Pequeños piden a adultos cuidarse para celebrar un Día del Niño y la Niña normal

Ethel, Libertad y Mariano quieren que adultos usen cubrebocas, se vacunen… para que se acabe el Covid-19; dicen estar tristes por no poder salir a jugar como antes

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Ethel Violeta, Libertad y Mariano quieren celebrar un Día del Niño y la Niña como antes, por eso piden a las personas que se cuiden para que ya pase el Covid-19 y puedan salir a jugar. Fotos: Especial/ Diseño: Paulina Cabrera

CIUDAD DE MÉXICO

Entre sus sonrisas de emoción por festejar el Día del Niño y la Niña, Ethel Violeta, Libertad y Mariano también expresan tristeza, porque no pueden salir a jugar al parque, asistir a los festivales de sus escuelas o tener un festejo con muchos amigos y amigas. La pandemia los ha orillado a celebrar esta fecha desde casa… una vez más.

De un día para otro, con la suspensión de clases en marzo de 2020 debido a la pandemia por Covid-19, Libertad y Mariano dejaron de ir a sus primarias; mientras que Ethel Violeta, ni siquiera pudo pisar por primera vez su kínder.

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Ethel Violeta se disfrazó de abejita para el festival del Día del Niño y la Niña en su kínder. Además recibió unos obsequios por parte de su familia. Foto: Especial

De acuerdo con el estudio Infancias Encerradas, elaborado por la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), 8 cada 10 menores de edad, como Ethel Violeta, Libertad y Mariano, han permanecido en sus hogares durante el confinamiento y siguiendo las medidas sanitarias.

En el caso de estos tres pequeños, el hacer esto ha ayudado a que sean conscientes de la problemática que se vive y de la importancia del uso de cubrebocas, del lavado manos, entre otras acciones para evitar contraer el SARS-CoV-2.

Cuando fui por mis vacunas me tuve que bañar al regresar (a casa). Ése día fue el más divertido, bueno, al principio no fue divertido, porque me mareé en el carro. Yo tengo mi cubrebocas de monstritos y mi careta, pues si no me voy a enfermar del coronavirus, porque quiere entrar a nuestro cuerpo… pero esa vez no lo dejé, porque usé mi cubrebocas y mi caretita”, comentó a Excélsior Digital, Ethel Violeta Valdovinos, pequeña de 4 años de edad, quien adora a los perros y quiere ser veterinaria como sus padres.

En tanto, Libertad Sánchez, de 8 años de edad, quien emocionada, ilusionada y con una gran sonrisa mostró una colorida pintura al óleo que hizo hace unos días, pues su sueño es ser una artista, destacó que en las ocasiones en que por fuerza mayor debe salir de su casa ella y su mamá toman sus precauciones, aunque éstas a veces puedan ser incómodas en el transporte público.

“Sí me protejo, por ejemplo, cuando vamos  a salir, o si mi mamá va a salir y mi abuela no está, pues me lleva con ella, pero me pone cubrebocas, careta, así todo… pero luego nos transportamos en el Metro y ¡úchalas! Aunque aquí (en casa) también tengo que lavarme las manos seguido”, dijo.

La importancia de la higiene incluso se ha visto reflejada en el transcurso de la pandemia, ya que la ENCOVID-19 CDMX, elaborada por el Gobierno de la Ciudad de México, la UNICEF y la Universidad Iberoamericana, destaca que tan sólo en los hogares capitalinos ha habido un aumento del uso del cubrebocas, pues mientras en julio de 2020 88 por ciento afirmaba usarlo, en diciembre sumó el 92 por ciento.

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Libertad, este Día del Niño y la Niña, al mostrar un dibujo una pintura al óleo que pintó hace unos días. Foto: Especial

ENTRE LA FELICIDAD Y LA TRISTEZA

Previo a la pandemia era común ver en el marco del Día del Niño y la Niña cómo los menores se dirigían a los festejos en sus escuelas, algunos con ropa de diario, otros con atuendos para sus bailables, unos más con sus uniformes, y varios con bolsas con comida, fruta o botana para el convivio que regularmente se hacía; sin embargo, la situación cambio, y con ello, incluso esa felicidad se ha transformado en desesperación para algunos.

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Mariano González, de 7 años de edad expresó su gusto por mirar al cielo, pues anhela ser astrónomo; no obstante, dijo sentirse mal en este momento, ya que debido a la emergencia sanitaria no puede salir al parque como regularmente lo hacía e incluso, al decir que celebrará otra vez esta fecha en casa no ocultó hacer algunos gestos y ademanes que denotaron su frustración.

“No me gusta el Covid, porque ya no puedo salir y ya me cansa el cubrebocas... porque no puedo respirar. Ya no puedo salir a jugar ni ir a los juegos; me siento mal, porque ya no puedo ir a ningún lado”, lamentó.

Esta tristeza, así como el aburrimiento, son emociones que más expresan los niños, niñas y adolescentes a pesar de sentirse felices por estar en casa y con sus familias, indica el estudio Infancias Encerradas, tal como también lo expresó Ethel Violeta, quien con voz baja, la mirada al suelo y tomándose sus pequeños dedos dijo que espera termine la pandemia para visitar a su prima Sara, ir la casa de su tía Laura, así como poder salir a plazas y parques.

