Perdió el rumbo
Los resultados del instituto que encabeza Griselda Nieblas son preocupantes.
Durante muchísimos años se hizo evidente que la Ley de Quiebras no servía para nada, puesto que los procesos se alargaban demasiado tiempo en detrimento de los trabajadores, acreedores y sólo beneficiaban a los patrones.
Con ese espíritu se creó la Ley de Concursos Mercantiles, una mezcla entre el chapter 11 de la ley de quiebras de Estados Unidos y una opción mexicana para acelerar los procesos de una manera que las empresas tuvieran más incentivos para corregir sus problemas financieros y no para cerrar sus puertas.
Jamás se dijo que se tratara de un proceso para evitar las quiebras como equivocadamente cree Felipe Consuelo, sino un procedimiento ordenado para encontrar la reestructuración financiera o llegar a un buen fin.
Es necesario replantear totalmente la operación del Ifecom, puesto que no está sirviendo para los fines que fue creado, en una buena parte por la incapacidad de sus funcionarios.
Hoy los resultados netos del instituto que encabeza Griselda Nieblas son francamente preocupantes. No sólo no han disminuido los problemas sino que se han venido acrecentando con el tiempo, puesto que parecería que se ha perdido el piso.
Cuando la familia Madero adquirió, dentro del proceso de concurso mercantil, Aviacsa, parecía que todo estaba planchado; sin embargo, la línea aérea no ha podido reiniciar sus operaciones, porque hay quienes están fuera del concurso mercantil y exigen su pago antes de permitirles operar.
A pesar de que el juez que lleva el concurso mercantil de Mexicana de Aviación ha alargado los plazos, pasando por encima de la ley y el sentido común, la realidad sigue siendo la misma: No hay quién rescate esta línea aérea. Iván Barona sigue demostrando que es un hablador sin capacidad financiera que hace un juego muy perverso con la complicidad de los sindicatos, Consuelo, el propio conciliador Gerardo Badín y quienes siguen teniendo chambita en esta situación.
Supuestamente los recursos ya fueron transferidos. Hasta el cierre de esta columna sólo existían en declaraciones y dichos entre Javier Lozano, Badín y Consuelo. Es importante destacar que, a pesar de que exista el dinero, no quiere decir que sea aceptado, puesto que todavía falta determinar que se trate de recursos que, efectivamente, existan, y también que tengan un origen lícito.
Como hemos reiterado desde el primer momento, se tiene que recurrir al proceso de quiebra como una vía eficiente para que los trabajadores obtengan una liquidación y sean vendidos los pocos activos que aún quedan, como la base de mantenimiento y, quizá, la marca.
Vitro, otro caso
Y dentro del verdadero desorden en que se han convertido los concursos mercantiles, destaca el caso de Vitro, donde el conciliador tiene una gran prisa por cerrar el plazo a favor de los hermanos Federico y Adrián Sada.
El conciliador Javier Navarro está haciendo declaraciones francamente confusas, puesto que, por un lado, dice que el proceso termina el próximo 24 de noviembre a pesar de que él mismo solicitó que se ampliara el plazo hasta enero. Más allá, Jaime Guerra, quien representa a los acreedores disidentes, acusa que existe una gran cantidad de irregularidades que impedirían, de cualquier manera, cerrar el concurso mercantil.
Antes de seguir insistiendo en que tiene un acuerdo definitivo, el juez que lleva el proceso debe resolver la solicitud de pérdida de voto de la empresa Fintech Investments y las subsidiarias de Vitro, que se ostenta al mismo tiempo como deudoras y acreedoras.
No debe descartarse que existe una solicitud de remoción de Navarro, puesto que es acusado de no cumplir con las normas y que está actuando de una manera parcial a favor de los accionistas de Vitro.
Con él, cero y van dos jueces o conciliadores quienes son cuestionados por su parcialidad. La SCT ha solicitado al Consejo de la Judicatura que retire a Consuelo porque ha perdido la imparcialidad y abiertamente ha tomado partido.
Guerra ha objetado el convenio concursal porque otorga un trato discriminatorio a diversos acreedores de la misma clase, lo cual no está permitido por la ley.
También se objeta que no se prevé reservar el cien por ciento de los fondos para responder a los acreedores disidentes en caso de que obtengan una resolución favorable.
Uno de los puntos centrales de los acreedores disidentes es que el convenio concursal cambia la esencia de las obligaciones originales pactadas por las partes.
Que declaren
Durante este proceso de concurso mercantil, el primer tribunal unitario de circuito con residencia en Monterrey ha citado a declarar a los miembros del consejo de administración de Vitro (Adrián y Federico Sada, Guillermo Ortiz, Mario Laborín, Joaquín Vargas, Jaime Serra) para ser examinados sobre los créditos entre compañías, que son el corazón de la disputa en este concurso mercantil.
Gran oportunidad
El Buen Fin (a pesar de los problemas que, innecesariamente, le causaron líderes de la iniciativa privada como Salomón Pressburguer) es una buena opción para que los consumidores aprovechen oportunidades.
No se trata de comprar a tontas y locas sino de aprovechar oportunidades. La clave está en realizar compras inteligentes que mejoren la calidad de vida y disminuyan el costo de oportunidad.
