Sin festejo
-Para medir la tragedia en la cual se encuentra el sindicalismo en el país, bastaría una revisión de las tres agrupaciones sindicales de Mexicana.
Realmente es muy poco lo que puede festejarse en un día como hoy, puesto que las luchas de los trabajadores han sido totalmente abandonadas a cambio de sindicatos que, en la inmensa mayoría de los casos, se convierten en un enemigo más de sus agremiados o una fórmula que sirve sólo para el poder político.
Bastaría, para medir la dimensión de la tragedia en la cual se encuentra el sindicalismo en México, una revisión de las tres agrupaciones sindicales que convergen en Mexicana de Aviación. El líder del SNTTTASS, Miguel Ángel Yúdico, ha sido desleal en todos los sentidos. Primero estaba “arreglado” con Gastón Azcárraga para tomar la titularidad de todos los contratos, considerando pilotos y sobrecargos, cuando este hombre pretendía usar a Click y las otras filiales de ese grupo para destruir o, por lo menos, minar a Mexicana de Aviación.
Finge olvidar que era un ariete en las negociaciones que se mantenían en esos momentos y que su lamentable actitud ayudó a un hombre que sigue beneficiándose en la medida en que se alarga el Concurso Mercantil sin procesos de rendición de cuentas, puesto que implicaría en el extremo que Azcárraga y su gente evitaran acciones legales por su responsabilidad como administradores de Mexicana.
La Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación tampoco ha sido de mucha ayuda. Primero se tuvieron que enfrentar con un sindicato cada vez más fragmentado, el proceso que llevó a esa línea aérea al concurso mercantil y con un liderazgo históricamente malo. Lizette Clavel, en pos de su sueño de convertirse en la heredera política de las glorias de Alejandra Barrales, cometió errores que deben ser parte de un manual de la mala práctica sindical.
Ricardo del Valle no mejoró mucho las cosas. Su manera de enfrentar el sindicalismo es francamente ridícula, puesto que se ha convertido en una suerte de groupie de lo que dicen Fernando Perfecto, Felipe Consuelo, Gerardo Badín y los continuos dizque inversionistas quienes aparecen con dinero, de saliva hasta el momento.
El todavía secretario general de ASPA ha cometido cualquier cantidad de fallas, equivocaciones y errores como representante de los pilotos, los cuales van muchísimo más allá de pecar de ingenuo y ocultar, abiertamente, información a la asamblea y el comité directivo del sindicato.
La mayoría le culpa no sólo de haberse alejado de los asesores que durante tantos años le dieron buenos resultados sino también olvidando la historia. En lugar de haber exigido la liquidación con el concurso mercantil, tal y como lo hicieron los pilotos de Aeroméxico en 1988, los ha forzado a terminar con su fondo de ahorro siguiendo promesas francamente débiles.
De hecho, hay quienes dicen que mañana será el día en que se realice el canje de las acciones de Nuevo Grupo Aeroportuario en propiedad de Tenedora K hacia Med Atlántica (incluyendo, equivocadamente, las que tienen los pilotos) y con eso todo se arreglará.
Se trata de una mentira más que los líderes sindicales de la aviación no únicamente se tragan sino que, además, pretenden hacer que se traguen sus sindicalizados.
En el poco probable caso de que se haga el canje de acciones, la realidad es que muy poco se habrá avanzado en el proceso de rescate de la línea aérea.
Como lo han explicado una y otra vez los funcionarios de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, se requiere que se llegue a un acuerdo concursal con los acreedores, el cual sea firmado por el juez.
El conciliador dice que prácticamente ya están listos todos los convenios y que sólo falta terminar la negociación con Banorte y Bancomext.
En el menos malo de los casos la afirmación es inexacta. Tampoco tienen acuerdos con AICM, ASSA y no dicen que se trata de los dos principales acreedores. De hecho, si no tienen un convenio con la institución que encabeza Alejandro Valenzuela no puede haber un convenio de acreedores.
Víctimas
La posición asumida por la Comisión Federal de Competencia es peligrosa. Tratan de hacerse las víctimas de una conspiración en su contra para justificar sus decisiones.
Desde la semana pasada iniciaron una campaña que parece ser una cortina de humo en la que pretenden diluir el tema de fondo.
Primero dijeron que habían sido víctimas de un documento oficioso, anónimo, en el cual se anunciaba la reunión del pleno de ayer y que no estaría en ella Eduardo Pérez Motta porque había sido recusado.
No se necesita ser un exmiembro de la KGB o de la STAZI para saber cuándo se reuniría el pleno para tocar el tema de una multa multimillonaria y que el presidente estaba incapacitado porque sus pares no lo consideraron objetivo para atender ese tema.
Luego dijeron que su página de internet había sido hackeada. Los ataques a páginas de gobiernos o sus instancias; de grandes instituciones son blancos deseables para este tipo de piratas que, en no pocas ocasiones, lo hacen como diversión o entrenamiento para otro tipo de ataques.
Lo que es inaceptable es que traten de sembrar la sospecha de que se trata de parte de una conspiración para minarlos antes de su pleno de ayer.
La realidad es que no se puede aceptar que, de ninguna manera, funcionarios públicos como son los miembros de la CFC propalen estas versiones y no sean suficientemente claros para ir al fondo de temas cruciales para la competencia como el que se tocó ayer.
Evidentemente ahora la cortina de humo se utilizará como un escudo para justificar la posición que asumieron y que, sin lugar a dudas, va en contra de un país no sólo de transparencia sino en el que las instituciones funcionen de una manera adecuada.
