El secreto bajo el piso: Mujer descubre que su padre asesinó a su madre hace 34 años en Veracruz
Suhey pide justicia para su madre, quien fue asesinada por su padre y enterrada en el patio de su casa cuando tenía 10 años.

Han pasado 34 años desde que Suhey Espejo vio por última vez a su madre. A sus 10 años, su padre, Ernesto N., le aseguró a ella y a su hermana Griselda que la mujer las había abandonado. Sin embargo, tres décadas después, una discusión familiar revelaría un terrible secreto enterrado bajo el piso de su propia casa.
Las primeras sospechas: un jardín y un piso de cemento
Las inconsistencias comenzaron el mismo día de la supuesta huida. Suhey recuerda haber corrido a revisar las pertenencias de su madre: la ropa y las alhajas seguían ahí.
A los pocos días del supuesto abandono, Ernesto 'N' tuvo una urgencia inusual: arrancó los rosales del jardín y cubrió la zona con un piso de cemento, al cual le grabó la fecha "Febrero de 1992". Cuando Suhey, siendo una niña, le cuestionó por qué había puesto una fecha incorrecta sobre el día de la instalación, su padre simplemente evadió la respuesta.
La revelación accidental que resolvió el misterio
Durante años, Suhey sospechó que su madre había sido víctima de un delito, pero la confirmación llegó el 11 de noviembre de 2022. Ese día, escuchó a su madrastra, Mercedes 'N', amenazar a su padre durante una discusión:
"¿Quieres tener problemas? ¿Quieres ver qué le digo a Suhey? Cómo mataste a su mamá y dónde la enterraste".
Tres días después de escuchar la confesión, Suhey acudió a la Fiscalía de Veracruz para interponer una denuncia.
Corrupción, negligencia y el hallazgo en la panadería
El proceso en búsqueda de justicia estuvo marcado por la extorsión. Suhey denuncia haber escuchado a un fiscal de nombre Andrés pedir 15 mil pesos para agilizar la investigación. Al no tener el dinero, se limitó a presionar incansablemente a las autoridades.
Casi un año después, en octubre de 2023, la Fiscalía cateó el domicilio de la infancia de Suhey, hoy convertido en una panadería. El resultado confirmó la tragedia:
- Encontraron fragmentos de huesos humanos enterrados.
- Los peritos determinaron que el agresor exhumó los restos más grandes hace aproximadamente ocho años para ocultarlos, pero dejó astillas.
- Una de las piezas óseas fue suficientemente grande para una prueba de ADN, la cual resultó positiva: pertenecían a la madre de Suhey.
A pesar de las pruebas irrefutables, el calvario de Suhey continúa. Las autoridades le han pedido no recoger los restos para evitar que el caso reciba un "carpetazo" (cierre prematuro). Hasta el momento, no existe una orden de aprehensión en contra de Ernesto 'N'.
"Quiero justicia para mi mamá. Ya son muchos años que no me quieren resolver nada", exige Suhey.