Las razones
- No reconocen que la SCJN es una suerte de dique en contra del desbordamiento.
En esta columna hemos insistido reiteradamente en que es necesario revisar las autonomías de órganos como la Cofetel, CFC o el IFE, puesto que son muy vulnerables a los caprichos, obsesiones y/o corrupción de quien los maneja.
Las resoluciones del Poder Judicial en torno a temas que específicamente tienen que ver con la actuación de los presidentes de estas autonomías y quienes le siguen no dejan duda por más que Eduardo Pérez Motta diga que el ser obligado a reponer un proceso por orden de un juez no es una derrota, ya que de cualquier manera se aplicará la sanción, es decir, deja claro que no habrá un razonamiento a la luz de una DECISIÓN judicial. El capricho y la soberbia por encima de los argumentos técnicos.
En ese sentido Leonardo Valdés también es muy similar a Pérez Motta y a Mony Sacha de Swaan, quienes creen que son víctimas de “la presión” de los medios. No reconocen que la SCJN es una suerte de dique en contra del desbordamiento de su despotismo y poco compromiso institucional.
Así las cosas, es fundamental tener argumentos jurídicos que dan pie a las determinaciones para que sea más evidente que ellos son quienes van contra las normas.
Del 7 a O
La resolución unánime de los siete magistrados que integran el Pleno de la sala superior del Tribunal Federal Electoral que acumuló los recursos interpuestos por partidos políticos, la CIRT y más de 300 concesionarios, no deja ninguna duda de que Valdés y quienes le siguen están profundamente equivocados. En cuanto a los efectos es importante destacar:
Primero. Se dejó sin ningún efecto el acuerdo del IFE que reformaba el Reglamento de Radio y Televisión porque el instituto carecía de argumentos para hacerlo (otra manera de demostrar el capricho) y las condiciones se consideraron insuficientes.
La sentencia va muchísimo más allá al decir que no se obtuvo la opinión de los concesionarios de radio y televisión que no sólo son los principales afectados sino que tampoco se tomó la opinión de técnicos especializados ni de autoridades competentes en la materia... Así, o Valdés requería mayor claridad.
Segundo. El poder judicial fija candados al IFE en cuanto a los requisitos y condiciones que deberán cumplir en un intento sucesivo de modificar el reglamento de radio y televisión.
De hecho, puntualiza que se debe consultar a la CIRT cualquier modificación a ese reglamento no sólo en su carácter de principal perjudicado sino de asesor del gobierno federal. Se les había olvidado que de acuerdo con la ley de cámaras, estas agrupaciones privadas cumplen una función de asesoría hacia el gobierno federal.
Finalmente, obliga al IFE a realizar estudios de factibilidad sobre los concesionarios antes de pensar en modificaciones. Como lo señalamos desde el primer minuto en esta columna se trataba de un capricho en el que se pretendía que los concesionarios cumplieran con normas que, para la mayoría, resultaban imposibles.
No obstante, lo más importante de esta resolución judicial es que el IFE no podrá intentar ninguna otra modificación a ese reglamento sino hasta después de la elección presidencial del año próximo.
Seamos claros, se eliminó el riesgo de que la elección se hiciera con una norma que ponía en peligro la votación de los mexicanos. La elección se dará con una norma probada que se cumple en 97 por ciento.
Valdés y los otros “tiranos” como Pérez Motta y Mony Sacha deberían comprender que no pueden seguir imponiendo su voluntad y capricho por encima de la razón y del interés de la mayoría de los mexicanos.
Sospechosos comunes
Parecería que cuando algunas personas no tienen información recurren a lugares comunes. Si algo está en venta, pues dicen que Carlos Slim está interesado, aun cuando ni siquiera sus áreas de inversión hayan analizado esos proyectos.
Si se trata de una operación financiera se elige como principal interesado a Banorte, pues el grupo de Roberto González Barrera ha crecido mucho últimamente. Tampoco importa si esa institución financiera está interesada o le convenga o no tal operación financiera.
Si se trata de un nombramiento dentro del gobierno federal en el sector económico se elige a Lorenza Martínez. Lo mismo ha sido propuesta por estos voceros de la desinformación como candidata a gobernadora del Banco de México que, la semana pasada, a comisionada de CFC.
Esta mujer, sin duda verdaderamente capaz, es el “nombramiento automático” porque en la cabeza de algunos no es suficiente para ella ser subsecretaria en Economía. La realidad es que sus “fans” le hacen daño diciendo que está por ocupar cargos para los que no ha sido considerada.
Lo curioso es que quienes cometen estas equivocaciones no lo aceptan y luego hasta llegan al extremo de decir que el Presidente y su equipo son como orates que cambian de opinión cada cinco minutos. Hay quienes no pueden superar sus traumas de género y otros sus odios personales.
Ya ve, hay quienes corren casi todos los días a Javier Lozano que ya hasta lo quieren ver como coordinador de la campaña presidencial de Ernesto Cordero, quien aún no obtiene la nominación.
