Mario Vargas Llosa en la UAM

Sus detractores no logran animarse contra su trabajo literario. Su talento los desalienta.

Mario Vargas Llosa arrancó joven su vertiginosa carrera literaria. En 1958, a los 21 años, publicó el primer libro: Los jefes. Con esta obra obtuvo un primer premio internacional concedido en España: Leopoldo Alas. En 1962 ganó el Biblioteca Breve con la celebérrima novela La ciudad y los perros. Luego, nada se interpuso entre el autor y el éxito. No existe galardón de importancia que no le hayan concedido. Su obra es extensa y ampliamente difundida: ensayo, novela, cuento, teatro, periodismo, traducción. No descuidó, algo frecuente en los escritores, la academia y es doctor en letras con una tesis sobre García Márquez. Políticamente, dirían aquellos que tienen el encanto de dividirnos con simpleza, es conservador. Crítico de Fidel Castro, Hugo Chávez y de sistemas que le parecen anacrónicos ante el triunfo de la globalización y el derrumbe del socialismo, sus detractores no logran animarse contra su trabajo literario. Su talento los desalienta. Sólo los cubanos, quienes lo ven como un converso, una vez que recibió el Nobel, se atrevieron a juzgarlo como buen literato y pésimo político. Por fortuna no vivimos ya aquellos tiempos en que más de un sectario intentaba probar a través de textos perversos que no sólo la conducta de Borges era reaccionaria sino también su literatura. La polémica sobre el compromiso político del intelectual es fastidiosa, sobre todo en un país donde los intelectuales mayoritariamente están con el poder, cualquiera que sea su filiación.

Vargas Llosa estará el miércoles 2 de marzo en la Universidad Autónoma Metropolitana. Luego de un desayuno con las autoridades de sus cinco planteles y el rector general, Enrique Fernández Fassnacht, lo entrevistaremos para la televisión universitaria. Concluye su visita con una conferencia magistral: “Poder y educación superior”. De tal modo, cumplirá un compromiso que el literato tenía con una institución que puntualmente lleva a cabo sus funciones sustantivas: docencia, investigación y difusión de la cultura. En realidad, en la UAM lo vemos como un homenaje a su trayectoria y a su prodigiosa e intensa obra literaria. El domingo 6 se presentará en Bellas Artes con un doble papel: como autor y actor. Gracias a Vargas Llosa el español y la literatura que producimos en América Latina, se han visto enriquecidos y gozan de más amplio reconocimiento internacional.

La UAM me designó como parte de quienes lo interroguen para televisión. Cuando fui informado, pensé en la época en que aparecieron sus primeros libros. Los conocí en desorden: Los jefes llegó a México luego del entusiasmo que despertó La ciudad y los perros. Conservo la sencilla edición de Populibros peruanos. Mi generación lo leyó con entusiasmo. El comentario frecuente era decir que revitalizó el lenguaje y le dio una fuerza explosiva a la estructura novelística. Este trabajo nos impresionó como pocas obras latinoamericanas: rompía cánones y abría rutas. Sus demás obras hasta El sueño del celta, han servido para confirmar su genio valorado por multitud de lectores en todos los idiomas. Sus dificultades con la actual izquierda, francamente son razonables.

   Añadamos que Vargas Llosa es severo con instituciones y costumbres, con sistemas atrasados, en sus obras por lo regular hay componentes políticos poco ortodoxos, lúcidos y rotundos. No brinda mensajes obvios, sino formula críticas de fondo a lo caduco. Ajeno a los problemas sociales de su tiempo, no lo es. Políticamente estamos ante un hombre asaz polémico, pero su sinceridad y apertura de pensamiento, su claridad y osadía para decir las cosas, permite más admiradores que enemigos. Pienso que sobre su arte, no hay polémica: es un escritor portentoso, enamorado de su trabajo, apasionado por la literatura que se da tiempo para el periodismo, la academia y para una vida gozosa.

  Mario, bienvenido a la UAM.

 *Escritor y periodista

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