“Nos duele el desplazamiento forzado de familias”: Obispos de Chiapas

Obispos resaltaron que Chiapas vive una etapa difícil en su historia reciente, ya que el control territorial de grupos criminales fractura la paz social, imponiendo una cultura de muerte

El alertamiento de la problemática que sufre Chiapas se escuchó en la Basílica de Guadalupe a través de un pronunciamiento de los obispos de San Cristóbal de las Casas, Tapachula y Tuxtla Gutiérrez.
El alertamiento de la problemática que sufre Chiapas se escuchó en la Basílica de Guadalupe a través de un pronunciamiento de los obispos de San Cristóbal de las Casas, Tapachula y Tuxtla Gutiérrez.Foto: Cuartoscuro

El control territorial de grupos criminales, las desapariciones forzadas, el desplazamiento de miles de familias y la pobreza ancestral en el estado de Chiapas llevaron a lanzar un grito de justicia y fe a las principales diócesis del estado a través de sus obispos.

El alertamiento de la problemática que sufre Chiapas se escuchó en la Basílica de Guadalupe este domingo a través de un pronunciamiento de los obispos de las diócesis de San Cristóbal de las Casas, Tapachula y Tuxtla Gutiérrez en el que clamaron a los chiapanecos y a la sociedad entera a no ser indiferentes a tanto dolor "a causa de la violencia", a no caer en el desánimo y a no ser dominados por el miedo.

Chiapas sigue viviendo una etapa difícil en su historia reciente. El control territorial de grupos criminales ha fracturado la paz social, imponiendo una cultura de muerte que se manifiesta en extorsiones, inseguridad y la pérdida de la libertad. Nos duele el desplazamiento forzado de familias que han perdido sus bienes o, incluso, la vida de algunos de sus integrantes" expresaron los obispos como parte de lo que denominaron "las llagas de su tilma".

Al referirse a las desapariciones forzadas, los obispos denunciaron que la complicidad de las autoridades está presente en el drama de las familias, a las cuales la iglesia católica siempre abrazará.

La desaparición forzada es un drama doloroso, que no termina con el acto del secuestro, sino que se prolonga en el dolor cotidiano que padecen las familias que no saben dónde están sus seres queridos. Abrazamos con amor cristiano a las familias y madres buscadoras, quienes, como la Mater Dolorosa al pie de la Cruz, encarnan la resistencia del amor frente al silencio y la complicidad de algunas autoridades y la crueldad de los victimarios".

La "llaga de la pobreza" - estimaron - es resultado de un sistema que mantiene a las comunidades en el abandono "con un raquítico acceso a los sistemas de salud, sin educación digna y con pocas oportunidades reales de desarrollo integral".

El saqueo y afectaciones a la biodiversidad también fueron mencionados por los obispos en su denuncia y súplicas a la virgen de Guadalupe.

Nuestra tierra, tan rica en biodiversidad, está siendo saqueada. El despojo de los bienes naturales, la contaminación de nuestros ríos, la explotación indiscriminada de minerales y la deforestación de las selvas son pecados ecológicos, que hipotecan el futuro de las próximas generaciones en favor del lucro de unos cuantos".

Los obispos que llamaron a la población a no perder la fe ni la esperanza fueron: el obispo de Tapachula, Luis Manuel López ÁAfaro ; José Luis Mendoza Corzo, obispo auxiliar de Tuxtla Gutiérrez; Rodrigo Aguilar Martínez, obispo de San Cristóbal de las Casas así como José Francisco González González, arzobispo de Tuxtla Gutiérrez.

El mensaje para las autoridades por parte de los religiosos fue el de que "el poder el para servir y no para servirse"; a los jóvenes, les recordaron que son "los centinelas del mañana". Finalmente, insistieron en que la construcción de la paz es una tarea que no admite treguas o desmayos.