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Sindicatos de Mexicana piden se les devuelvan los slots, pero no se les puede regresar algo que no se les ha quitado
Los pilotos, sobrecargos, trabajadores de tierra y personal de confianza de lo que algún día fue Mexicana de Aviación mantienen un plantón absurdo, ridículo e inútil frente a las oficinas centrales de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
Los dizque motivos son dos sandeces:
Primera. Que les sean devueltos los slots de CMA. No se les puede regresar algo que no se les ha quitado. Fue una decisión de la línea aérea dejar de volar a medio Concurso Mercantil, a pesar de que Javier Christlieb diga que él no tuvo que ver con esa decisión. En todo momento la dependencia que encabeza Dionisio Pérez-Jácome les ha señalado una y otra vez que los derechos de Mexicana de Aviación y de todas las demás líneas aéreas están salvaguardados. En el momento, hipotético, en que CMA regresara a las operaciones podría usar los slots y las rutas que tenía asignados sin ninguna clase de discusión o precondición.
En los planes mágicos que Arturo Barahona y Christian Cadenas aseguran que regresarán con los aviones que tiene Nafin-Bancomext, dirigida por Héctor Rangel. No podrían usar todos los slots que, gritan, les fueron quitados, aun cuando (la reiteración es para que entiendan los más retrasados) no se les puede devolver algo que no se les ha quitado.
Segunda. Dicen que Felipe Duarte y Gerardo Sánchez Henkel no les hacen caso, o algo como eso. La realidad es que la cantidad de veces que el subsecretario y el director jurídico de la SCT han platicado con ellos es francamente larga. Tan sólo el titular de la dependencia se ha reunido con los tres líderes sindicales y el representante de los trabajadores de confianza en más de diez ocasiones.
Calendario Maya
Y podrían reunirse todos los días hasta el final del calendario maya y la posición del gobierno no va a cambiar. Se requiere que se depositen, por lo menos, 300 millones de dólares en el fideicomiso constituido por Tenedora K en banca Mifel para que de ahí se paguen las liquidaciones y demás gastos operativos.
Una vez cumplido este requisito están los demás para obtener los permisos para dirigir la línea aérea. No son trabas ni un complot como denuncian algunos, simple y sencillamente son las reglas que han tenido que cumplir todas las líneas aéreas que operan y han operado en este país.
Sus supuestos actos de presión ni generan simpatías ni causan más que molestias a otros trabajadores, vecinos y quienes tienen que pasar por la zona “tomada” por estos sindicalizados.
Ninguna otra organización sindical ha mostrado simpatía y, de hecho, la Unión Nacional de Trabajadores se ha dedicado a voltear hacia otro lado puesto que saben que es una lucha política perdida. No encuentran elementos de solidaridad práctica, puesto que saben que si bien es mala la desaparición de una empresa su caída no genera una crisis sistémica en la aviación.
Otra vez para los más lentos de comprensión: los tres principales indicadores de la industria aérea han crecido desde la desaparición de CMA a niveles superiores a los de la inflación, es decir, hoy hay más rutas y pasajeros transportados que hace 18 meses. Durante este lapso Aeroméxico, Interjet y Volaris han realizado inversiones superiores a las que hizo CMA durante el tiempo que la mal administraron Gastón Azcárraga y el requerido por la justicia Manuel Borja Chico.
Muy solos
Entre sobrecargos y pilotos se ha presentado una situación curiosa. Los miembros de ASSA y ASPA que trabajan para Aeroméxico se hacen a un lado. Obviamente no van a los plantones ni asisten a las marchas. Como diría un comandante de la línea que dirige Andrés Conesa, “estamos muy ocupados volando”. No han tomado partido a pesar de que algunos aseguran que Juan Rodríguez Castañeda, director ejecutivo de recursos humanos de Aeroméxico mandó un comunicado que, según ellos, trataba de tirarle tierra al sindicato. En los hechos, Fernando Perfecto cada vez está más y más solo. Al momento del Concurso Mercantil de Mexicana de Aviación había mil 100 pilotos en esa línea aérea. Algunos se han ido a volar a otros países, Aeroméxico e Interjet o se han dedicado a otros trabajos. Uno de los indicadores más claros es que en el proceso de votación para renovar la dirigencia de ASPA han votado menos de 200 pilotos de lo que fuera Mexicana. Si hubiera un sindicalismo activo, pues además de ir a tomar instalaciones pues estarían, también, participativos en su organización. El comité directivo de este sindicato en el momento del inicio del Concurso Mercantil era en 75% de pilotos de Mexicana. Hoy no sólo han perdido la mayoría sino que cada vez son menos.
¿Mártir?
Algunos, molestos, se preguntan si Perfecto es una suerte de héroe viviendo una cruzada personal, un mártir o encontró una nueva forma de vida. Un piloto más o menos con su experiencia y cargo en CMA tenía un salario, ya libre de impuestos, de 150 mil pesos. Como líder sindical se le da una compensación de 40 mil pesos. No debe olvidarse que gente como Barahona, Gerardo Badín, Felipe Consuelo y algunos otros entre los que deben contarse a los miembros del SNTTTASS, encabezado por Miguel Ángel Yúdico, que trabajan en la base de mantenimiento están cobrando sueldos en detrimento del cada vez más mermando patrimonio de la línea que algún día fuera un orgullo de la aviación nacional.
