Sonia López y la primera receta de enfermería
Tras 15 años de servicio en la UMF 23, Sonia López, especialista en nefrología del IMSS, prescribió medicamentos a un paciente crónico en la Ciudad de México

Sonia López Salazar se convirtió en la primera enfermera en prescribir una receta de medicamentos en la historia del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al atender la valoración clínica de un derechohabiente diagnosticado con diabetes que presentaba cuadros de dolor.
“Es un momento histórico para la profesión de enfermería en nuestro país. Me siento muy agradecida y muy orgullosa por esta confianza institucional para demostrar la profesionalización y el compromiso de todo el personal de enfermería”, resaltó.
“Al mismo tiempo, es importante estar conscientes de que tenemos responsabilidades éticas, legales, administrativas y clínicas, por lo que debemos seguir capacitándonos para mejorar la atención de los derechohabientes del IMSS”
Adscrita a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) Número 23 en la Ciudad de México, López Salazar cuenta con 15 años de servicio en la institución y una sólida formación académica que incluye maestrías en Nefrología y en Administración Hospitalaria, además de encontrarse en la etapa final de un doctorado en Administración de Servicios Médicos.
Con este perfil, forma parte del grupo de cinco enfermeras que actualmente ejercen esta facultad legal en el Seguro Social, tras haber cumplido con cuatro años de licenciatura, un año de servicio social, título y cédula profesional requeridos por la Ley General de Salud..
SEGUIMIENTO CLÍNICO
El proceso de atención brindado por la especialista se desarrolló en agosto pasado bajo la modalidad de prescripción colaborativa, a la par de la consulta del médico familiar que valora y diagnostica al paciente.
Este esquema permitirá dar seguimiento directo al tratamiento del derechohabiente durante un periodo de cuatro a seis meses.

“La valoración consiste en recabar datos del paciente, información y sintomatología que nos permitan hacer una evaluación correcta. Después sigue un juicio clínico, en este juicio clínico, nosotros realizamos algo que se llama diagnóstico enfermero para poder realizar algunas intervenciones y así llegar a la prescripción de medicamentos”, explicó Sonia.
Puntualizó que en esta primera etapa se atenderá a pacientes con enfermedades crónico-degenerativas para dar continuidad al tratamiento y brindar educación en salud.
En caso de que el paciente refiera otra enfermedad o presente datos de alarma que ameriten un ajuste del tratamiento, lo referimos a un servicio de segundo nivel de atención para ser valorado por un especialista.”
MARCO NORMATIVO
Esta nueva práctica clínica se sustenta en los lineamientos publicados el 21 de octubre de 2025 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), los cuales autorizaron que las personas licenciadas en enfermería y pasantes en servicio social de diversas profesiones de la salud puedan emitir recetas.
“Los presentes lineamientos tienen por objeto determinar el procedimiento y los criterios a los que deben sujetarse las personas licenciadas en enfermería, así como las personas pasantes, en servicio social, de las profesiones de medicina, medicina homeopática, cirujano dentista, medicina veterinaria y enfermería para la prescripción de medicamentos”, señala el decreto.
¿QUÉ REQUISITOS NECESITAN?
- Haber concluido los 4 años de estudios de la Licenciatura en Enfermería.
- Cumplir formalmente con un año de servicio social en el sector salud.
- Contar con título profesional y Cédula Profesional registradas.
- Laborar dentro de una institución del Sistema Nacional de Salud.
- Contar con la formación para realizar la valoración clínica completa.
El documento publicado por las autoridades especifica que cualquier receta emitida por el personal de enfermería debe realizarse dentro de instituciones del Sistema Nacional de Salud (como IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar o secretarías estatales) bajo dos vertientes.
La primera es la prescripción inicial o autónoma, fundamentada en la capacidad de realizar una valoración clínica completa, diagnosticar y planificar intervenciones, y la segunda la colaborativa, que permite indicar y autorizar la dispensación de medicamentos de forma conjunta con el profesional de medicina, con o sin su presencia.
De acuerdo con el Compendio Nacional de los Insumos para la Salud, los fármacos que pueden recetar incluyen analgésicos, antihipertensivos, dermatológicos, insumos de nutrición y planificación familiar, así como tratamientos para enfermedades infecciosas, parasitarias, alérgicas, neumológicas y neurológicas.