Trasfondo
El gobierno de Dilma Rousseff está convencido de que la mejor forma de proteger a su industria es aumentando los aranceles
La visión que tienen muchas de las naciones sudamericanas sobre el libre comercio es muy diferente a la que se ha construido en México desde principios de la década de los noventa.
Naciones como Venezuela, Argentina y, particularmente, Brasil tienen una posición en contra de los acuerdos comerciales. Si hace un poco de memoria, seguramente recordará que México intentó tener un tratado de libre comercio con ese país en los últimos tiempos del gobierno de Lula de Silva, que simple y sencillamente no mostró ningún interés.
El ACE 55, que a partir ayer tuvo una nueva ronda de negociaciones en México, va muchísimo más allá del cambio en las reglas que plantea Brasil imponiendo cuotas de contenido nacional y aumentando el arancel a las exportaciones mexicanas.
El gobierno de Dilma Rousseff está convencido de que la mejor forma de proteger a su industria es aumentando los aranceles, en lugar de trabajar con la sobrevaluación de su moneda y la pérdida de competitividad que han tenido durante los últimos tiempos.
De hecho, a países que no tienen convenios comerciales ya les aumentó unilateralmente los aranceles en materia automotriz y la Secretaría de Economía, encabezada por Bruno Ferrari, ha logrado esta negociación con el ACE.
A pesar de las ridículas y derrotistas posiciones que tienen los representantes de AMIA, de Eduardo Solís, el gobierno mexicano debe mantener por lo menos dos valores fundamentales.
Primero. El comercio internacional tiene como fundamento el respeto a los acuerdos firmados y los cambios deben darse de una manera en que los dos países ganen, no que uno se imponga y el otro ceda. De hecho, la posición mexicana es estar abiertos al diálogo, pero están dispuestos a llegar a la ALIDE para hacer que los sudamericanos cumplan con lo contratado.
Segundo. El gobierno mexicano tiene claridad en que, si bien la industria automotriz mexicana es la número seis del mundo, y que exporta cuatro de cada diez vehículos, el horizonte es mucho más largo que Brasil, es decir, en caso de romper el acuerdo comercial el daño no sería catastrófico para la industria nacional.
México hoy está en una posición sumamente fuerte gracias a la solidez económica que ha permitido un aumento en la competitividad internacional, ya no basada sólo en salarios bajos.
El equipo de Ferrari tiene claro que se debe negociar con fuerza y lograr un acuerdo correcto para México.
Desvergüenza
La CROC, que tiene como secretario general a Isaías González, en un arranque entre electoral y efectista demandó ante la CNDH a la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, puesto que según ellos la fijación del salario mínimo resultaba en una violación a los derechos humanos de los trabajadores.
La CNDH desechó hace unos días las queja porque consideró que la Conasami, encabezada por Basilio González, cumplió cabalmente con la normatividad y le recomendó a la CROC que asista a la Secretaría del Trabajo para pedir una revisión a los salarios mínimos.
Es fácil suponer que González tenía como principal objetivo hacer un escándalo político y ganar adeptos para su interés político; sin embargo, simple y sencillamente no pudo.
Alianza
El gobierno está buscando la inclusión financiera por todas las vías. En unos días más se hará un anuncio oficial sobre un convenio que ya está prácticamente listo entre Bansefi, dirigido por Carlos Montaño, y el Infonacot, capitaneado por Gabriel Ramírez.
La red de sucursales de bancos de desarrollo se utilizará para que los acreditados de Infonacot puedan pagar sus créditos, lo que facilita no sólo la operación de ambas instituciones sino le hace la vida más fácil a los usuarios.
Hartazgo
No se usted, pero ya suena total y absolutamente ridículo todo el rollo de Felipe Consuelo, Gerardo Badín y los dizque inversionistas de Med Atlántica (que todo el mundo, excepto el juez que lleva el Concurso, sigue sin saber quiénes son) y los anuncios de reuniones y reuniones con los funcionarios de las secretarías de Comunicaciones y Transportes y Trabajo, cuando en realidad no hay nada concreto.
Griselda Nieblas ha jugado un papel punto menos que lamentable, puesto que la presidente del Instituto Federal de Concursos Mercantiles ha perdido totalmente este concurso ante los excesos protagónicos del juez asignado y la falta de claridad.
Es momento de llegar a un punto final. Lo menos malo para los trabajadores es la quiebra, pero Consuelo sigue protegiendo sus fantasías y no la realidad.
Desde hace semanas es tiempo para que alguien le diga al juez que es una tontería mantener indefinidamente el Concurso Mercantil, puesto que daña a quienes intenta defender por su obsesión de salvador.
Consuelo, de quien hay videos en la red que demuestran que ya perdió la objetividad y que terminó siendo exhibido con base en datos duros por parte de la SCT, que en diversos comunicados de prensa demostró cómo estaban realmente las cosas, aceptó que Med Atlántica violaría la ley Federal del Trabajo ofreciendo que se paguen las liquidaciones cinco meses después.
Enlodada
Concamin se ha convertido en un verdadero cochinero. La gestión de Salomón Presburger no sólo ha sido lamentable por sus desplantes e intentos de obtener beneficios personales, sino que parecería que este hombre está convencido de que llegó a esa confederación para usarla a su favor.
Es necesario que se analice a fondo lo que está pasando en una agrupación donde se han alejado de los intereses de sus agremiados a favor de los caprichos de su actual presidente.
