De la manga

Ayer, la Comisión Federal de Competencia demostró su capacidad para sacar de la manga explicaciones fantásticas. En un comunicado de prensa con el que pretenden explicar las razones por las cuales impidieron la inversión de Televisa en Iusacell, salen con unas jaladas ...

Ayer, la Comisión Federal de Competencia demostró su capacidad para sacar de la manga explicaciones fantásticas.

En un comunicado de prensa con el que pretenden explicar las razones por las cuales impidieron la inversión de Televisa en Iusacell, salen con unas jaladas de los pelos, como diría Carlos Slim.

Textualmente dice: “Una asociación de esta magnitud, con poder de veto de cualquiera de las partes sobre las decisiones corporativas de la empresa conjunta y con mecanismos formales para la comunicación entre Grupo Salinas y Grupo Televisa, crea nuevos y poderosos incentivos económicos para que las partes no sólo cooperen en la empresa conjunta sino que se coludan en otros mercados”.

¿Son ingenuos o estúpidos? ¿Realmente creen que invertir mil 600 millones y tener un negocio común es necesario para incurrir en prácticas de colusión? Evidentemente no, lo único que se requiere es intención de violar la ley e interés económico común. Para eso no se requiere estar sentados en el mismo consejo. Si esta afirmación fuera cierta, pues prácticamente no habría empresarios en otros consejos de administración, puesto que “serían canales formales” para la colusión. Mucho peor aún. Si fuera futbol, estarían marcando el penalti antes de que los jugadores entraran al área.

Sin embargo, no paran el ridículo pues, según ellos, su conclusión “así la indican contundentemente tanto la teoría económica como la práctica internacional en materia de concentraciones”. Obviamente no citan un solo autor ni una experiencia similar en el mundo porque no la hay, entre otras cosas por las particularidades de México. Siguen diciendo: “La concentración, en los términos planteados por las empresas, no se reduce a una coinversión en Iusacell, sino que induce casi forzosamente la coordinación entre ambos grupos económicos en todos los mercados en los que coinciden”.

Esa afirmación, total y absolutamente ligera, no tiene ningún sustento. En ninguna parte de la solicitud se hace una petición como la que refiere el boletín de prensa en negritas. Reconoce el comunicado de prensa que la concentración “en telefonía móvil no origina riesgos para la competencia; al contrario, una inyección de capital en Iusacell puede redundar en una competencia más vigorosa para los usuarios”. Evidentemente la alianza es tan positiva para este mercado que hasta Eduardo Pérez Motta lo tiene que reconocer de manera oficial. Así que es inexplicable que la hayan negado. También pudieron haber fallado en contra porque no cura el cáncer ni soluciona los problemas generados por el egocentrismo de un funcionario público.

Da una serie de recomendaciones que, imaginan, seguramente no se le han ocurrido a Ricardo Salinas Pliego.

Al final del largo comunicado de prensa citan a los comisionados que votaron en contra, Luis Alberto Ibarra y Cristina Massa, quienes habrían dicho “la concentración notificada podría lograr una mayor eficiencia en el funcionamiento del mercado de los servicios de telefonía móvil”.

¿Quién preguntó?

Sin embargo, habla de televisión abierta y dice que “genera graves riesgos para la competencia. Se trata de un mecanismo que crea nuevos incentivos para la coordinación de ambas empresas”. Los comisionados de la CFC han de creer que los dueños de las televisoras son tontos o necesitan un pacto de sangre para coludirse. Y de ahí llegan hasta la cocina: “la probable coordinación entre Televisa y TV Azteca provoca riesgos de que estos contenidos de televisión (entre ellos, por ejemplo, la totalidad de los derechos de transmisión de partidos de futbol de la Primera División mexicana) se utilicen como palanca para desplazar indebidamente del mercado a empresas de televisión restringida que no están integradas verticalmente a las partes”.

Sería bueno que alguien les explicara que, por ejemplo, los partidos del Cruz Azul se transmiten por ESPN. Para intentar justificar el impacto negativo a los consumidores dicen que la publicidad en televisión podría subir de precio y por lo tanto los productos y así llegar al bolsillo de las personas… Teoría del caos pura. Que digan del precio final de un producto, qué impacto tiene la publicidad en medios electrónicos, no visto sólo como costo sino como herramienta fundamental de venta. Vamos, otra tontería de la CFC.

Resultado

Como le hemos anticipado, en el mejor de los casos Pérez Motta y los opositores únicamente retrasaron esta operación puesto que, claramente, no hay elementos para impedirla. Sólo se trata de pretextos, miedo e incapacidad por parte de una autoridad que, evidentemente, intenta funcionar a favor de otros intereses que no son los consumidores.

En Picada

La soberbia es muy mala consejera. Hace unos años el director de SARE, Arturo Sánchez Carbajal, decidió que podría reinventar el negocio hipotecario en México y comenzó a tomar una muy larga serie de decisiones equivocadas en materia de negocios. Los primeros en notarlo fueron los inversionistas, que han castigado muy fuertemente su acción durante el último año. Ahora también lo están resintiendo bancos que le están cerrando las llaves ante las malas señales y hasta sus clientes potenciales.

Sin lana

Como era previsible, sigue sin poderse verificar si alguien depositó un cheque de 300 millones de dólares, supuestamente Med Atlántica, y si tiene fondos. Nuevamente Felipe Consuelo inventó a un grupo de inversionistas para tratar de alargar más el proceso de concurso mercantil. Se trata, desgraciadamente, de un rollo más, ya que no hay evidencia de que haya un grupo de inversionistas con toda la extensión de la palabra, es decir, con dinero y que cumplan los requisitos.

De hecho, a quienes les gusta aventar nombres, nuevamente les salió mal. En algunos medios irresponsablemente se dijo que Gina Diez Barroso era parte del grupo de accionistas que están a punto de rescatar Mexicana de Aviación. Esta señora emitió un comunicado de prensa en el que señala que no forma parte de manera directa o indirecta en el grupo de personas que presuntamente pretenden rescatar a la línea aérea. Vamos, que no ha aportado ningún recurso para una operación de este tipo. Como sea, el 10 de febrero se acerca a pasos agigantados y siguen sin aparecer quienes dicen tener los recursos.

Temas:

    X