Sin fantasmas

- No se debe condicionar la inversión de Televisa en Iusacell.

Como pocos, el sector de las telecomunicaciones está lleno de mitos, fantasmas y dogmas que poco o nada tienen que ver con la realidad y con los hechos. Lamentablemente esta serie de mitos condiciona las decisiones y alarga hasta el infinito absurdos debates que poco tienen que ver con la realidad.

Ayer mismo en este espacio le explicamos que así como no hay cadenas nacionales de televisión, tampoco existen las de radio a pesar de que muchos se esfuercen en hablar de duopolios y hasta lleguen a temer al coco de un monopolio.

La determinación que deberán tomar los comisionados de la Comisión Federal de Competencia (CFC) en torno a la inversión de Televisa únicamente en Iusacell ha estado llena de mitos y de ideas fantasiosas que poco tienen que ver con la realidad.

Es necesario realizar un análisis objetivo, desde el punto de vista de los usuarios y no de los agentes económicos, para determinar qué tan conveniente es esta concentración para los usuarios de telefonía.

Razones

Demos las razones por las cuales debe ser aprobada esta concentración.

Primero. Hay poca competencia en el sector de la telefonía móvil, puesto que dos empresas concentran más de 80% del mercado. Luego de la alianza Iusacell mantendría 4% de un mercado de más de 100 millones de teléfonos y en expansión.

Segundo. La intención de los grupos de accionistas encabezados por Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas Pliego es relanzar a Iusacell casi como si fuera un nuevo entrante en el mercado. Como se sabe, si esa telefónica tiene mayor músculo financiero obligará a una mayor competencia que redundará en más y mejores servicios a precios más accesibles para el usuario.

Tercero. Desde el punto de vista estrictamente jurídico no puede condicionarse la inversión. La CFC sólo puede decir si la aprueba o no, de ahí que cualquier otra presión en cualquier otro mercado sea inaceptable.

Como le hemos señalado en esta columna, en México hay pocos empresarios con cantidades suficientes de capital como para impulsar los grandes negocios que requiere el país, así que no es extraño que personas que son competidores en algunos segmentos sean socios en otros. Eso no implica, nunca lo ha hecho, que se incurra en prácticas en contra de la competencia. La Ley Federal de Competencia Económica no habla sobre el tamaño de las empresas sino de las prácticas en contra de la competencia por parte de los agentes económicos. Si grupos empresariales, más allá de los acuerdos comunes de un sector, toman decisiones en contra de los consumidores deben ser sancionados por el organismo que preside Eduardo Pérez Motta.

Cuarto. Cuando el grupo de Salinas Pliego compró Iusacell se trataba de una empresa que no podía salir adelante con su pesada carga financiera. Si bien se ha hecho un esfuerzo importante de contención en las pérdidas (donde se tiene que incluir la joroba cambiaria de 2008), la realidad es que hoy por hoy requiere de una fuerte inyección de capital que le permita competir de una buena manera. Quién puede estar en contra de que una empresa reciba una inyección de capital que le permitirá generar una muy intensa competencia en el sector de las telecomunicaciones.

Opositores

Es evidente que haya una gran cantidad de grupos que se sienten incómodos. En un lado están aquellos quienes durante muchos años se han beneficiado financieramente de la operación y a los que no les queda más que prepararse para un competencia mucho más fuerte.

Hay otros que, además de sus alianzas en un solo negocio, están tratando de mezclar temas que no tienen que ver puesto que Televisa sólo, única y exclusivamente está invirtiendo en la telefónica Iusacell.

Lo que pase o pueda pasar en otros negocios como puede ser la televisión abierta o de paga son temas que nada tienen que ver con esta inversión. De hecho, si estas empresas se sienten agraviadas deben recurrir ala CFC y a la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) para hacer valer sus derechos y no usar una alianza benéfica para la telefonía móvil del país. Es compresible que traten de aprovechar la oportunidad para presionar sobre temas que tienen alguna relación remota y de la que pretenden sacar ventajas indebidas; sin embargo, esto sería lo mismo que tratar de condicionar la inversión de un grupo empresarial en una minera porque tienen relaciones con un banco, con tal de que se les dieran créditos gratis. En todo caso es preferible para el mercado que las alianzas se hagan de una manera abierta y transparente en las que reguladores y el mercado accionario sepan y no con base en simulaciones.

Responsables

Toca a los comisionados Eduardo Pérez Motta, Cristina Massa, Miguel Flores Barnés y Luis Alberto Ibarra tomar una decisión que va mucho más allá de la vida de Iusacell o de la competencia en telecomunicaciones. Temer a que los socios de dos televisoras puedan tomar acciones monopólicas sólo porque tienen socios comunes en una telefónica es francamente ingenuo. No se requiere de un intercambio accionario para tomar este tipo de acciones que, esas sí, deben ser sancionadas con todo el peso por la CFC. No debe perderse de vista que mientras el mercado de la televisión abierta es de tres mil millones, el de la telefonía supera los 30 mil millones de dólares. Esto da una idea de cuál de los dos es más relevante para la competencia del país.

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