Venta complicada

La situación financiera internacional complica vender Grupo Posadas

Sigue adelante el proceso de venta de Grupo Posadas; pero hay dos situaciones que están alargando la toma de una determinación sobre esta cadena de hoteles.

La primera es estrictamente de negocios. La situación financiera internacional hace muy difícil que un grupo hotelero esté pensando en expandir sus operaciones en México.

Los más grandes inversionistas extranjeros en este sector son de Estados Unidos y España, dos naciones que no únicamente se enfrentan graves problemas financieros, sino que parecería que no están tomando las determinaciones más adecuadas.

Más allá, los errores económicos de la administración de Barack Obama han hecho que el número de turistas estadunidenses haya disminuido hacia México. De acuerdo con Miguel Torruco, presidente de la Confederación Nacional Turística, han dejado de visitar el país.

Las explicaciones derivan desde miedo a la violencia, asociada con la lucha del gobierno de Felipe Calderón en contra del crimen organizado, hasta con la caída en el ingreso medio de los estadunidenses.

El Instituto Nacional de Migración ha dejado claro, en contra del argumento de la inseguridad, que ha crecido el número de sudamericanos que visitan México. Particularmente los brasileños, quienes están aprovechando la bonanza económica que han vivido en los últimos años.

Así las cosas, los grandes inversionistas en el sector hotelero están frenando sus decisiones porque tienen que enfrentar grandes retos en sus matrices que los ponen ante una situación francamente impredecible.

La segunda situación problemática es de orden jurídico. Ya hace muchas semanas le dimos a conocer en esta columna que Banorte, dirigido por Alejandro Valenzuela, había presentado una denuncia penal en contra del Consejo de Administración de Mexicana de Aviación por haber cometido una serie de ilegalidades no sólo al momento de recibir el crédito por parte de ese banco, sino en la manera que evadieron cumplir con su responsabilidad contractual.

Adicionalmente, el Servicio de Administración Tributaria ha emprendido acciones en contra de quienes eran consejeros de CMA y algunos de ellos se repiten en el órgano máximo de Grupo Posadas.

Esto ha propiciado que Gastón Azcárraga ya no esté en México. Quienes están preocupados en tenerlo debidamente ubicado porque tienen facturas pendientes con él, aseguran que vive en Estados Unidos y que continuamente viaja entre Vail y Nueva York.

Llama la atención que quienes son requeridos por la justicia mexicana sean tan propensos en irse a Vail. Lo único que le faltaría es irse a España, donde se ha realizado la mayoría de las detenciones de criminales de cuello blanco en México.

Entre los inversionistas potenciales hay quienes se sienten preocupados por la indisponibilidad del presidente del Consejo de Administración para negociar con ellos, y otros más temen que haya una gran cantidad de muertos en el clóset de la cadena hotelera.

Desde hace prácticamente un par de años informamos en esta columna que había actividades indebidas entre CMA y Grupo Posadas.

Proyecto fallido

Hace unos años se creía que el lugar ideal para establecer corporativos, especialmente del sector financiero, debería ser la zona de Santa Fe en la Ciudad de México. Sin embargo, la falta de planeación urbana de los gobiernos del PRD no sólo ha generado decepción, sino el inicio del éxodo.

Atraídos por lo que parecerían mejores condiciones para el desarrollo de negocios Santander, Banamex, Banorte y Banobras se afincaron al poniente de la Ciudad de México.

Hoy estamos en posición de indicarle que el grupo financiero que preside Guillermo Ortiz Martínez ha comenzado a buscar una ubicación en la zona de Reforma. Donde HSBC tiene su torre corporativa y Bancomer está construyendo su nueva sede. No se cambiarán a la Torre Mayor porque simple y sencillamente no les resulta en materia de costos. Si bien la renta por metro parecería atractiva, ese edificio tiene un muy elevado costo de mantenimiento.

Adicionalmente requiere una gran inversión. Para dar una idea, si quisieran llevar Casa de Bolsa Banorte tendrían que invertir algo así como diez millones de dólares tan sólo en sistemas eléctricos tan sólo para poder mantener la operación. Otro de los grandes negativos que tiene ese edificio es su limitada capacidad de estacionamiento.

Así las cosas, no sería difícil que Banamex y Santander replantearan su estancia en la zona de Santa Fe, donde el tránsito en las horas pico es francamente intolerable y hay un grave déficit de transporte público. La línea más cercana de Metro es Observatorio.

Perfecto desperdicio

El secretario general de ASPA, Fernando Perfecto, no se cansa de inventar planes para intentar salvar a Mexicana de Aviación. Las últimas ocurrencias fueron el invento de un supuesto plan B y tratar de convencer a Dionisio Pérez- Jácome de que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes “les dé chance” (obvio con todo y recursos) de convertir a esa línea en una chartera.

Reiteramos, el camino más sensato es la quiebra. Por principio de cuentas no hay dinero suficiente para levantar a ese muerto. No tiene suficiente espacio en el mercado, puesto que el resto de las empresas han tomado su participación.

De hecho, lo mejor que podría pasarle a todos sería que, de una vez por todas, se decrete la quiebra de la línea aérea y se entre a una fase de quiebra que, sin duda, daría mayores certezas.

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