Supervisan avances en reintroducción del bisonte en Sonora
En febrero se introdujeron 29 bisontes desde la Reserva de la Biosfera Janos hacia la UMA Rancho Los Ojos Calientes en Sonora

El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño y la secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, realizaron un recorrido de supervisión donde pudieron evaluar el programa de reintroducción del bisonte americano en la reserva Cuenca Los Ojos, en Agua Prieta, a donde el mamífero terrestre más grande de Norteamérica volvió luego de haber sido desplazado hace 200 años.
A la reserva natural llegaron el mandatario, la titular de la Semarnat, así como los responsables de la Dirección General de Vida Silvestre y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
Como parte de estos esfuerzos, en diciembre de 2025 se concretó el traslado de 44 ejemplares a la Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) “El Santuario”, ubicada en el Área de Protección de Recursos Naturales Cuenca Alimentadora del Distrito Nacional de Riego 004 Don Martín, en Coahuila.

En febrero de 2026 se realizó la translocación de 29 bisontes desde la Reserva de la Biosfera Janos hacia la UMA Rancho Los Ojos Calientes, en Sonora, con el objetivo de fortalecer nuevas manadas de conservación y favorecer la recuperación de los ecosistemas de pastizal.
Las acciones son resultado de la colaboración entre Semarnat, Conanp, Cuenca Los Ojos, Fundación Pro Cuatrociénegas y el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza, bajo esquemas de manejo técnico y monitoreo permanente.
El bisonte americano (Bison bison) es un bóvido herbívoro que destaca por su cornamenta, su joroba musculosa y su espeso pelaje marrón.

Conocido popularmente como búfalo, es una pieza clave para la conservación y el equilibrio de los pastizales.
El proyecto contempla estrategias de manejo poblacional, expansión territorial, seguimiento sanitario y fortalecimiento del marco normativo para garantizar la viabilidad de la especie y la conservación de su hábitat histórico.

La recuperación del bisonte contribuye a la regeneración de los pastizales, mejora la estructura del suelo, favorece la vegetación nativa y fortalece la resiliencia climática de estos ecosistemas.
Asimismo, representa un esfuerzo de conservación biocultural que reconoce la relación histórica y espiritual de los pueblos indígenas del norte del país con esta especie emblemática.
*DRR*