El viernes le informamos que la Comisión Federal de Competencia (CFC) había determinado que todas las empresas telefónicas de celulares son dominantes en este mercado. Adicionalmente, se determinó cerrar el expediente abierto en materia de reventa, como si no fuera un tema que afecta directamente la competencia.
En sus declaraciones ante los medios, Eduardo Pérez Motta ha sido particularmente duro contra Telmex-Telcel, puesto que continuamente ha dicho que son un monopolio con malas prácticas. Tal ha sido su actitud que dos comisionados de la CFC establecieran procedimientos para que él no pudiera participar en el más importante proceso de sanción de la historia. Sin embargo, esta resolución es una de las más grandes victorias para la telefónica móvil de Carlos Slim, puesto que después de ella no podrían establecerse regulaciones de dominancia o específicas, ya que la autoridad que debe evitar las prácticas monopólicas determinó que todas las compañías son iguales.
El criterio utilizado por la CFC fue que todas las empresas fijan el precio de terminación de las llamadas. Comisionados de telecomunicaciones opinaron que este criterio es incorrecto.
Quien determina el precio de terminación de la llamada es Telcel y el resto de las empresas le siguen. De hecho, en la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) se consideró que el criterio es equivocado puesto que la forma en que está distribuido el mercado deja claro que la mayoría no tienen poder sustancial y siguen al líder. En números gruesos, Telmex tiene más de 70% del mercado; Telefónica 20 por ciento. Nextel, Iusacell y Unefon juntos no alcanzan 10% del mercado.
En los próximos días es fácil suponer que habrá comisionados de la CFC quienes, molestos por lo que consideran una intromisión indebida en su agenda, presionen a los legisladores para ir a un modelo como el que se utiliza en prácticamente todo el mundo, donde las autoridades de telecomunicaciones también regulan sobre las políticas de competencia en ese sector.
Es de esperarse una fuerte reacción de empresas muy afectadas por esta regulación, particularmente la presidida por Francisco Gil Díaz, que ocupa la segunda posición dentro del mercado y esperaba que esta regulación le favoreciera.
Tristemente, tampoco es un punto final, pues sólo vendrá a recrudecer una guerra en la que el enemigo no son las compañías sino reguladores frívolos y veleidosos como Mony Sacha de Swaan, quien evade su responsabilidad, y Pérez Motta, quien parece tener una brújula apuntando a su ego. Uno de los comisionados capturados de competencia deslizó la idea de que el presidente de esa comisión cobró una cuenta personal.
Parece real
Para algunos parecería que Med Atlántica sí podría tener los arrestos para rescatar a Mexicana de Aviación. El representante de esa firma española, Christian Cárdenas, ha sido particularmente activo, pues no sólo estuvo en la reunión del consejo del Nuevo Grupo de Aviación y se ha entrevistado con autoridades de las secretarías de Comunicaciones y del Trabajo para platicarles su plan de capitalización, sino que además anda pidiendo una reunión con el presidente Felipe Calderón. Vamos, hasta el momento no ha hecho nada que no hayan hecho otros quienes hasta contrataron a diputadas de mala reputación como voceras o periodistas de alguna notoriedad. También juran que los 300 millones de dólares ya están en un fideicomiso y que lo pasarán a otro para que, como han establecido las autoridades, sea irrevocable para la aerolínea que hoy tiene en el desempleo a ocho mil familias. Tampoco nada nuevo. Sin embargo, los problemas comienzan cuando deben enfrentarse a la realidad: Este grupo español no puede tener más de 25% del capital de la línea aérea, a no ser que usen el esquema de inversión neutra como el que utiliza Prisa en medios de comunicación que, al final del día, es una simulación a la ley. O quizá pretenden que Gloria Guevara les cumpla la aberración que dijo en torno a los cielos abiertos. El problema no sólo es convencer a Gerardo Badín, Jorge Gastélum o cualquiera de los que están desesperados por vender sino también a una gran cantidad de acreedores que están francamente furiosos. No debe olvidarse la posición del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), mal dirigido por Héctor Velázquez, que ha dicho que no permitirá utilizar las instalaciones en tanto no se liquiden todas las deudas. Habrá que ver si Cárdenas tiene la suficiente habilidad para llevar adelante esta propuesta. Sin embargo, hasta el momento, las apuestas siguen en contra.
Buen fin
A pesar de la publicidad en medios que están haciendo los promotores del Buen Fin (una venta especial a finales del mes próximo), la realidad es que su impacto será muy menor por su baja preparación y poco interés. Algunas cadenas comerciales e instituciones de crédito tienen sus propios acuerdos de ventas especiales de cara al periodo de fin de año, en el que mezclan meses sin intereses, descuentos y cupones. No es una idea que se les ocurrió el mes pasado y que así lo han venido promoviendo, sino más bien se trata de procedimientos de largo plazo. Sea como sea, habrá que esperar para ver si pueden cumplir con buenos resultados para promover las ventas en un mercado mexicano que está mucho menos dañado de lo que suponen algunos líderes de iniciativa privada que lo están usando.
Reconocen a Maseca
En su mensaje en la cumbre de presidentes de Iberoamérica. Felipe Calderón hizo una fuerte defensa a Gruma como un ejemplo en el mercado mundial de granos en contra de la especulación que se da en el mercado de granos por parte de compañías financieras.
