Otro absurdo
En los activos milagro están sumando los slots que ocupó Mexicana de Aviación. Hasta donde se sabe la estrategia de CMA era rentar los activos.
En la ya extenuante cadena de estupideces en torno al Concurso Mercantil de Mexicana de Aviación acaba de aparecer otro producto milagro.
Mario Di Costanzo, diputado del PT, se ha convertido en el nuevo charlatán o santón que, según dice, tiene la fórmula mágica para rescatar a la aerolínea. Si es un lector asiduo de esta columna seguramente recordará que Dionisio Pérez-Jácome y Javier Lozano cancelaron una reunión con los líderes sindicales que, a fuerza, querían meter a Di Costanzo sin explicar en calidad de qué iba.
Este hombre, quien desde hace algunas semanas se ha convertido en una suerte de vocero y líder moral de los líderes sindicales Ricardo del Valle, Fernando Perfecto y Miguel Ángel Yúdico dice haber encontrado activos por mil millones de dólares de Mexicana de Aviación en el extranjero.
Mucho más allá de las ridículas respuestas que ha dado Gerardo Badín, quien sigue resbalándose con la complacencia de Griselda Niebla, tales activos no existen. Es un hecho que los papeles del Ifecom y del juez Felipe Consuelo han sido deleznable, pero de ahí a creer que cometieron un error de tal magnitud es increíble.
En los activos milagro están sumando los slots que ocupó la línea aérea. Hasta donde se sabe, la estrategia comercial de CMA era rentar la mayoría de los activos incluso antes de la ruinosa administración de Gastón Azcárraga quien, si hubiera tenido a su alcance esos activos, seguramente se los habría tratado de agandallar.
En México los slots son una concesión de la SCT, es decir, no forman parte de los activos de una línea aérea. En Estados Unidos los slots son administrados por cada uno de los estados de aquella nación. Para los que no comprenden bien, el slot es la posibilidad de usar un espacio dentro de un aeropuerto en determinadas horas, es decir, la línea aérea no es dueña de ese espacio físico dentro de las terminales aéreas y, obviamente, no puede ser vendido, comercializado, canjeado o lo que sea por una empresa.
En el menos malo de los casos es un intangible que se ha dejado de usar durante 16 meses y que en las terminales ha sido cambiado.
Parecería que después de este ridículo, lo único que le faltaría a los líderes de ASPA, ASSA y los trabajadores de tierra sería que contrataran los servicios de Antonio Lozano Gracía para que los contacte con La Paca y les diga dónde está el tesoro de Cuauhtémoc y con eso salven a la aerolínea.
Se va
En más de un sentido Javier Lozano es un político admirable. No sólo es un hombre institucional y leal sino que tiene la extraña virtud de transparentar sus pensamientos. Este hombre que había construido una carrera política dentro del PRI, que incluso le permitió ser subsecretario de Estado, se unió al proyecto de Felipe Calderón cuando su intención de llegar a la Presidencia de la República parecía una mezcla entre ingenuidad y estupidez. Cuando nadie tomaba seriamente a quien hoy es Presidente de la República, Lozano ya estaba sumado al proyecto. No se sumó de una manera oportunista, como el lamentable Carlos Orvañanos que cuando sintió que el caballo al que había apostado no era el ganador se cambió de bando, sino que lo hizo de una manera sumamente comprometida. Como secretario del Trabajo poco es lo que podría cuestionársele a Lozano Alarcón puesto que hasta hoy (en que muy probablemente dejará su cargo para buscar un lugar en el Senado de la República representando a Puebla) ha sido un interlocutor creíble y apasionado.
Reforma, ya
Quienes tratan de encontrarle defectos a su gestión seguramente dirán que no logró sacar la reforma laboral. Sí y tampoco Josefina Vázquez Mota pudo. Sin embargo, en ambos casos no fue por falta de capacidad o voluntad. El secretario del Trabajo hizo un compendio de todas las iniciativas que se habían presentado, incluso por partidos que ya no existen, y tomó las partes en las que existía un acuerdo claro. Si este cambio constitucional no se aprobó fue por los diputados del PRI, encabezados por Francisco Rojas. Primero el pretexto fue una mentira de Claudio X. González, quien no actuó como líder de iniciativa privada sino como miembro de una facción de un partido político. Los senadores del PRI, mucho más responsables, hicieron una iniciativa que, a instancias de Vázquez Mota, fue firmada por todos los diputados de Acción Nacional sin cambiar un punto o una coma; sin embargo, no fue aprobada por el cálculo electorero del grupo de Enrique Peña Nieto. La gestión de Lozano en el caso de Mexicana de Aviación ciertamente fue polémica para aquellos que no comprenden o no tienen buenas fuentes de información. Ciertamente primero apoyó con gran entusiasmo los primeros intentos de rescate hasta que se dio cuenta de lo obvio: eran puros charlatanes. Los mal querientes de Lozano le cuelgan epítetos como el voy por todas. Es un político que defiende su punto de vista y en lo que cree de una manera abierta, sin especulaciones. Es un crítico feroz, pero un hombre que sabe también recibir crítica razonada.
Fue menos
Quienes tratan de justificar la manita que les echó la Comisión Nacional Bancaria y de Valores a Intereacciones y Banco del Bajío dicen que realmente no se cambiaron tanto las reglas de reserva y capital sino que se les dio una facultad regulatoria. ¿No es lo mismo?
