TEPJF aplicó estricta política de austeridad durante 2025

Al cierre del año, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación gastó 3,384 millones de pesos, una cifra 9.7% menor a lo que la Cámara de Diputados le había aprobado originalmente

De acuerdo con el reporte oficial de la Cuenta Pública 2025, el Tribunal disminuyó su gasto corriente en un 8.7% y recortó casi a la mitad (-47.0%) su presupuesto para inversión física.
De acuerdo con el reporte oficial de la Cuenta Pública 2025, el Tribunal disminuyó su gasto corriente en un 8.7% y recortó casi a la mitad (-47.0%) su presupuesto para inversión física.Foto: Cuartoscuro

En un panorama completamente opuesto al de otros organismos, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) aplicó una estricta política de austeridad durante 2025.

Al cierre del año, el Tribunal gastó 3,384 millones de pesos, una cifra 9.7% menor a lo que la Cámara de Diputados le había aprobado originalmente.

Este "ahorro" forzado impactó directamente tanto a la modernización tecnológica de la institución como a las redes de apoyo destinadas a sus propios trabajadores.

De acuerdo con el reporte oficial de la Cuenta Pública 2025, el Tribunal disminuyó su gasto corriente en un 8.7% y recortó casi a la mitad (-47.0%) su presupuesto para inversión física.

La institución destaca que este comportamiento responde a la aplicación rigurosa de medidas de contención basadas en principios de racionalidad, austeridad y disciplina presupuestal.

Uno de los puntos más llamativos dentro de esta "tijera" presupuestal ocurrió en el rubro de "Otros de Corriente", el cual registró una severa caída del 22.6%.

El informe detalla de forma explícita que, además de no registrar gastos por conceptos como funerales, el organismo aplicó un freno de mano que generó un menor gasto en el concepto de "Ayudas sociales" para su personal.

Estos apoyos económicos, diseñados ordinariamente para respaldar a los trabajadores en diversas necesidades de previsión social, terminaron sacrificándose en aras de generar ahorros para la institución.

El ajuste también tocó a la nómina general (Servicios Personales), la cual costó un 9.4% menos de lo previsto.

Sin embargo, el documento aclara que este dinero no gastado no se debió a una reducción directa de sueldos, sino principalmente a la existencia de "plazas vacantes"; es decir, puestos de trabajo que se mantuvieron desocupados durante el año y por los que el Estado no emitió pagos.

Para evitar salirse del presupuesto asignado, el TEPJF sacrificó proyectos clave de tecnología.

Entre los recortes destaca la cancelación de los recursos para renovar las cámaras robóticas del Pleno —utilizadas para grabar y transmitir en vivo las sesiones públicas donde se resuelven las controversias de las elecciones—, la suspensión de la compra de equipos de telecomunicaciones avanzados (switches) y el freno a la modernización de computadoras para su personal. Así, el Tribunal demostró su disciplina fiscal a costa de congelar plazas, frenar su tecnología y recortar los apoyos de su base laboral.