¿Pueden las Mipymes sobrevivir sin digitalizarse? Esto dice un experto financiero
La digitalización permitiría a estas empresas operar con mayor eficiencia y responder con agilidad a las exigencias del mercado

En México, más de cuatro millones de micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) sostienen el tejido económico del país: generan más de la mitad del Producto Interno Bruto, dan empleo a 27 millones de personas y mueven billones de pesos en insumos cada año. Sin embargo, su futuro es incierto. La mayoría enfrenta serias dificultades para crecer y competir, en parte por su baja adopción tecnológica y por la falta de políticas públicas que impulsen su modernización.
La digitalización ya no es opcional
“La digitalización ya no es opcional”, advierte el inversionista Fabricio Ledesma Heinrich. Desde su perspectiva, sin una transformación profunda —que incluya la adopción de tecnologías, el rediseño de procesos, y un cambio en la cultura organizacional—, muchas de estas empresas están condenadas a desaparecer.
Los números explican parte del problema: solo 1 % de las Mipymes manufactureras recibe apoyo público; apenas 8 % participa en exportaciones y una fracción mínima, 0.07 %, forma parte de cadenas de valor globales. Para Ledesma, estos datos reflejan no solo la precariedad del entorno empresarial, sino también una falta de visión a largo plazo.
Ventajas de la transformación digital
La digitalización permitiría a estas empresas operar con mayor eficiencia y responder con agilidad a las exigencias del mercado. Desde automatizar tareas básicas hasta usar herramientas de análisis de datos para la toma de decisiones, el cambio implica también transformar áreas clave como la gestión del talento, el servicio al cliente, la contabilidad y el marketing.
Según datos de la UNESCO, el 75 % de los empleos del futuro estará relacionado con conocimientos en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Esto significa que, además de digitalizarse, las empresas deberán apostar por el desarrollo de habilidades tecnológicas dentro de sus equipos.
El papel del Estado en la modernización
Pero la transición no puede ser solo responsabilidad del sector privado. Ledesma subraya que el Estado debe jugar un papel activo. Propone, entre otras medidas, facilitar el acceso al financiamiento, ofrecer capacitación especializada, promover alianzas con universidades y centros de investigación, y establecer incentivos fiscales que premien la innovación y la reinversión.
“No se trata solo de sobrevivir”, señala el inversionista, “sino de prepararse para competir en un entorno cada vez más exigente y globalizado”.
En un país donde las Mipymes son esenciales para la estabilidad económica y social, la pregunta ya no es si deben digitalizarse, sino cómo y con qué apoyos lo harán.
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