Oaxaca se desploma en actividad industrial
De acuerdo con el Indicador Mensual de la Actividad Industrial por Entidad Federativa (IMAIEF), Oaxaca registró un desplome anual de 13.6 por ciento entre enero de 2025 y enero de 2026, el peor comportamiento entre las 32 entidades del país.

Oaxaca atraviesa uno de los momentos más críticos para su actividad industrial en los últimos años. De acuerdo con cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la entidad se ubicó en el último lugar nacional en desempeño industrial.
Estos datos representan un fuerte contraste con las promesas de crecimiento económico impulsadas por el gobernador Salomón Jara Cruz bajo el lema de la “Primavera Oaxaqueña”, una estrategia que actualmente enfrenta indicadores marcados por una tendencia sostenida a la baja.
De acuerdo con el Indicador Mensual de la Actividad Industrial por Entidad Federativa (IMAIEF), Oaxaca registró un desplome anual de 13.6 por ciento entre enero de 2025 y enero de 2026, el peor comportamiento entre las 32 entidades del país.
El deterioro no es reciente. Los datos del INEGI muestran que el freno comenzó desde mediados de 2024 y derivó después en una caída continua que no ha logrado revertirse. A más de año y medio del inicio del gobierno de Salomón Jara Cruz, la actividad industrial del estado permanece estancada y sin señales claras de recuperación.
Mientras entidades como Colima reportaron un crecimiento de 14.4 por ciento y Tamaulipas de 11.8 por ciento, Oaxaca se ubicó en sentido opuesto, con una contracción que evidencia el debilitamiento de sectores estratégicos y la ausencia de resultados en materia económica.
La situación se agravó todavía más al inicio de 2026. Tan sólo en enero, la actividad industrial oaxaqueña cayó 8.8 por ciento respecto a diciembre del año anterior, profundizando un deterioro que golpea directamente a la construcción, las manufacturas y la minería.
El propio reporte del INEGI detalla retrocesos de 18.3 por ciento en minería, 17.3 por ciento en construcción y 11.3 por ciento en manufacturas, tres áreas consideradas esenciales para la generación de empleo, inversión y crecimiento regional.
En medio de este escenario, la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), encabezada por Raúl Ruiz Robles, enfrenta además un recorte presupuestal de acuerdo con el Primer Informe de Avance de Gestión Financiera correspondiente al periodo enero-marzo de 2026, la dependencia pasó de un presupuesto autorizado de 74 millones 152 mil 991 pesos a una disponibilidad de apenas 66 millones 483 mil 115 pesos, tras una reducción de más de 7.6 millones de pesos.
La disminución equivale a un ajuste de 10.3 por ciento en el gasto previsto para este año. Con esos recursos, la Sedeco dispondrá de un promedio cercano a 182 mil pesos diarios para operar programas relacionados con el impulso económico estatal, cantidad de la que todavía deben descontarse salarios, gasto administrativo e insumos internos.
El contraste resulta mayor frente al presupuesto global superior a los 103 mil millones de pesos que ejercerá el gobierno estatal durante 2026.
A pesar del discurso oficial sobre desarrollo y transformación económica, el sector industrial no aparece entre las prioridades presupuestales de la administración estatal. Incluso el aumento aprobado para Sedeco respecto al año pasado fue apenas de 3.59 por ciento, porcentaje inferior al comportamiento inflacionario.
Los reportes financieros también exhiben problemas en el ejercicio del gasto. Al cierre de 2025, la dependencia encabezada por Ruiz Robles registró un subejercicio superior a 3.3 millones de pesos, equivalente a 5.2 por ciento del presupuesto originalmente programado.
La combinación de recortes, subejercicios y caída en indicadores industriales ocurre en un momento en que Oaxaca enfrenta rezagos históricos en inversión, infraestructura y generación de empleo formal.
El Indicador Mensual de la Actividad Industrial por Entidad Federativa, elaborado por el INEGI para medir el comportamiento de las actividades secundarias en las entidades federativas, confirma así un deterioro económico que coloca a Oaxaca como el estado con el peor desempeño industrial del país, en medio de un gobierno encabezado por Salomón Jara Cruz que prometió crecimiento, pero que hoy acumula cifras negativas en prácticamente todos los sectores productivos.