Frenar la venta ilegal de animales silvestres, una fuerte problemática
La Profepa hace su parte para evitar la venta de especies, pero los esfuerzos institucionales para erradicar las publicaciones enfrentan limitaciones técnicas y de capacidad operativa

Las plataformas de comercio electrónico y las redes sociales se han convertido en la principal vitrina para el tráfico internacional de especies amenazadas, donde las autoridades carecen de personal para evitar la problemática y las firmas tecnológicas hacen poco al respecto.
Como publicó ayer Investigaciones Excélsior, entre el 14 de abril de 2024 y el 30 de abril de 2026, el Sistema Global de Monitoreo (GMS) de la organización ECO-SOLVE detectó 25 mil 350 anuncios ilegales de fauna silvestre en 66 plataformas digitales y 23 idiomas. De acuerdo con el reporte Monitoring Online Illegal Wildlife Trade, este mercado abarca un total de 280 mil 237 productos e individuos comercializados.
La investigación advierte que 92.6% de las detecciones involucró a especies incluidas en los Apéndices de CITES, lo que subraya un mercado en línea centrado en fauna altamente regulada y sujeta a prohibiciones de comercio internacional.
Para Alex Olivera, director del Centro para la Diversidad Biológica en México, la dinámica comercial aprovecha la infraestructura de las grandes tecnológicas para estructurar un modelo de operaciones dinámico y con bajo riesgo de rastreo.
En este esquema, el contacto inicial se gestiona de forma pública antes de derivar a canales privados. Facebook Marketplace y los servicios de mensajería ahora son las herramientas más utilizadas porque reducen mucho las barreras entre el vendedor y el comprador”, explica Olvera.
La estrategia utiliza palabras clave o imágenes representativas para atraer clientes y posteriormente trasladar la negociación a aplicaciones cerradas: “Cuando alguien muestra interés, puede pasar inmediatamente de esta plataforma al WhatsApp; así se puede negociar el precio, las condiciones de entrega, se envían catálogos y la conversación queda cifrada”.
El análisis del Sistema Global de Monitoreo (GMS), que coloca a México como el segundo lugar mundial donde más se comercializa ilegalmente fauna exótica a través de medios digitales como Facebook Marketplace, señala que por tipo de producto, el tráfico no se limita a la tenencia de mascotas exóticas, sino que responde a redes complejas de procesamiento y derivados.

Del total de bienes detectados en la red, 217 mil 264 corresponden a partes, extractos y derivados –representando 77.5% de la oferta—, mientras que los animales vivos sumaron 62 mil 973 especímenes. En este ecosistema, Meta encabeza los riesgos de la plataforma, pues Facebook concentró por sí sola 18 mil 115 registros, equivalentes a 71.5% de todas las detecciones registradas por los centros de datos".
Ante esta situación, Investigaciones Excélsior buscó a las autoridades de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para cuestionarlos sobre el tema, pero prefirieron contestar un cuestionario enviado por correo electrónico.
Sobre si la autoridad mexicana tiene conocimiento de la venta ilegal de animales exóticos o en peligro de extinción a través de marketplaces como el de Facebook o grupos en WhatsApp, la Profepa afirmó y señaló que se ha observado un incremento en la venta ilegal de ejemplares de vida silvestre a través de redes sociales y otras plataformas digitales
Estas plataformas permiten a los vendedores mantener cierto grado de anonimato, falsear la información que proveen al eventual comprador, llegar a un mayor número de posibles compradores y reducir la exposición que implicaría realizar estas actividades de manera presencial.
“El uso de estos medios digitales también ha modificado los modus operandi del tráfico ilegal de vida silvestre. Ante esta situación, la Profepa ha fortalecido el monitoreo de estos espacios y la coordinación con los responsables de las plataformas digitales, con el objetivo de facilitar la identificación de publicaciones que podrían estar relacionadas con actividades ilícitas y, en su caso, gestionar su eliminación conforme a los mecanismos establecidos”, respondió la procuraduría.
Los números no cuadran
De acuerdo con el reporte Monitoring Online Illegal Wildlife Trade, para México se tienen contabilizados entre el 14 de abril de 2024 y el 30 de abril de este año dos mil 448 anuncios ilegales en Facebook Marketplace, mientras que la Profepa sólo tiene reportados mil 157 anuncios.
“Estas actividades se detectan principalmente a partir de reportes ciudadanos recibidos mediante el formato disponible en el sitio web de la Profepa, así como a través del seguimiento interno de publicaciones, cuentas y perfiles identificados como relevantes.
Adicionalmente, la procuraduría mantiene coordinación con una organización internacional que apoya en el monitoreo de cuentas y perfiles que pueden constituir nodos relevantes dentro de las redes de comercialización ilegal de vida silvestre. Esta colaboración permite fortalecer la identificación y seguimiento de posibles actividades ilícitas en medios digitales”, señaló la autoridad mexicana.
Actualmente, la Profepa no cuenta de manera formal con una unidad especializada exclusivamente en delitos digitales relacionados con vida silvestre. Sin embargo, la Dirección General de Inspección y Vigilancia de Vida Silvestre, Recursos Marinos y Ecosistemas Costeros da seguimiento a este tipo de casos y, cuando se identifican elementos suficientes que permitan sustentar una denuncia penal, ésta se presenta ante la Fiscalía General de la República (FGR).
Olvera señala que desde su organización contra el tráfico ilegal de animales, han visto que los esfuerzos institucionales para erradicar las publicaciones enfrentan limitaciones técnicas y de capacidad operativa.