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Esta mañana Mariano tuvo una videocharla con sus abuelitos y primos quienes lo felicitaron por el Día del Niño y la Niña. Foto: Especial

Si bien este es un día especial, para Libertad también tiene un toque de tristeza, porque recordó que en 2020, antes de la suspensión de clases, ya estaba feliz y preparada para asistir a la visita que organizó su escuela a un acuario; sin embargo, debido a la pandemia, su deseo de ver peces y tiburones ya no se realizó.

A lo anterior se sumó que tuvo que celebrar en casa el Día del Niño y la Niña, y por si fuera poco, en medio de un día lluvioso, aunque destacó que estuvo con su familia y pudo comer ensalada, nuggets y bolitas de pollo, así como un delicioso pastel de chocolate, su favorito.

Me sentí feliz y al mismo tiempo triste, porque aunque estuviéramos en pandemia yo pensé que iba a ser un día con solecito y no, todo el cielo estuvo gris y lluvioso, y aparte encerradas. Ahora espero que no sea tan malo, que al menos esta vez no llueva y que no esté tan aburrido”, dijo Libertad mientras hacía “changuitos” confiando en que este viernes sea un buen día.

QUIEREN CELEBRAR COMO ANTES

Ethel Violeta, Libertad y Mariano coincidieron en algunos puntos: ya quieren salir y desean celebrar el Día del Niño y la Niña como cuando no había pandemia y por ello, cada uno lanzó un mensaje, principalmente a los adultos con el objetivo de que se cuiden, los protejan y así dejemos al Covid-19 en el pasado, lo que los haría felices para volver a jugar, convivir con sus amigos y regresar a sus escuelas.

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Este es el anhelo de tres pequeños, pero que bien podría representar el de muchos niños que quieren “regresar a la normalidad” y jugar como antes en el Día del Niño y la Niña, mientras tanto, en este momento ellos tratan de disfrutar esta fecha con sus familias... y una vez más sus casas.

HEROÍNAS Y HÉROES EN LA ADVERSIDAD

El confinamiento ha traído momentos de incertidumbre y preocupación también en las familias por lo económico, por la salud, por el brindar felicidad a los niños y niñas e incluso para daptarse a “la nueva realidad”.

Diana Valdovinos y Daniel Sánchez, padres de Ethel Violeta, confesaron que el 2020 fue un año difícil para la celebrar esta fecha; no onstante, aún con incertidumbre sobre lo que iba a suceder trataron de hacer un pequeño festejo familiar para que su pequeña disfrutara.

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“El primer año sí fue difícil, porque acostumbrábamos a salir constantemente. Para este año ya nos acoplamos más, ya es una normalidad estar aquí y, creo que dentro de todo, sí lo disfruta; además como Ethel sí está consciente del daño que puede ocasionar salir, pues ya nos adaptamos”, dijo Diana, aunque no rechazó los cambios de actitud de su hija.

Sin embargo,  con lo vivido el año pasado hoy replicarán aquel esfuerzo y agregarán algunas actividades para que su hija disfrute lo más que se pueda este día.

Una de las dificultades que han tenido que sortear muchos padres y madres durante el confinamiento es el cambio de la conducta de los pequeños, como puede ser la irritación, hiperactividad, estrés, frustración, ansiedad, entre otros.

La UNICEF incluso ha alertado sobre el alza de los problemas de salud mental y emocional que se han dado con el encierro, ya que, sólo entre en abril y julio de 2020 registró que más del 35 por ciento de las personas en hogares con niños y niñas presentó síntomas severos de ansiedad.

De acuerdo con la académica del Departamento de Psicología de la Universidad Iberoamericana, Cristina Curiel, el cambio de ánimo de los menores es normal debido a la situación, así como al pasar demasiado tiempo en casa debido a esta complicada situación.

Mariana Sánchez, mamá de Libertad, ha afrontado, como muchos padres y madres, estas dificultades con su hija, quien por el encierro se ha mostrado, en algunos momentos, irritable; sin embargo, tal como sugieren los especialistas, la apoya y está con ella para ofrecerle la ayuda necesaria, incluso profesional, para que esta situación mejore, como afirma que ha sucedido.

Así, Mariana, en medio de distintas adversidades, no se da por vencida y busca que en este Día del Niño y la Niña, Libertad lo viva alegre y con su familia confiando en que sea un viernes soleado, como lo desea.

Sí estamos un poco más preparadas, trataremos de hacer algo para pasarla bien, pero también es más difícil, porque al menos el año pasado que estaba siendo difícil y con incertidumbre, pues yo todavía tenía trabajo y ahora ya no lo tengo, entonces estamos sorteando día a día con los gastos; aunque sea haremos algo sencillo para pasarla bien con lo que tenemos”, expresó.

Sinuhe González y Marcela Martínez, padres de Mariano, también coincidieron en los efectos que la pandemia ha tenido en el estado de ánimo de su hijo, así como en la organización de una celebración del Día del Niño y la Niña.

“El año pasado fue un poco más complicado: no teníamos el dinero suficiente para repartir en comida, Día del Niño y la Niña, los gastos del hogar, etcétera. Mariano es más de salir a jugar y creo que es lo que más añora, pero nos sentíamos con el compromiso con él y le dimos un juego, que a lo mejor no disfruta, pero era la incertidumbre del momento.

“Este año es pesado, porque él ya quiere salir, se desespera mucho y vivir este día es triste para nosotros y para él. ¡Ya son dos años así y es triste!”, lamentaron, pero convencidos de que tratarán de darle una alegría a su hijo en este día.

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