Sheinbaum promueve defensa de los derechos de los jóvenes en Tamaulipas

Claudia Sheinbaum encabezó un encuentro con jóvenes beneficiarios del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, defendiendo sus derechos sociales.

Claudia Sheinbaum encabezó un encuentro con jóvenes beneficiarios del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, defendiendo sus derechos sociales.
Claudia Sheinbaum encabezó un encuentro con jóvenes beneficiarios del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, defendiendo sus derechos sociales.Gobierno de México

La presidenta, Claudia Sheinbaum, encabezó un encuentro con beneficiarios del programa Jóvenes Construyendo el Futuro en Ciudad Victoria, donde defendió el acceso a la educación, el empleo y la vivienda como derechos constitucionales y no como "privilegios o mercancías".

La jefa del Ejecutivo criticó duramente las políticas de administraciones pasadas, señalando que durante 36 años se le dijo a la juventud que el éxito o el fracaso escolar y laboral dependía exclusivamente del esfuerzo individual.

Nos dijeron que si uno le echaba ganas había escuela y empleo, y si no, pues no había ni escuela ni empleo. El esfuerzo personal es muy importante... pero no lo es todo. La sociedad tiene que abrir acceso a los derechos", puntualizó.

La mandataria federal aseguró que su administración trabaja para resarcir el rezago histórico en infraestructura mediante la construcción de nuevas preparatorias y universidades, así como el fortalecimiento del sistema de salud pública.

Como parte de las metas de su gobierno, la presidenta destacó la meta de construir 1.8 millones de viviendas a nivel nacional a través del Infonavit, Fovissste y Conavi, subrayando que los jóvenes con un empleo formal tendrán el derecho garantizado a adquirir un hogar.

Sheinbaum Pardo relató que comenzó a trabajar a los 15 años en la Ciudad de México repartiendo volantes en un semáforo para la inauguración de un restaurante de carnitas los fines de semana

Mi primer trabajo fue repartiendo volantes de un restaurante. Era los sábados y domingos en un semáforo. Nos daban volantes porque se había abierto el restaurante. Teníamos que repartirlos a los coches y me pagaban el día y un taco, porque era un restaurante de carnitas. Ese fue mi primer trabajo”, confesó.