Propósito urgente para el Año Nuevo: concluir la Ronda de Doha en 2011
Las más recientes negociaciones comerciales han estado en un punto muerto durante los últimos dos años.
Desde tiempo atrás, Australia ha apoyado de manera decidida la liberalización del comercio internacional, y la razón es muy sencilla: es bueno para la economía. Las reformas instrumentadas en Australia durante los últimos 25 años encaminadas a la liberalización del comercio han resultado en un incremento sustancial de los ingresos de los australianos.
Un estudio llevado a cabo por el Centro Australiano para las Ciencias Económicas Internacionales reveló que la liberalización del comercio en Australia ha resultado en un incremento del ingreso real de los hogares australianos de aproximadamente tres mil 900 dólares hasta 2008 (cabe resaltar que en 2008 el PIB per cápita en Australia fue de 48 mil 630 dólares).
Este incremento fue el resultado no sólo de mayores exportaciones sino también de una mayor oferta para los consumidores australianos de productos de importación a precios menores a los que resultarían si dichos bienes fueran manufacturados en Australia.
Este análisis ayudó a echar por tierra la noción mercantilista de que las exportaciones son buenas, pero las importaciones son malas. Los consumidores australianos han emitido su fallo mediante sus carteras a favor de importaciones que son menos costosas que los bienes manufacturados en Australia. E importaciones menos costosas que son utilizadas como insumos para bienes producidos y servicios brindados en Australia, y que a su vez tienen como destino tanto el mercado interno así como los mercados globales, ayudan a estimular la competitividad de estas industrias.
Las negociaciones comerciales multilaterales han realizado aportaciones significativas a la liberalización del comercio global. La más reciente ronda, la Ronda de Doha para el Desarrollo, inició en 2001, pero ha permanecido en un punto muerto durante los últimos dos años.
El año 2011 representa una ventana de oportunidad crítica para la conclusión de la Ronda de Doha, y 2011 está conformándose como un año muy importante para la conclusión de las negociaciones.
Y aún más importante es que este hecho ha sido reconocido públicamente por los líderes del G-20 y del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés), quienes han brindado un muy necesario impulso político a las negociaciones.
En el marco de la reunión del G-20 que tuvo lugar en Seúl el 11 y 12 de noviembre pasado, los líderes del G-20 declararon que “2011 representa una ventana de oportunidad crítica” para las negociaciones. Asimismo, en su declaración los líderes del G-20 giraron instrucciones a sus negociadores de que con prontitud conduzcan las pláticas a “una conclusión exitosa, ambiciosa, equilibrada y de amplio alcance”.
De manera similar, el 13 y 14 de noviembre de 2010 los líderes de APEC reunidos en Yokohama reafirmaron su sólido compromiso de conducir la ronda a una pronta y exitosa conclusión. En su declaración ellos giraron instrucciones a sus ministros “a otorgar a sus representantes las atribuciones pertinentes y necesarias para entablar negociaciones de amplio alcance con un sentido de urgencia y de que el tiempo apremia”.
Estos mandatos de los líderes del G-20 y de APEC representan un paso muy positivo para la Ronda de Doha. Ahora es necesario traducir este impulso político en avances en las negociaciones para así aprovechar la ventana de oportunidad que el año 2011 presenta.
Los negociadores de Australia, junto con los de muchas otras naciones del resto del mundo, trabajarán arduamente a principios de 2011 para lograr avances, aprovechando dicho impulso con miras a alcanzar una conclusión exitosa de la Ronda de Doha en el transcurso de este año que recién inicia.
Espero sus comentarios. downunder.mexico@dfat.gov.au
