Más de 450 hectáreas de limón persa se desarrollan en Yucatán con capital mexicano
El proyecto reporta inversiones por más de mil 500 millones de pesos para integrar producción, empaque, transporte y exportación del cítrico.

Una empresa dedicada a la producción y comercialización de limón persa reportó el desarrollo de más de 450 hectáreas en la península de Yucatán y una inversión superior a mil 500 millones de pesos para integrar distintas etapas de la cadena productiva, desde el establecimiento de los cultivos hasta el empaque, transporte y exportación. Citrus Patrimonial informó que recientemente concluyó la colocación de su tercer rancho y que un cuarto predio, de 120 hectáreas, se encuentra en proceso de desarrollo. El proyecto se financia con capital de inversionistas mexicanos.
Yucatán busca ampliar su producción de limón persa
México es uno de los principales productores y exportadores mundiales de limones y limas. De acuerdo con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, Veracruz concentra más de la mitad de la producción nacional de limón persa, mientras Yucatán representa alrededor de 5 por ciento. En rendimiento por hectárea, sin embargo, Yucatán se encuentra entre las entidades con mejores registros, con alrededor de 19 toneladas por hectárea frente a un promedio nacional cercano a 15 toneladas. Uno de los obstáculos para ampliar la superficie cultivada es que el limón persa requiere entre tres y cuatro años para alcanzar su primera cosecha comercial, lo que dificulta el acceso a financiamiento agrícola de corto plazo.
La diferencia entre producción y comercialización también quedó expuesta durante 2025, cuando productores de Veracruz reportaron precios de entre 3.50 y 4.50 pesos por kilogramo, niveles que llegaron a ubicarse por debajo de los costos de producción. Ante este escenario, la empresa plantea un modelo que incorpora viveros, terrenos agrícolas, sistemas de riego, plantaciones tecnificadas, planta empacadora, transporte y comercialización internacional. La inversión reportada contempla la adquisición de tierras, infraestructura, vehículos, sistemas de riego, insumos y gastos de operación.
Actualmente, la compañía señala que exporta limón persa a Estados Unidos y Japón, además de comercializar aceite esencial en Europa. El proyecto suma más de 450 hectáreas desarrolladas y alrededor de 300 empleos directos e indirectos, según cifras de la empresa. De los tres ranchos que reporta, dos ya fueron entregados y se encuentran en crecimiento, mientras el tercero está en proceso de plantación.
Capital mexicano y riesgos agrícolas
El esquema contempla superficies de mil metros cuadrados, con entre 30 y 33 árboles de limón persa identificados. Los derechos sobre las superficies se administran mediante fideicomisos independientes, mientras la empresa se encarga de las etapas de vivero, plantación, manejo agronómico, cosecha, empaque, transporte y comercialización. La compañía señala que sus proyectos no han recurrido a financiamiento bancario ni a fondos extranjeros, sino a recursos de inversionistas mexicanos.
Los ranchos cuentan, según la empresa, con seguros agrícolas contratados con General de Seguros y colocados mediante Marsh México, con coberturas para riesgos climatológicos y biológicos. Estas pólizas protegen el activo agrícola, pero no cubren una eventual caída en el precio del limón. La compañía reconoce que el cultivo mantiene riesgos asociados con fenómenos meteorológicos, plagas y condiciones de mercado.
El proyecto también contempla acciones relacionadas con la actividad apícola mediante la Fundación Abejas Yucatecas, ante la necesidad de coordinar la producción citrícola con la protección de polinizadores. El tema es particularmente relevante en Yucatán, donde la apicultura representa una actividad económica para numerosas familias y la abeja melipona forma parte de la cultura de las comunidades mayas.
El desarrollo de nuevas superficies citrícolas coincide con los planes del Gobierno de Yucatán para impulsar la producción agrícola en el sur del estado mediante mayor superficie cultivada, tecnificación y fortalecimiento de los canales de comercialización. Entre estos proyectos se encuentra la Juguera de Akil, vinculada al procesamiento y comercialización de productos citrícolas.
La empresa informó que mantiene en desarrollo un cuarto rancho de 120 hectáreas y que ya identificó otro predio en el sur de Yucatán. Su operación se concentra en la producción, empaque y comercialización de limón persa, con exportaciones a Estados Unidos y Japón y venta de aceite esencial en Europa.