Se oculta de narcos tras testificar en EU; vive escondido en México

Un inmigrante mexicano fue deportado a Guatemala y luego a nuestro país pese a contar con protección; teme que los criminales que acusó sepan que volvió

El reforzamiento en los puntos de acceso y salida de EU también podría tener como objetivo aumentar el número de deportaciones, aseveran medios de ese país.
El reforzamiento en los puntos de acceso y salida de EU también podría tener como objetivo aumentar el número de deportaciones, aseveran medios de ese país.Fotos: Daniel Sánchez Dórame

SAN DIEGO.— Un inmigrante mexicano que tenía protección porque testificó contra narcotraficantes ha vivido las últimas semanas escondido y temeroso en México, luego de que el gobierno de Estados Unidos, sin cargos en su contra, se empeñó en deportarlo primero a Guatemala y después a México.

Luego de que testificó, el gobierno le proporcionó protección ante deportaciones en julio del 2024, pero en enero el 2026, cuando el padre de dos menores estadunidenses fue a una cita rutinaria ante el ICE en Maryland, fue detenido y enviado a un centro de detenciones en Luisiana.

Como el hombre temía represalias del crimen organizado si le regresaban a México, el ICE decidió el mes pasado que en Guatemala el mexicano no correría peligro y lo deportó, pero sin avisar al gobierno guatemalteco que, al recibir solamente a sus paisanos, decidió regresarlo a México.

Una oficina de protección consular mexicana consiguió que no fuera regresado a México, sino a Estados Unidos, con su esposa e hijos.

Pero el ICE lo volvió a detener, lo presentó en audiencia colectiva ante un juez de migración que determinó que podrían deportarlo y, luego de un traslado de detención, el hombre fue deportado a México.

De acuerdo con documentos de la corte, desde el 12 de agosto el hombre vive escondido en México, temeroso de que el grupo del crimen organizado contra el que testificó se entere de que ha vuelto.

Su abogado trató de detener la deportación con una demanda de habeas corpus a nombre del mexicano expulsado y sus dos hijos estadunidenses, pero ese recurso sigue pendiente.

El director de estudios de migración en el Instituto Cato, David Bier, criticó que el caso puede sentar un precedente de que la manera en que Estados Unidos agradece a quien testifique contra carteles sea que lo deporten a un país donde no conoce a nadie y que más expuesto.

El experto opinó que este caso también demuestra que se necesitan muchos cambios al interior del ICE.