Pide ayuda para bajar de peso; necesita una cirugía bariátrica

Cheché padece de superobesidad, pero quiere cambiar su vida y volverse un ejemplo de lo que no se debe hacer

Pide ayuda para bajar de peso; necesita una cirugía bariátrica
Pide ayuda para bajar de peso; necesita una cirugía bariátrica

CIUDAD DE MÉXICO.

Cheché Urbano, mide 1.60 metros de estatura, pesa 142 kilos y debe bajar por lo menos 65, situación por la cual, forma parte del más de medio millón de mexicanos que hoy padecen lo que se denomina super obesidad, es decir, que su índice de masa corporal (IMC) es superior a 50.

Debido a que carece de recursos económicos, el joven de 21 años, actualmente es atendido gratuitamente, en la Clínica Mexicana de Bariatría (CLIMEBA).

En un trabajo multidisciplinario, bariatra, psicóloga, nutrióloga y una especialista en medicina del deporte, han logrado que Cheché haya bajado cinco kilos.

No obstante, será necesario practicarle -en principio- una cirugía bariátrica, por lo que sin contar con atención médica por parte del sector salud, en entrevista con Excélsior, Cheché comparte que está solicitando apoyo económico a través de su cuenta de Facebook Cheche Urbano (Josué Pedro).

Aquí en Climeba me encontré con los primeros doctores que me tratan bien y además no me cobran. Pero, aunque estoy con una dieta estricta, ya me dijeron que necesito una operación.

Por eso quisiera que alguien me apoyara para poder llegar a mi meta que es estar en mi peso ideal, ahorita yo estoy pesando 142 kilos y quisiera llegar a mi meta que son 80 o 75 kilos para tener una vida saludable.

Necesito el apoyo porque es una cirugía bariátrica que es muy cara. Cuesta alrededor de cien mil pesos. No se van a arrepentir porque le voy a echar ganas porque me quiero sentir principalmente bien de salud”, señaló.

Debido a su precaria situación económica, ya que Cheché, su mamá y su hermana subsisten de la venta de tamales, el joven de 21 años, solo pudo estudiar hasta la secundaria y relata que cuando empezó la primaria, se convirtió en el gordito de la escuela, donde fue blanco de burlas.

Quisiera ser un ejemplo de lo que no se debe hacer, porque hay mucha gente que tiene niños chiquitos, tres o cuatro años y les dan puras frituras.

Yo quisiera que mi caso se viera como un ejemplo para que cuiden a sus hijos desde pequeños, porque ser gordito es algo triste que te hace vivir triste”, compartió.

Cheché Urbano comenta que su vida no es fácil. Caminar le cuesta trabajo porque se sofoca. Prácticamente no tiene vida social, anhela tener una novia y poder comprarse ropa a su gusto.

Compro la ropa de paca, que es la ropa que viene de segunda mano de Estados Unidos y que tiene tallas muy grandes. Voy caminando, me cuesta caminar y a veces no aguanto ni un kilómetro, porque me empiezo a sofocar, comienzo a sentir que el aire me falta”

Por eso estoy seguro, que me haría feliz dejar de ser gordito porque ya no me agitaría tanto y sería una persona saludable. Además, también tendría la oportunidad de meterme a estudiar sin ser blanco de burlas, tener amigos y una novia buena onda, lo que sería verdaderamente genial”, señaló Cheché Urbano.

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