“La Profepa ha trabajado con Mercado Libre y Meta para detener este tipo de publicaciones, pero por cada una que se retira o se denuncia, pueden salir otras más”, reconoce.
La facilidad para aperturar grupos cerrados o perfiles falsos dificulta las labores de inteligencia de la autoridad en el monitoreo de estos espacios.
La inacción o insuficiencia en la moderación de contenidos ha permitido que estas redes funcionen de manera análoga a otros delitos de alto impacto. “Así como se trafican animales silvestres, se pueden traficar personas, armas, drogas, y la misma plataforma lo ha estado permitiendo durante años”, asevera Olvera.
La Profepa señaló a Investigaciones Excélsior que se han identificado vendedores y cuentas recurrentes a los que se da seguimiento con el objetivo de recopilar la mayor cantidad de información posible sobre las especies que comercializan, sus patrones de operación y los posibles vínculos con otros perfiles, sitios o vendedores.
“A partir de la información recabada, la Profepa determina las acciones que, de acuerdo con sus atribuciones, resulten procedentes, entre ellas la realización de visitas de inspección y, cuando se cuenta con elementos que pudieran constituir un delito, la presentación de la denuncia penal correspondiente ante la autoridad competente”.
Sobre si ya hubo arrestos por este tipo de crimen o sólo se cierran los anuncios en Facebook, la autoridad comentó que depende de las características y los elementos de cada caso. “A partir de la información disponible, la Profepa valora las acciones que, conforme a sus atribuciones, resulten procedentes. Éstas pueden incluir la solicitud de eliminación de publicaciones o contenidos relacionados con la posible comercialización ilegal de ejemplares.
“En cuanto a la eliminación de publicaciones, páginas y perfiles relacionados con la posible comercialización ilegal de vida silvestre, a la fecha se han eliminado 640 contenidos y cuentas identificados como sospechosos en plataformas de Meta, como resultado del seguimiento y las acciones de coordinación correspondientes.
En cuanto a las detenciones y demás actuaciones de carácter penal, éstas corresponden a la FGR y a las autoridades competentes en materia de investigación y persecución de delitos”, agregó.
Las facturas falsas
Una de las grandes paradojas del sistema mexicano radica en cómo los traficantes de especies utilizan la propia estructura institucional para lavar el origen de las especies. A través de la adulteración de registros en Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMAs) y predios PIMVS, los delincuentes emiten facturas legales que hacen pasar a ejemplares capturados violentamente en el medio natural como si hubieran sido criados en cautiverio.
Adrián Reuter, representante para México de la organización internacional Traffic North America y especialista con más de dos décadas en el combate al tráfico de especies, afirma que en el ámbito económico y regulatorio, la legislación mexicana contempla mecanismos de aprovechamiento sustentable como las (UMAs), un esquema diseñado para incentivar la conservación a través del comercio legal. Sin embargo, la línea divisoria entre el mercado formal y la extracción furtiva de ejemplares de sus hábitats naturales sigue siendo un reto para la conservación de los ecosistemas.
"Si hay un marco legal que te lo permita, pues lo puedes hacer; por supuesto. Hay quienes se van a ir por la vía ilegal y van a obtener animales ilegalmente, no reproducidos en cautiverio, los van a sacar del medio silvestre, que ese es el gran problema, porque están afectando las poblaciones naturales de una forma que muchas veces ni siquiera conocemos de qué magnitud puede ser", señala Reuter sobre los riesgos de la extracción ilegal.

El Código Penal Federal mexicano establece en su Artículo 420 penas de uno a nueve años de prisión por traficar con especies protegidas. Sin embargo, la brecha entre la ley en el papel y la fiscalización en las redes sigue siendo abismal. Mientras la moderación de las empresas tecnológicas siga limitándose a la eliminación reactiva de publicaciones individuales, sin desmantelar perfiles reincidentes, rastrear métodos de pago digitales ni verificar licencias CITES de origen, el mercado negro continuará operando a la vista de todos.
La verdadera tragedia del siglo XXI para los especialistas no es únicamente que la fauna silvestre esté desapareciendo de los ecosistemas, sino que su extinción se está subastando a domicilio, en tiempo real y a un solo clic de distancia.
“Lamentablemente, los perfiles de los compradores en este mercado ilícito abarca distintos segmentos de la población, desde aficionados hasta coleccionistas con infraestructura compleja. Algunas personas compran por querer tener una mascota exótica, porque buscan algo raro o exclusivo, pero también existen coleccionistas que tienen inclusive zoológicos”, detalla el entrevistado.
Las cotizaciones varían según la rareza, el origen y la categoría de conservación de las especies, lo que genera una oferta sumamente diversa en términos financieros.
Reuter agrega que el hecho de que haya a la venta un animal exótico o algo de vida silvestre no necesariamente quiere decir que sea ilegal. “Eso sí, es bien importante y sí lo quiero enfatizar, porque muchas veces creen que sólo porque está a la venta es ilegal. Puede no ser ético, podemos estar totalmente en contra, pero no necesariamente va a ser ilegal”.
En el segmento de los grandes mamíferos y felinos de alto valor estético, la dinámica de oferta ha generado una distorsión económica atípica: en diversos casos, los costos de adquisición legal de ejemplares nacidos en criaderos autorizados resultan considerablemente inferiores a los de animales domésticos de raza comercial.
"Ese tigre igual lo puede haber comprado esa persona en un criadero, porque hay muchos lugares donde reproducen felinos grandes en México y los pueden vender legalmente. Y contrario a lo que uno pudiese pensar, muchas veces cuestan menos de lo que cuesta un perro de raza. Es increíble, pero así es, ésa es la realidad".