Compartir redes

Mientras que en el sector de las telecomunicaciones resultaría impensable que las grandes empresas compartieran sus redes con las pequeñas y los nuevos entrantes, en la banca está por convertirse en una práctica común. Imagine, por un momento, el crecimiento que ...

Mientras que en el sector de las telecomunicaciones resultaría impensable que las grandes empresas compartieran sus redes con las pequeñas y los nuevos entrantes, en la banca está por convertirse en una práctica común.

Imagine, por un momento, el crecimiento que tendrían las telecomunicaciones si existieran convenios en condiciones razonables a través de los cuales un competidor pudiera explotar la infraestructura de algún otro, evidentemente pagando una contraprestación correcta.

Gran parte del fracaso de la competencia en larga distancia en la década de los 90 se dio porque los nuevos entrantes se vieron precisados a construir infraestructura que se concentró en los segmentos de mercado con mayores ingresos y, por tanto, no derivó en un crecimiento de este sector y de la competencia.

Piense en que las empresas de televisión de paga pudieran usar las redes instaladas de quienes han realizado grandes inversiones y la competencia se diera en cuanto a precios y contenidos.

Para tener una adecuada dimensión de la competencia que hay en el sector de las telecomunicaciones, se puede ver que para contar las telefónicas o empresas de televisión de paga alcanzan los dedos de la mano, mientras que en el sector bancario hay más de 40 instituciones, y eso sin considerar a otros otorgantes de crédito como pueden ser tiendas de autoservicio, departamentales o incluso formas no reguladas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

Sin miedo

Entre los grandes bancos hay una convicción creciente de que, lejos de impedir el desarrollo de otras instituciones, se deben realizar alianzas estratégicas que, por un lado, diversifiquen los ingresos de las instituciones de mayor tamaño y, por el otro, permita el desarrollo del sistema financiero promoviendo una mayor inclusión financiera que es indispensable para el desarrollo del país.

Bancomer, encabezado por Ignacio Deschamps, no sólo es el más grande del país, sino que es el más avanzado en cuanto a su iniciativa de que otros bancos utilicen su red como una parte de negocios.

A pesar de que existe banco Walmart, la institución dirigida por José María Urquiza no está metido directamente en el negocio de dar créditos de consumo. Todas las tarjetas que operan bajo las diversas marcas de este grupo realmente son de Bancomer. No son operadas ni administradas, sino que son directamente créditos dados por el banco que encabeza Deschamps.

Si un banco nacional pretende crecer difícilmente puede hacerlo si no es a través de fusiones y alianzas estratégicas. De hecho, sorprende que sean pocas las fusiones que se han dado entre los bancos mexicanos.

Bancos como HSBC, Santander e incluso Banorte tienen problemas reales para seguir por el camino de las fusiones. Los dos primeros derivados de las estrategias y las condiciones de sus matrices y el encabezado por Guillermo Ortiz Martínez porque una fusión comenzaría a diluir demasiado al grupo de control. De hecho, no se contempla ningún aumento de capital en los próximos tiempos.

De hecho, Bancomer está negociando diversas alianzas con algunas otras instituciones para darles servicios.

El esquema no sólo incluye los créditos al consumo sino también la operación conjunta de ATM y el uso de la red de sucursales. En el caso de los cajeros automáticos no sólo están dispuestos a un uso compartido sino que además hasta compartir logotipos.

En este sentido, no le extrañe que mucho más allá de redes de corresponsales, dentro de un lapso razonablemente corto pueda hacer pagos de un banco pequeño en la red de uno de los grandes.

Error

Desde hace más de seis meses, ahora sí mañana, se está realizando el canje de acciones entre Tenedora K y Med Atlántica de Nuevo Grupo Aeroportuario (Mexicana de Aviación). Mucho más allá de las mentiras que se han contado sobre diversos funcionarios de la SCT u otros intereses oscuros, la realidad es que los “inversionistas” no se presentan a las reuniones en las que se debe exhibir dinero, sólo son buenos para el rollo.

En este contexto, es un error de Fernando Perfecto haber convencido a la asamblea, en su mayoría pilotos varados de CMA, de que se le den las acciones a Med Atlántica, que tiene el sindicato para que llegue al cien por ciento y luego se las devuelva.

Hay pilotos que no tienen claro cuál sería la contraprestación, puesto que se dan cuenta de que el regreso de la aerolínea se ve muy remoto y, en una de esas, sólo se está dando un regalo. Mientras todo esto sucede, Felipe Consuelo promete que, ahora sí, hoy se realizará el cruce de las acciones… ¿Usted le cree?

Transfer

Telcel, dirigida por Daniel Hajj, lanzó ayer, junto con Banamex e Inbursa Transfer, un sistema para hacer operaciones bancarias vinculado a la telefonía celular. De hecho, se tiene que marcar la fecha, puesto que se trata de uno de los temas que muy pronto se volverán comunes en la relación entre bancos y sus clientes.

Campañas

Si se hace un análisis de las propuestas económicas de los candidatos, puede verse una clara división en dos grupos: las insensateces de Andrés Manuel López Obrador y las propuestas coherentes.

Señaladamente Josefina Vázquez Mota y Enrique Peña Nieto hacen propuestas correctas (muy parecidas en el fondo) y que, sin duda, contribuirían a promover el desarrollo.

Gabriel Quadri, desde la cómoda posición de quien no tiene nada que ganar o perder, hace propuestas que suenan bien, pero carecen de sustento, porque se trata de una campaña testimonial que bien se pudo ahorrar el país.

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