Sigue los pasos
Cuando Mony Sacha de Swaan vivía bajo la sombra de Juan Molinar seguía ciegamente sus mandatos. Ayer dejó claro que cambió de opinión.
Mony Sacha de Swaan sigue demostrando que han cambiado los vientos y no sólo piensa diferente sino que, además, llega al extremo de pedir el apoyo de los legisladores.
Cuando él vivía bajo la nefasta sombra de Juan Molinar Horcasitas no sólo seguía ciegamente sus mandatos sino que, además, tenía como un verdadero sensei a Javier Corral. Ayer, durante su comparecencia ante los legisladores dejó muy claro que ha cambiado de opinión o, como decíamos ayer, sacó su rebeldía del clóset. Un desacuerdo tan oculto con su patrón que, al parecer, ni el propio Mony Sacha de Swaan conocía hasta hace unos días cuando las resoluciones judiciales y el peso de la realidad movieron el equilibrio de fuerzas.
Si hubiera cambiado de opinión sería comprensible, puesto que es lógico que hubiera aprendido algo desde que estaba a la sombra del ahora ex secretario de Comunicaciones y Transportes. Supuestamente era un experto en comunicaciones, pero en realidad no lo era. Algunos de los comisionados dicen que si hubiera cambiado de opinión y así lo hubiera dicho, pues sería respetable. Lo que irrita es que diga que siempre pensó que la multiplexación era el camino correcto.
Les dijo a los legisladores que si querían cobrar por la multiplexación como sucede en algunos países europeos, pues entonces que cambiaran la ley puesto que el actual marco jurídico no lo permite.
Sin embargo, fue muchísimo más allá y cometió un error digno de Eduardo Pérez Motta.
Al ser cuestionado sobre el hecho de que Nextel no esté usando los 50 Mhz que le fueron asignados en la banda de 3.4 Ghz, opinó que no sólo no los estaban usando (sin que nadie se lo preguntara también metió al baile a Telmex) y hasta llegó al extremo de decir que era lamentable que no se estuvieran aplicando sanciones como se ha hecho con otras empresas. No olvide que a MVS se le ha perseguido ferozmente por no usar un tramo de frecuencia.
Aquí la pregunta es: ¿se trató de una opinión personal de Mony Sacha o de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel)? Es una aberración que los presidentes de comisiones, en su afán de atraer reflectores, hagan este tipo de declaraciones.
De entrada, el comisionado Gonzalo Martínez Pous se desmarcó al decir que se tenía que estudiar el caso.
El martes Grupo Salinas presentó una denuncia ante la Cofetel en la que exigían que antes de 90 días obligara a Nextel a utilizar esos 50 GHZ o que en caso contrario les fueran retirados.
Más allá, tiene implicaciones muy serias con la licitación 25 que fue hecha a modo por Cofetel y la Comisión Federal de Competencia (CFC). Resulta que se determinó que la empresa que encabeza Peter Foyo no únicamente era un nuevo entrante en el sector de las telecomunicaciones (donde tiene 12 años y antes de la licitación tenía asignados entre 23 y 25 Mhz).
No se les contó el espectro en el que, en palabras de Mony Sacha, está sentado Nextel. Si, como se hizo con los demás que intentaron competir, si se les hubiera sumado el resultado tampoco habrían podido participar puesto que superaban el tope de 80 Mhz.
Como se sabe, ante la ausencia de participantes, Nextel pagó 180 millones de pesos. Tramos similares de espectro, en los que sí hubo subastas competidas, alcanzaron precios de cinco mil millones de pesos a favor del gobierno mexicano.
Es de esperarse que Nextel utilice toda su fuerza jurídica para señalar que las declaraciones del presidente de Cofetel marcan una tendencia en la valoración del asunto y, en una de esas, pedirán que también sea hecho a un lado del panel de expertos.
No lloren
Eduardo Pérez Motta, a través de los gruppies que aún le quedan, está tratando de hacer creer que si él es hecho a un lado del panel en el que se tiene que se debe determinar si procede o no la multa en contra de Telmex por prácticas monopólicas no sólo perdería la CFC sino México. No se olvide que este veto tiene su origen en las muchas declaraciones que hizo Pérez Motta donde, en el menos malo de los casos, no dejaba claro si las estaba haciendo a título personal o como presidente de la CFC. Quien dio pie a esta situación fue el mismo funcionario que no sólo capturó a los comisionados (al grado de convertirlos en una suerte de rehenes de su ego) sino que, además, estaba tan enamorado del sonido de su voz que hablaba como si él fuera la CFC. La realidad es que es el momento en que pague las consecuencias de sus actos y comprenda que su actitud va en contra de la competencia en México.
No salen
Hay dos empresas que no van a salir: Mexicana de Aviación ante los altísimos requerimientos de capital (¿se ha fijado que ahora ya aparecieron los que se subieron a lo que desde hace muchos meses le dijimos en esta columna?) y Grupo Posadas. Hay dos factores que complican muchísimo la situación: El primero tiene que ver con la situación de la economía internacional que dificulta la toma de decisiones y, en segundo término, la mala reputación de Gastón Azcárraga, quien no está en el país tratando de evitar órdenes de aprehensión. Simplemente no se sabe cuántos muertos hay en el clóset de esa cadena hotelera.
