Estudiante es enviado al hospital por novatada en la Facultad de Veterinaria y Zootecnia

El estudiante Tadeo Ortiz denunció haber sido víctima de una novatada por ser alumno de nuevo ingreso, en la Facultad de Veterinaria y Zootecnia, de la Universidad Autónoma de Tamaulipas

El estudiante fue trasladado a una clínica del IMSS donde permanece bajo observación médica, luego de haber ingresado inconsciente y con una aparente crisis convulsiva.
El estudiante fue trasladado a una clínica del IMSS donde permanece bajo observación médica, luego de haber ingresado inconsciente y con una aparente crisis convulsiva.Foto: Especial

La Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas confirmó el inicio de una carpeta de investigación por las lesiones que sufrió un estudiante de la Facultad de Veterinaria y Zootecnia, campus Ciudad Victoria, presuntamente a causa de una novatada.

El lesionado fue identificado como Tadeo Ortiz, de 18 años, originario de Tamuín, San Luis Potosí.

Actualmente se encuentra en la sala de recuperación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

De acuerdo con la información proporcionada por la Fiscalía, Tadeo denunció ante la Unidad General de Investigación haber sido víctima de una novatada por ser estudiante de reciente ingreso.

El comunicado oficial señala que el joven fue trasladado por personal de enfermería de la institución educativa y permanece bajo observación médica, luego de haber ingresado inconsciente y con una aparente crisis convulsiva.

Recibió atención médica oportuna y actualmente se encuentra bajo valoración clínica.

En su declaración, el estudiante manifestó que un grupo de alumnos de grados superiores lo sometió a diversos actos, entre ellos golpes.

Una prima del afectado, identificada como Briseida, relató a través de redes sociales que su familia le informó que, al encontrarse dentro del salón, llegó un grupo de estudiantes de semestres avanzados y les pidieron hacer una “fila de elefante”, es decir, tomarse de las manos unos con otros.

Señaló que los llevaron a un lugar donde comenzaron a insultarlos y posteriormente les arrojaron sangre, semen y otros líquidos que, se presume, provenían de los animales que se atienden en el plantel.

Además, obligaron a Tadeo a comer un chile habanero, al cual es alérgico. Tras ingerirlo, comenzó a sentirse mal, perdió el conocimiento, convulsionó y fue trasladado al hospital.

Posteriormente, la Fiscalía tuvo conocimiento del ingreso del estudiante y procedió a iniciar la carpeta de investigación para esclarecer los hechos, identificar a las personas que pudieran estar relacionadas y determinar, en su caso, la responsabilidad penal correspondiente.

Diputado presume entrega de dos lápices a alumnos

 Por Fernando Dávila

El diputado local de Morena, Claudio de Leija, desató críticas en redes sociales luego de acudir a una escuela primaria de Tamaulipas para entregar dos lápices de madera por alumno y posteriormente difundir el momento en sus plataformas digitales con una peculiar musicalización: la frase “Esta pequeña parte de mi vida se llama felicidad”.

El legislador acompañó las imágenes con un mensaje en el que deseó un buen inicio de ciclo escolar y reconoció la labor de maestras y maestros, además de enviar buenos deseos a los estudiantes. Sin embargo, la publicación generó una reacción muy distinta entre padres de familia y ciudadanos, quienes cuestionaron que una entrega tan austera fuera presentada públicamente como un apoyo para la comunidad estudiantil.

Feliz inicio de un nuevo ciclo escolar y quiero mandar un enorme reconocimiento a nuestras maestras y maestros... A las y los estudiantes, desearles mucho éxito; cada clase es una oportunidad para crecer y soñar en grande”, escribió De Leija.

La polémica se centró no solamente en lo entregado, sino en la manera en que el diputado decidió promocionarlo. El video muestra al legislador participando en la entrega de los útiles y posteriormente fue difundido en redes sociales acompañado por la frase cinematográfica que se volvió viral: “Esta pequeña parte de mi vida se llama felicidad”.

El gesto fue interpretado por numerosos usuarios como una acción de promoción política más que como una respuesta de fondo a las necesidades de las escuelas públicas. Las críticas apuntaron a que, frente a las carencias que enfrentan diversos planteles, entregar únicamente un par de lápices por estudiante representa una ayuda limitada.