"Ella es mi tía, estaba en Pie de la Cuesta, Acapulco, y no sabemos nada de ella desde ayer"

Una joven utiliza las redes sociales para dar con el paradero de su tía, quien se encontraba en Pie de la Cuesta, Acapulco, y tras el paso del huracán Otis, desconoce su paradero

thumb
Rosy Azcatl Gallardo, mujer desaparecida en Acapulco tras el paso del huracán Otis

A través de redes sociales una joven solicita la ayuda de la población para dar con el paradero de su tía Rosy Azcatl Gallardo, quien se encontraba en la zona de Pide de la Cuesta, en Acapulco, Guerrero, durante el paso del huracán Otis, momento desde el que se desconoce su paradero.

“Ella es mi tía Rosy Azcatl Gallardo, no sabemos nada de ella desde ayer, lo último que supimos de ella que estaba en Pie de la Cuesta, Acapulco, Guerrero”, detalló la joven en una publicación de la red social X.

“Cualquier información que sepan de ella o de la gente que estaba en Pie de la cuesta porfavor de comunicarse al 2441257853”, agrega.

En otra publicación en la misma red social, la joven quien en su cuenta utiliza el seudónimo de Aliha, también pide ayuda para localizar a su tío Joel Azcatl, quien tiene una carrocería antes de entrar al Maxi Túnel de Acapulco, y de quien no saben nada desde el paso de Otis.

“No sabemos nada de él ni de su familia desde ayer en la tarde, por favor ayúdenme a encontrarlos”, añade a la publicación.

.

De acuerdo con el primer reporte de víctimas, hasta el momento se contabilizan 27 muertos tras el paso del huracán Otis, así como cuatro desaparecidos. Además, hay un innumerable daño en hoteles, comercios y hogares, así como comunidades que permanecen sin energía eléctrica.

También puedes leer: Más de 100 alumnos de Hidalgo y Guanajuato se encuentran varados en Acapulco

Saquean supermercados y comercios

Las calles del puerto, que vive esencialmente del turismo, estaban abarrotadas desde el mediodía de este jueves con gente que miraba asombrada los daños.

Una multitud se lanzó a supermercados, derribaron sus puertas y empezaron a tomar todo lo que tenían a la mano sin que personal de los comercios y autoridades lo impidieran, constató la AFP.

"Vamos a sobrevivir como podamos", justificó Emilio García, un pensionado de 65 años, ante el saqueo de tiendas.

"La desesperación que en un primer momento se da se entiende, pero no puede ser sistemático", dijo Reynoso al detallar que preparan un operativo de seguridad para prevenir estos actos.

Aunque las comunicaciones telefónicas empezaban a reanudarse, son inestables y amplios sectores todavía siguen incomunicados. La autopista del Sol, la vía más rápida desde Ciudad de México, fue reabierta al tránsito.

En Acapulco hay además empobrecidas comunidades que viven en cerros, en casas de viviendas de materiales frágiles.

También puedes leer: Huracán Otis: “Fue una pesadilla, todo estaba tirado, el hotel devastado”

Vacaciones terminan en tragedia

Una de las principales avenidas del puerto amaneció cubierta de lodo mientras decenas de personas, muchas con maleta en mano, caminaban ante la ausencia de transporte público y taxis. 

Para José Luis Flores, de 72 años y residente de la estadounidense San Diego, las vacaciones se convirtieron en una "tragedia".

"Estamos desorientados, no tenemos comunicación con nuestros hijos. No tenemos señal, andamos buscando señal, energía. No hemos comido nada", dijo.

Algunos de los pobladores se detienen con equipos de prensa para pedirles que les dejen hacer una llamada a familiares o que les envíen un mensaje de que se encuentran a salvo.

"Blanca Smith está bien", reza una pintada en una pared de un hotel que sufrió severos daños.

En aplicaciones de mensajería de teléfonos celulares se han creado grupos a fin de que participen aquellos que buscan tener noticias de los suyos, aunque muchos estaban ya saturados.

Televisoras locales permiten que las personas se coloquen ante la cámara para enviar mensajes o difunden el contenido de los grupos de "chats" en los que los usuarios suben imagen y datos de sus familiares a los que buscan.

Durante la mañana, miembros del Ejército desalojaban el fango y los escombros de las avenidas costeras, mientras las calles para entrar y salir del puerto registraban al mediodía un tráfico intenso con áreas obstaculizadas.

Punta Diamante, la zona más lujosa y moderna del puerto y donde se erigen hoteles y edificios de departamentos, es una de las más afectadas, con las paredes de varios pisos derribadas.

La ocupación turística de Acapulco, con unos 20 mil cuartos de hotel, estaba al 50%, según autoridades.

El gobierno estatal informó que 80% de los hoteles sufrieron daños y que han dispuesto unos 40 autobuses para hacer traslados gratuitos.

El aeropuerto permanece cerrado, pero se busca habilitar la pista para establecer un puente aéreo y llevar ayuda. Las aerolíneas han ofrecido trasladar a los turistas desde Zihuatanejo, localizada a 225 kilómetros.

jcp