Día Mundial de la Obesidad; Sobrepeso y depresión, un círculo vicioso letal: expertos
Especialistas señalan que la ganancia de peso debe abordarse como una enfermedad crónica y multifactorial, pues no sólo se trata de un problema estético.

El riesgo de sufrir depresión o experimentar un problema de salud mental aumenta más de tres veces en las personas que viven con obesidad. Por tanto, especialistas en el tema señalaron que la ganancia de peso debe abordarse como una enfermedad crónica y multifactorial, para echar abajo la idea de que se trata de un problema estético.
En entrevista con Excélsior, Fernando Pérez Galaz, cofundador de la Fundación Obesidades explicó que la obesidad y la salud mental tiene una relación bidireccional, ya que las personas se sienten estigmatizadas e incluso discriminadas por su apariencia física, lo cual, incrementa hasta 4 veces la probabilidad de tener depresión.
El bariatra agregó que entre mayor grado de obesidad se tenga, mayor será el riesgo de deprimirse, porque aunque se trata de una enfermedad que se manifiesta en el cuerpo, su origen está en el cerebro.
Entonces, si yo tengo estigma, tengo discriminación, pues me siento señalado y me deprimo. No me siento bien como me veo, no me siento bien físicamente, pues eso también me impacta directamente en mi salud mental e incluso en la calidad de sueño. Los pacientes enfrentan soledad. Y estos son factores de riesgo para padecer enfermedades como ansiedad y depresión”, explicó.

¿Cómo se manifiesta la depresión?
Fernando Pérez Galaz agregó que para lograr un abordaje integral de la obesidad, al iniciar el tratamiento se debe realizar una evaluación para verificar si la persona sufre de depresión, ansiedad o si tiene algún trastorno de la conducta alimentaria porque si no se atiende estos aspectos, serán pocos los avances.
“Se analiza la parte genética, las causas biológicas, el ambiente donde se desenvuelve el paciente, pero si tú detectas como médico de primer contacto que la persona con obesidad tiene un puntaje alto para ansiedad y depresión, debemos derivar al paciente a una consulta con un especialista en salud mental, ya sea un psiquiatra o un psicólogo”, expuso.
Añadió que la depresión o incluso la ansiedad se puede manifestar de diferentes maneras, como el trastorno por atracón, donde la persona no puede parar de comer, aunque no tenga hambre.
El 30% de los pacientes que tienen un índice de masa corporal arriba de 30,- lo cual ya se considera obesidad-, tienen trastorno por atracón y el 80% de ellos no está diagnosticado”, señaló Pérez Galaz.
Otros síntomas son:
- Baja autoestima, enojo y tristeza.
- Aislamiento social.
- Trastornos del sueño.
- Fatiga constante.
- Sedentarismo extremo.

Depresión afecta más a las mujeres que viven con obesidad
Los procesos hormonales y biológicos aumentan el riesgo de que las mujeres que viven con obesidad sufran algún problema de salud mental, señaló a Excélsior Emma A. Chávez Manzanera, coordinadora de la Clínica de Obesidad y Trastornos de la Conducta Alimentaria del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ).
Las mujeres son más vulnerables por muchos mecanismos biológicos. Por ejemplo, el síndrome de ovario poliquístico y otros procesos hormonales ocasionan un mayor riesgo de que las mujeres que viven con obesidad tengan depresión o ansiedad”, indicó la especialista.
Chávez Manzanera explicó que esta situación se puede presentar en la etapa reproductiva de la vida o incluso cuando se empieza a envejecer, por lo cual, es importante recibir atención en salud mental, porque la obesidad ya no depende del control de peso, sino de los cambios propios de la mujer.
“Pero también debemos considerar la menopausia, el envejecimiento en la mujer, que es un proceso que hace que haya mayor ganancia de peso por procesos fisiológicos independientes a lo que comen o la actividad física que realizan. Entonces, la mujer es más vulnerable a tener mayor depresión y ansiedad relacionada a la ganancia de peso”, sostuvo.
La doctora en Ciencias Médicas añadió que es importante aclarar que no todas las personas que viven con obesidad van a tener un problema de salud mental, pero su condición aumenta el riesgo, por lo cual, insistió en que la enfermedad debe abordarse de manera multidisciplinaria.
La prevalencia es de un 30 a 50% y esto aumenta cuando se tiene más grado de obesidad. Pero si evaluamos correctamente la salud mental de los pacientes, nos permite varias cosas. Primero, tratar uno de los orígenes que perpetúa la ganancia de peso.Lo segundo, mejorar su calidad de vida y en tercer lugar aumenta el apego a los tratamientos a largo plazo”, detalló.

La obesidad no es un problema estético
El reto que tenemos como sociedad es dejar de considerar a la obesidad como un tema estético y eliminar la idea de que bajar de peso sólo depende de la voluntad de la persona, explicó a Excélsior Iñaki Villanueva director del área médica de obesidad de Lilly México.
Indicó que se trata de una enfermedad ocasionada por factores biológicos, genéticos y ambientales, que a su vez pueden generar problemas de salud mental.
Lo primero que tenemos que reconocer es que la obesidad es una enfermedad crónica y dejar de lado esta conversación de que es un tema estético. Es una enfermedad con un componente biológico bien identificado y bien descrito sobre el que podemos incidir”, dijo.
Iñaki Villanueva añadió que las personas que viven con obesidad se sienten juzgadas, situación que las deprime y por tanto evitan pedir ayuda. Expuso que la estigmatización impacta psicológicamente y puede provocar enfermedades de salud mental.
“Y es lo que tenemos que hacer los médicos, darle ese acompañamiento libre de sesgo y estigma al paciente.
De hecho, dentro del tema del estigma muchos pacientes no buscan ayuda para evitar sentir ese juicio, por lo cual, cuando un paciente logra llegar a un médico de primer contacto, se tiene la obligación de derivarlo con los especialistas que requiera para que con una atención integral y multidisciplinaria logre un control de peso”, señaló el especialista en bienestar y salud corporativa.
La obesidad en cifras:
- Actualmente, aproximadamente 74.6 millones de mexicanos viven con obesidad.
- De esta cifra, 62 millones son adultos mayores de 20 años de edad.
- 8.7 millones son adolescentes de 12 a 19 años.
- Y 3.9 millones son niños de 5 a 11 años.

fdm
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