Detienen en Veracruz a empresario gasolinero por presunto feminicidio de su pareja

Jorge Eduardo “N”, empresario gasolinero de 28 años, fue detenido en un operativo táctico al ser señalado por el feminicidio de María Cristina “N”.

La Fiscalía estableció que el imputado la asfixió en un departamento de la colonia Ortiz Rubio, simulando que la joven "estaba convulsionando".
La Fiscalía estableció que el imputado la asfixió en un departamento de la colonia Ortiz Rubio, simulando que la joven "estaba convulsionando".Excélsior

Autoridades veracruzanas detuvieron a Jorge Eduardo N, empresario gasolinero de 28 años, señalado como presunto responsable del delito de feminicidio. La detención ocurrió anoche durante un operativo táctico, en el que le notificaron el mandamiento judicial emitido dentro del Proceso Penal 022/2026. Fue puesto de inmediato a disposición del juez de control para definir su situación jurídica en las próximas horas.

De acuerdo con la carpeta de investigación, el 8 de septiembre el empresario se encontraba con su pareja sentimental, María Cristina “N”, economista recién egresada de la Universidad Cristóbal Colón, de 26 años, en un departamento ubicado en la calle Jiménez Sur, colonia Ortiz Rubio. Las indagatorias ministeriales establecen que Jorge Eduardo ejercía violencia física y psicológica sistemática contra la joven, con antecedentes documentados incluso fuera del país.

Ese día, bajo ciertas prácticas sexuales, el imputado la habría asfixiado, según los dictámenes periciales integrados en la carpeta. Tras el ataque, llamó a familiares de la víctima para reportar que “estaba convulsionando”, pero omitió solicitar auxilio al 911. Cuando los familiares la trasladaron por sus propios medios a la Cruz Roja, los paramédicos confirmaron que ya no presentaba signos vitales y que llevaba más de una hora fallecida.

En los días posteriores al deceso, Jorge Eduardo difundió un video en redes sociales intentando deslindarse de los hechos y exponer la intimidad de la joven. El material fue señalado públicamente como un acto de revictimización y como un intento de manipular la narrativa mientras se encontraba prófugo.

En el video —cuya transcripción obra en la carpeta de investigación— el imputado intenta justificar su postura y desacreditar la acusación. A lo largo de dos minutos, sostiene que es víctima de una imputación “injusta” y que la muerte de María Cristina ocurrió “fuera de su control”.

“Yo no desviví a mi novia… lo que sucedió no estuvo bajo mi control y es meramente una situación que le puede ocurrir a cualquiera”, justifica en el video que más tarde bajó de sus plataformas.

El imputado asegura que los médicos forenses “dictaminaron una muerte por asfixia sin síntomas de violencia física” y que existen “más de 10 posibilidades que pueden causar una muerte repentina por asfixia”, pese a que la Fiscalía sostiene lo contrario y ha integrado dictámenes que apuntan a asfixia por agresión.

El mensaje concluye con una despedida dirigida a la víctima: “Cristina, te llevo en mi corazón… me duele mucho tu pérdida… que en paz descanses”.

En el mensaje, algunas amigas de la víctima comenzaron a recordarle hechos pasados en los que también agredió a María Cristina y acusaron que hasta su familia tuvo que intervenir para que no llegara ante las autoridades.

Tras eliminar el video de sus redes y darse a la fuga, las labores de inteligencia de la Policía Ministerial permitieron ubicarlo y detenerlo anoche. Será presentado en audiencia inicial por el delito de feminicidio, donde la Fiscalía General del Estado solicitará la legalización de la detención y la imputación correspondiente.

Exigencia de justicia

El caso ha generado cuestionamientos sobre omisiones de auxilio, antecedentes de violencia y la exposición pública de la víctima. En Veracruz, la memoria de casos como Monserrat Bendimes sigue marcando la exigencia social de que estos procesos se conduzcan con rigurosidad científica, perspectiva de género y cero tolerancia a la impunidad.