Hospital General realiza al año unas 85 reconstrucciones mamarias

Durante octubre, para atender a un mayor número de sobrevivientes de cáncer de mama se realizan jornadas intensivas organizadas por el Servicio de Oncología con apoyo de la Beneficencia Pública

Al año, el Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” (HGMEL) realiza un promedio de 85 reconstrucciones mamarias con una tasa de éxito de casi el 90%.
Al año, el Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” (HGMEL) realiza un promedio de 85 reconstrucciones mamarias con una tasa de éxito de casi el 90%.Foto: @SSalud_mx

Al año, el Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” (HGMEL) realiza un promedio de 85 reconstrucciones mamarias con una tasa de éxito de casi el 90%.

Pero, durante octubre, para atender a un mayor número de sobrevivientes de cáncer de mama se realizan jornadas intensivas organizadas por el Servicio de Oncología con apoyo de la Beneficencia Pública.

Por tanto, al cierre de este mes, se tiene programada la reconstrucción mamaria de 135 pacientes.

Raymundo Torres Piña, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Reconstructiva del HGMEL, hizo un llamado a las mujeres que superaron la enfermedad a informarse sobre las alternativas de reconstrucción disponibles y acudir a valoración médica.

Señaló que “recuperar la forma de la mama puede representar una oportunidad para fortalecer su bienestar físico y emocional”, aunque, dijo que la decisión de reconstruirse corresponde exclusivamente a cada paciente.

Programa permanente de reconstrucción mamaria

Torres Piña explicó que hace dos años, el HGMEL consolidó el modelo permanente de reconstrucción mamaria.

Que permite ofrecer estos procedimientos durante todo el año, tanto a mujeres que concluyeron su tratamiento oncológico como a quienes pueden recibir una reconstrucción inmediata después de la mastectomía”.

El especialista precisó que existen dos modalidades de reconstrucción mamaria: inmediata y diferida.

La primera se realiza durante el mismo procedimiento quirúrgico en el que se extirpa la mama, siempre que las condiciones oncológicas y el estado general de salud de la paciente lo permitan. En contraste, la reconstrucción diferida se efectúa en una intervención posterior, una vez que la paciente ha avanzado o concluido su tratamiento contra el cáncer”.

Con respecto a los avances quirúrgicos, Raymundo Torres Piña destacó que desde hace seis años el HGMEL utiliza la microcirugía reconstructiva.

Una técnica que permite trasladar tejido de otras regiones del cuerpo y restablecer su circulación sanguínea mediante la unión de pequeños vasos sanguíneos.

Otras opciones son: la colocación de implantes mamarios y de expansores de tejido, así como reconstrucciones autólogas, donde se utilizan tejidos propios de las pacientes.

Detectarlo a tiempo cambia todo el panorama

Por Olimpia Ávila

A los 35 años, Stephanie Rodríguez cumplía de forma rutinaria con sus revisiones médicas anuales en el sector privado, donde los especialistas limitaban sus evaluaciones a ultrasonidos. La justificación era la misma: al ser menor de 40 años, una mastografía no estaba indicada.

Sólo se quedan en que, por la edad, solamente te toca un ultrasonido. No acceden o no ven importante hacerte una mastografía”, relata en entrevista con Excélsior.

Sin embargo, al notar una anomalía en su pecho, acudió a una evaluación especializada donde ordenaron una biopsia y una mastografía, lo que confirmó el diagnóstico de cáncer de mama.

La enfermedad sacudió por completo su dinámica familiar. Además del golpe emocional, los efectos secundarios del tratamiento alteraron su vida cotidiana y su salud física y mental.

Yo tengo una hija de siete años y creo que ése era el miedo, el faltarle estando tan chiquita”, cuenta.

En su caso, el cáncer ha convertido a su cuerpo en un ente desconocido.

“Te sientes cansada, con náuseas... yo creo que son muchos los síntomas físicos y, después, la cabeza. Aunque estés contenida a veces es muy difícil sobrellevarlo.

Te sientes cansada, con náuseas... yo creo que son muchos los síntomas físicos y, después, la cabeza. Aunque estés contenida a veces es muy difícil sobrellevarlo.

Todo lo que pasa con tu cuerpo, con tu cabeza, es triste, que a veces te sientes enojada, pero es muy frustrante estar en este lugar”, agrega.

Tratamiento oportuno y el valor de una red de apoyo

Para ella, la diferencia ha sido la red de apoyo con la que ha contado.

Yo he tenido mucho apoyo de mi esposo, de mi hija, de mi mamá, de mis hermanas, de mi suegra, de la familia de mi esposo… sí tenemos en quién apoyarnos y eso también ha sido bien importante, porque no creo que estando solo logres sobrellevar esto”, destaca.

En su caso, la atención en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha sido rápida y oportuna.

En junio me hacen la biopsia, en julio me dan el diagnóstico y el 7 de agosto yo ya estoy tomando la quimioterapia. Hasta ahorita llevo tres. He corrido con suerte, porque la verdad es que en el hospital no ha faltado nada”, enumera.

Stephanie considera una fortuna que la enfermedad se detectara en una etapa que le permite aspirar a un tratamiento con enfoque curativo.

Después me hicieron una tomografía y estoy limpia del resto, solamente está ahí en la mama. Mi pronóstico es que estamos aún muy a tiempo, porque pues ayudó el chequeo constante”.

Además, ha podido acceder a consultas externas por parte de la Fundación de Cáncer de Mama (Fucam) y a otras mediante un seguro de gastos médicos mayores. Sin embargo, es consciente de que no todas tienen ese privilegio.

Hay mujeres boteando en los semáforos para poderse hacerse una biopsia; hay pacientes del ISSSTE esperando tres meses para que les hagan un ultrasonido; hay familias enteras luchando por pagar el tratamiento de su paciente en FUCAM (que suele ser más accesible que en cualquier medico particular), ya que no tienen seguro social”, lamenta.

Finalmente, Stephanie llama a todas las mujeres a que no minimicen la autoexploración ni asuman que la juventud las protege del cáncer.

Esto le puede pasar a cualquiera, a cualquier edad. Y sí que sean constantes en sus chequeos, que no lo dejen de lado, porque eso es bien importante. El cacharlo a tiempo cambia todo el panorama”, concluye.