Esta pequeña parte se llama FELICIDAD: diputado presume entrega de 2 lápices a alumnos en Tamaulipas | VIDEO
El diputado local de Morena, Claudio de Leija, desató críticas en redes sociales luego de acudir a una escuela primaria de Tamaulipas para entregar dos lápices de madera.

El diputado local de Morena, Claudio de Leija, desató críticas en redes sociales luego de acudir a una escuela primaria de Tamaulipas para entregar dos lápices de madera por alumno y posteriormente difundir el momento en sus plataformas digitales con una peculiar musicalización: la frase “Esta pequeña parte de mi vida se llama felicidad”.
El legislador acompañó las imágenes con un mensaje en el que deseó un buen inicio de ciclo escolar y reconoció la labor de maestras y maestros, además de enviar buenos deseos a los estudiantes. Sin embargo, la publicación generó una reacción muy distinta entre padres de familia y ciudadanos, quienes cuestionaron que una entrega tan austera fuera presentada públicamente como un apoyo para la comunidad estudiantil.
Feliz inicio de un nuevo ciclo escolar y quiero mandar un enorme reconocimiento a nuestras maestras y maestros... A las y los estudiantes, desearles mucho éxito; cada clase es una oportunidad para crecer y soñar en grande”, escribió De Leija.
La polémica se centró no solamente en lo entregado, sino en la manera en que el diputado decidió promocionarlo. El video muestra al legislador participando en la entrega de los útiles y posteriormente fue difundido en redes sociales acompañado por la frase cinematográfica que se volvió viral: “Esta pequeña parte de mi vida se llama felicidad”.
El gesto fue interpretado por numerosos usuarios como una acción de promoción política más que como una respuesta de fondo a las necesidades de las escuelas públicas. Las críticas apuntaron a que, frente a las carencias que enfrentan diversos planteles, entregar únicamente un par de lápices por estudiante representa una ayuda limitada.
Críticas por presumir una ayuda mínima
La publicación provocó cuestionamientos de ciudadanos que consideran que los representantes populares deberían concentrar sus esfuerzos en gestionar mejores condiciones para las escuelas, desde infraestructura y mobiliario hasta materiales educativos, en lugar de convertir entregas menores en contenido para sus redes sociales.
El episodio también abrió el debate sobre la distancia entre las condiciones económicas de los funcionarios públicos y el tipo de apoyos que reciben las comunidades que visitan.
Así, lo que para el diputado Claudio de Leija fue presentado como un gesto para celebrar el regreso a clases terminó convirtiéndose en una nueva controversia política en Tamaulipas, con una pregunta que quedó instalada entre los usuarios: ¿dos lápices son realmente motivo para presumir “felicidad” cuando las escuelas enfrentan necesidades mucho mayores?