Violencia sexual es una crisis silenciosa en Zacatecas
De acuerdo con los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) entre 2021, en septiembre de ese año inició la administración de Monreal Ávila, y abril de 2026, Zacatecas acumula un total de mil 342 denuncias por violación.

Durante la gestión de David Monreal Ávila, en el gobierno de Zacatecas, la violencia sexual en contra de mujeres y menores de edad, de ambos sexos, se mantiene como una crisis silenciosa y arraigada, principalmente, dentro de los hogares o planteles escolares, de acuerdo con organizaciones especializadas en la atención y apoyo a víctimas de estos delitos.
De acuerdo con los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) entre 2021, en septiembre de ese año inició la administración de Monreal Ávila, y abril de 2026, Zacatecas acumula un total de mil 342 denuncias por violación.
La incidencia de estos delitos registra una meseta que oscila entre los 270 y 300 casos anuales, sin que las políticas públicas de la gestión del gobernador, del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) logren romper esta inercia.
En 2021 se abrieron 151 carpetas de investigación por violación simple y 150 por violación equiparada; al año siguiente la cifra de violación simple subió a 177 y la equiparada se situó en 117 casos.
Para 2023, los ministerios públicos registraron 161 casos de tipo simple y 129 de equiparada; en 2024, el comportamiento se mantuvo con 173 y 114 casos respectivamente, y el año pasado cerró con 141 violaciones simples y un repunte de 128 casos en la modalidad equiparada.
El panorama para el primer cuatrimestre de 2026, entre enero y abril, ya suma 101 agresiones: 56 simples y 45 equiparadas, de acuerdo con la compilación del SESNSP.
Organismos de derechos humanos y registros locales como el Banco Nacional de Violencia contra las Mujeres (Banavim) han alertado sobre la estadística oficial sobre la violación equiparada, la cual se comete aprovechando la indefensión de la víctima, menores de 12 años o personas sin capacidad de consentir.
Este delito representa el 43.4 por ciento del total histórico analizado, lo que significa que casi la mitad de las víctimas en Zacatecas son niñas, niños o personas en situación de extrema vulnerabilidad.
Las cifras establecen que más del 75 por ciento de estos ataques contra menores suceden dentro de las viviendas, siendo los principales agresores hombres con vínculos de parentesco directo, como padres, padrastros o tíos.
También se debe considerar la cifra negra, debido a que, en los municipios rurales y alejados de las zonas urbanas de Zacatecas y Fresnillo, la falta de fiscalías especializadas, la dependencia económica y las amenazas directas de los agresores provocan que cientos de casos nunca lleguen a las fiscalías.