquez Mota.
