"Me quitaron todo el estómago": Juan Pablo Adame y su lucha contra el cáncer
Juan Pablo Adame dio testimonio de todo el proceso que pasó en su lucha contra el cáncer de estómago.

Juan Pablo Adame enfrentó con entereza su lucha contra el cáncer y en abril de 2022 hizo público su diagnóstico tras varios meses en los que sufrió de fuertes dolores de estómago. La enfermedad había atacado precisamente ese órgano y fue tras los diversos estudios que le practicaron que los doctores supieron a lo que se enfrentaban.
“Me enteré de esta noticia en Semana Santa, así es, viviendo la pasión de Cristo. En estos primeros días impactado y sabiendo el procedimiento que me daban los doctores, le pedía a Dios con mucho miedo que si era posible, alejara de mí este cáliz”, escribió el exdiputado panista y senador suplente en una carta con la que dio a conocer que padecía cáncer.
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En la misma misiva, Adame decidió abrazar “la cruz” que, dijo, le tocaba cargar y hacer frente a su situación de salud que lo llevó no sólo a someterse a diversas sesiones de quimioterapia, sino a una operación en la que le retiraron todo el estómago.
El 30 de abril de 2022 Juan Pablo Adame entró al quirófano, donde el Dr. Andrés Blanco y su equipo procedieron a extirparle el tumor que le cubría el 80 por ciento del estómago. Tuvieron que retirarle dicho órgano debido al cáncer y conectaron su esófago con el intestino, por lo que le practicaron una gastrectomía total.
“Me quitaron todo el estómago, no dejaron ni un pedacito; así de simple como se escribe, pero tan complejo de hacer. Ese día no sabía si iba a despertar de esa cirugía”, reconoció el político panista, quien tras dar a conocer que padecía cáncer fue constante al dar su testimonio y hablar del proceso que enfrentó por esta enfermedad.
La cirugía fue tan compleja que requirió que entrara al quirófano dos veces. La primera operación duró más de 13 horas y la segunda intervención fue un día después y los médicos tardaron más de 6 horas.
“Una verdadera hazaña que exigió de toda la experiencia del equipo médico, del milagro que vino de todas las oraciones recibidas y de la mano de Dios que estuvo en ese quirófano. Salí vivo de esas dos operaciones y de los 13 días que siguieron en el hospital en el proceso post operatorio”, reconoció el exdiputado en su blog en el que habló de su cirugía a un año de haber pasado por ella.

Juan Pablo Adame durante la sesión del Congreso cuando fue diputado federal en 2015. (Cuartoscuro)
Como parte de su tratamiento contra el cáncer, Juan Pablo Adame también pasó por ocho sesiones de quimioterapias durante seis meses en los que además perdió 20 kilos debido a todo este procedimiento.
“Mi cuerpo llegó fuerte para aguantar toda la batalla. Sólo para dimensionar lo retador que fue a nivel físico, entré al quirófano pesando 68 kilos y terminé las quimioterapias con 48; fueron 20 kilos perdidos en seis meses. Mi cuerpo utilizó hasta las reservas de las reservas para sobrevivir, se acabó los músculos y la grasa y quedé en los huesos”, reconoció.
Debido al cáncer no sólo perdió su estómago, sino también la sensibilidad en las manos y en los pies, lo que lo llevó a pasar por otro proceso en el que los movimientos que parecen ordinarios se convirtieron desde ese momento en una prueba para él.
“Lamentablemente, y como era de esperarse, no salí ileso de esta batalla. Me siento como un niño que está descubriendo sensaciones, por ejemplo al tocar la arena con mis manos o sentir el jardín con mis pies descalzos. Al haber perdido uno de los sentidos tuve que poner a los otros cuatro a trabajar doble”, narró.
"No tengo nada que reclamarle a Dios": Juan Pablo Adame
Juan Pablo Adame reconoció que todo el 2022 en el que enfrentó con fuerza el cáncer la espiritualidad, su fe, su familia y el apoyo recibido por los suyos fue determinante y un pilar para dar la batalla contra esta enfermedad.
"Viví estos meses con mi cruz, cargándola todos los días, pero acompañado de la Virgen de Guadalupe por un lado y de Juan Pablo II por el otro, sabiendo que esa cruz que cargaba no era signo de muerte, sino de vida, de fe, de esperanza y de fuerza. No tengo nada que reclamarle a Dios ni lo hice en los momentos de más dolor u oscuridad”, se sinceró.
Durante su reflexión, aseguró que el cáncer le dio la oportunidad de disfrutar la vida de una mejor manera, de valorar cada momento, agradecer a Dios cada día por estar vivo y por el amor de sus seres queridos, el mayor tesoro.

Juan Pablo Adame durante su boda con Elisa Almazán en Cuernavaca en 2012. (Cuartoscuro)
“No sabía si el cáncer seguía ahí y si se iba agravando mi situación, por lo que cada hora invertida en los que amaba era para exprimirla. Deseaba, con todo mi corazón, que esos recuerdos que les estaba dando a Eli y a los niños se quedaran en el suyo para siempre. Invierte tu tiempo en recuerdos para toda la vida, desde lo que pudiera parecer insignificante”, aconsejó como parte del proceso que pasó en su lucha contra el cáncer.
Su mayor temor fue sin duda el perder a sus hijos, el no despertar de aquella operación en la que le extirparían el tumor en el estómago y no volverlos a ver tras despedirse de ellos en Cuernavaca para ir rumbo al hospital en el que le realizarían el proceso.
“Sentí un vacío indescriptible, fue como ir cayendo hacia un fondo inexistente y del que sentía que tampoco había regreso. Sólo pude contener las lágrimas hasta subirme a la camioneta que me llevaría al hospital. El despertar de aquella cirugía me hizo pensar en ellos de inmediato, moría por verlos y abrazarlos, quería estar fuerte y recuperarme para vivir ese momento. Lo logré, pude regresar a casa”.
El regreso del cáncer
Juan Pablo Adame seguía con su proceso de recuperación tras la operación de 2022 en la que le retiraron el estómago debido al cáncer, por lo que seguía las recomendaciones médicas. Llevaba una dieta especial debido a que ya no contaba con dicho órgano y también para tratar de ganar peso sanamente luego de haber perdido 20 kilos tras la operación.
Hacía ejercicio e incluso tuvo que aprender a dormir un tanto inclinado para que no padeciera reflujo ya que no tenía estómago. Sin embargo, tuvo que someterse a una nueva cirugía en julio de 2023 debido a que su organismo dejó de funcionar en un aspecto vital: poder comer.
A finales de noviembre de este año, el miércoles 29, Juan Pablo Adame dio a conocer que el cáncer no dio tregua y había regresado. A través de una carta que pidió a Josefina Vázquez Mota leer informó al pleno del Senado que ahora pasaría a una nueva etapa: cuidados paliativos, la cual decidió pasar en casa, arropado por toda su familia.
Sin embargo, seis días después de aquella noticia, este martes 5 de diciembre Juan Pablo Adame murió a los 38 años debido al cáncer que enfrentaba desde hace más de año y medio.
vjcm
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