Sin necesidad
La función principal de un gobernador de Banco de México y su Junta de Gobierno es precisamente saber cuándo y cuánto apretar
Es un hecho que Agustín Carstens está convencido de que durante su guardia no habrá una crisis bancaria y que las medidas deben tomarse en tiempos de paz; sin embargo, en la mente de algunos está comenzando a creerse que se les están apretando demasiado las tuercas.
La función principal de un gobernador de Banco de México y su Junta de Gobierno es, precisamente, saber cuánto y cuándo apretar, puesto que si se hace a destiempo o con una fuerza inadecuada podrían generarse mayores problemas de los que se pretenden solucionar.
Hay una preocupación clara por parte de las autoridades (Banxico, Secretaría de Hacienda y Comisión Nacional Bancaria y de Valores) por la fortaleza de los bancos ante la grave crisis internacional que, a no dudar, se ahondará a lo largo de este año con efectos catastróficos para muchas economías.
Basilea III es la respuesta de la banca internacional para enfrentar problemas que aquejan a las instituciones del mundo, principalmente de Europa, las cuales durante un lapso excesivamente largo descuidaron los controles en materia de otorgamiento de crédito y control de riesgos.
En México la banca nacional es particularmente sólida y fuerte. No de una manera casual o fortuita sino producto de una cadena de errores que derivaron en un círculo virtuoso.
La estatización bancaria, la pésima privatización y los nulos controles que aplicó la autoridad a principios y mediados de la década de los noventa.
Si bien el costo político del Fobaproa-IPAB fue elevadísimo, la realidad es que se logró construir una banca sólida, fuerte, bien capitalizada, con autoridades mucho más proactivas en el control de riesgos.
Ayer le dábamos cuenta que el presidente de la Unifim, Adalberto Palma, ponía sobre la mesa del debate los efectos que podría tener Basilea III sobre muchas instituciones mexicanas, puesto que implicaría una disminución de la actividad crediticia o la necesidad de aumentar capital, algo que parece verdaderamente remoto considerando el entorno actual.
Más allá, este hombre, quien representa a los bancos que tienen en su mayoría capital mexicano, establece que no puede existir un trato igual entre desiguales. Lo mismo aplica a las diferencias entre grandes bancos y pequeños, así como entre nacionales y extranjeros.
Evidentemente bancos con mayoría de capital europeo o de Estados Unidos están prácticamente descartados sobre cualquier intento de aumentar el capital y los accionistas mexicanos no se encuentran en las mejores condiciones.
Si se analizan los números oficiales de los bancos mexicanos resulta que la mayoría de las instituciones no presentan problemas ni de capital ni cartera vencida, pues la medición del riesgo se ha hecho de una manera adecuada y la prudencia ha campeado a la par del uso de herramientas como Buró de Crédito y Círculo de Crédito.
Así las cosas, parecería un tanto a destiempo la intención de la autoridad regulatoria de aplicar las reglas de Basilea III o de hacer presiones como exigir a los bancos que coticen dentro de la Bolsa Mexicana de Valores, presidida por Luis Téllez, lo que sin lugar a dudas no sólo va en contra de la libertad corporativa, sino también, de la competitividad de cada una de las instituciones.
De acuerdo con fuentes bancarias parecería que existe una cierta sensibilidad por parte de las autoridades para entender que la banca mexicana es muy sólida; sin embargo, por el otro lado está el hecho de que Carstens está convencido de apretar mucho a los bancos para disminuir los riesgos.
Precios
Quienes pretenden defender a la familia Alemán, propietaria de Interjet, aseguran que la ruta que cubría Mexicana de Aviación (en concurso mercantil) entre México y Miami no la están operando por debajo de costos y que mucho menos se trata de una práctica depredatoria en una ruta en la que quieren ganar participación de mercado. Según ellos, no están operando por debajo de costos y si pueden ofrecer esas tarifas es porque son mucho más eficientes que Aeroméxico. Si a usted le suena conocido ese argumento, le haría un favor explicándole a los defensores de la línea aérea que así comenzaron los accionistas de TAESA, Aviacsa y la administración de Gastón Azcárraga que no sólo le costó la línea aérea sino que sigue siendo una amenaza para el grupo hotelero. Posadas se encuentra en una fase de supervivencia y alargando su agonía, mientras buscan alguien que los quiera comprar, puesto que se ha perdido la confianza en su administración, por más que presuman que cambiaron de cuadros, y realmente no saben cuántos muertos hay en sus clósets. Adicionalmente, sus principales competidores no sólo están en una situación económica mucho más que sólida sino que se encuentran en una fase de crecimiento corporativo que les llevará, a no dudar, a consolidar lugares de privilegio en la competencia y preferencia de los usuarios.
Advertencia
Tenga muchísimo cuidado, puesto que están surgiendo como si se tratara de hongos, empresas que ofrecen créditos inmediatos o con un pequeño ahorro. Se meten en el intersticio de las leyes bancarias y de protección al consumidor, pues no están regulados y terminan causando daños gravísimos a las personas. Sería necesaria una acción conjunta entre Profeco y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores que impidiera este tipo de prácticas nocivas para las personas de menores ingresos y que se encuentran en situaciones desesperadas. Evidentemente no debe pedirse nada a Condusef puesto que desde la llegada de Luis Pazos ha perdido totalmente el rumbo en materia de cultura financiera.
