Más de 100 mil cirugías permanecen en espera por crisis eléctrica en Cuba

Un informe de la OMS y la OCHA advierte que la escasez de combustible e infraestructura obsoleta han desatado una crisis humanitaria y sanitaria en la isla.

Eugenio Martínez Enríquez, embajador de Cuba en México, dijo que son 176 medidas de transformación económica.
Eugenio Martínez Enríquez, embajador de Cuba en México.Héctor López

La falta de combustible para generar energía y las malas condiciones de la infraestructura eléctrica en Cuba han agravado la situación que enfrenta este país caribeño hasta un nivel de crisis humanitaria que hoy se refleja en su sistema de salud pública, con más de 100 mil pacientes en espera de cirugía general, 11 mil de ellos niñas y niños, así como 5 millones de personas con enfermedades crónicas que también corren el riesgo de sufrir interrupciones en sus tratamientos vitales.

La cifra de afectados llega a 6 mil pacientes que requieren radioterapia y más de 12 mil reciben actualmente quimioterapia, alertó recientemente Naciones Unidas en un reporte de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios y de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En tanto, el Ministerio de Salud Pública de Cuba informó que 2 mil 888 pacientes permanecen en espera de tratamiento hemodialítico y 375 esperan la colocación de un marcapasos.

En la víspera de la sesión plenaria de la ONU para debatir la resolución sobre la “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba”, el embajador de la isla en México, Eugenio Martínez Enríquez, advirtió que el “cerco energético” impuesto por el gobierno estadunidense para impedir la venta de petróleo al país ha llevado al límite la disponibilidad de energía eléctrica para los servicios básicos y necesidades apremiantes de la población, como la salud.

“Es algo cruel lo que estamos enfrentando por las miles de cirugías que han sido canceladas o se encuentran en espera, especialmente las de niños, debido a la falta de electricidad que no podemos generar porque no tenemos suficiente combustible”.

Actualmente, Cuba requiere generar entre 3 mil 100 y 3 mil 500 megavatios (MW) en las horas de mayor demanda. Sin embargo, debido a la escasez de combustible y a las fallas en su infraestructura eléctrica, por su obsolescencia, solo dispone de 935 MW, lo que representa un déficit superior a los 2 mil 100 MW, de acuerdo con el reporte de este lunes 6 de julio de la Unión Eléctrica (UNE).

Ello ha obligado a programar apagones controlados en más del 60 por ciento del territorio de manera simultánea.

“Estados Unidos ha tomado en el último año y medio más de 40 medidas contra Cuba que son absolutamente crueles, como calificarla de amenaza para la seguridad nacional y, bajo ese pretexto, se han tomado acciones como la limitación del ingreso de combustible.

“Por eso, Cuba ha apelado a la solidaridad internacional para debatir en la sesión plenaria sobre la necesidad de poner fin al bloqueo. Esperamos que varios países se pronuncien y que el mundo conozca lo que está pasando en el país”, señaló en entrevista con Excélsior.

En materia de combustible, Cuba necesita entre 110 mil y 150 mil barriles diarios de petróleo para mantener el suministro, pero solo produce alrededor de 40 mil. El resto debe importarlo; sin embargo, debido a las sanciones a las que se exponen los países que envíen petróleo a la isla por parte de Estados Unidos, esas exportaciones se han visto detenidas.

Informe sanitario

En el reporte de la ONU sobre la situación de salud en Cuba se advierte que la escasez de electricidad, combustible, medicamentos y suministros médicos está perturbando gravemente la atención de emergencia, los bancos de sangre, los laboratorios, los programas de inmunización y los servicios de salud materno-infantil.

Edem Wosornu, de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, describió, tras una visita de tres días a la isla con representantes de la Organización Mundial de la Salud, un sistema sanitario bajo una presión creciente, ya que los hospitales luchan por mantener los servicios básicos en medio de una escasez cada vez mayor y de los cortes de energía.

“La ayuda humanitaria debe llegar a las personas sin demora. Actuar con rapidez y trabajar juntos es la única manera de evitar que la situación empeore. No podemos permitirnos otra crisis humanitaria”.

La atención materna y neonatal también se ha visto gravemente afectada. Más de 32 mil mujeres embarazadas enfrentan mayores riesgos debido al acceso limitado a pruebas diagnósticas, transporte y suministro eléctrico estable, necesarios para alimentar los equipos que salvan vidas en las unidades neonatales.

“En algunas zonas, los apagones de hasta 20 horas han obligado a los hospitales a suspender las operaciones no urgentes, mientras que la escasez de combustible sigue limitando los servicios de ambulancia y retrasando el acceso a la atención médica crítica.

“El personal tiene que subir agua por las escaleras mientras las mujeres dan a luz, ya que las bombas no funcionan”, dijo Wosornu.

Añadió que las interrupciones en el transporte impiden la entrega de verduras y carne, lo que deja a muchas mujeres embarazadas sin una nutrición adecuada.

En cuanto a los programas de vacunación rutinaria, estos continúan en funcionamiento, pero están sometidos a una presión creciente debido a las interrupciones en la cadena de frío, las limitaciones de transporte y la escasez de suministros, señala el reporte.

Este panorama será expuesto este martes en la sede de la ONU, en Nueva York, por el canciller cubano, Bruno Rodríguez.