Detienen a encargados de un anexo tras intentar anexar a un joven a la fuerza; lo habían confundido

Tres encargados de un anexo fueron detenidos en Monterrey tras intentar “anexar” por la fuerza a un joven de 24 años; se habían confundido de persona.

Tres encargados de un anexo fueron detenidos en Monterrey tras intentar subir por la fuerza a un joven de 24 años; se habían confundido de persona.
Tres encargados de un anexo fueron detenidos en Monterrey tras intentar subir por la fuerza a un joven de 24 años; se habían confundido de persona.Especial

La Policía de Monterrey detuvo a tres empleados de un centro de rehabilitación luego de que fueran sorprendidos intentando subir por la fuerza a un joven de 24 años a un automóvil en la zona de la Alameda Mariano Escobedo.

Los hechos ocurrieron en el cruce de Villagrán y Modesto Arreola, donde los oficiales intervinieron al escuchar los gritos de auxilio del joven. Según el reporte, los detenidos aseguraron que una mujer les había pagado para internar a su hermano en un anexo, pero al verificar la identidad de la víctima reconocieron que se habían equivocado de persona.

De acuerdo con las declaraciones, los trabajadores actuaban bajo la instrucción de una mujer que solicitó el traslado de su hermano a un centro de rehabilitación. Sin embargo, la confusión derivó en un intento de privación de libertad contra un joven ajeno al caso.

Los tres hombres fueron puestos a disposición del Ministerio Público, mientras que el vehículo utilizado quedó asegurado como parte de las investigaciones. Las autoridades confirmaron que se les imputarán cargos relacionados con el intento de privación ilegal de la libertad.

Centros bajo la lupa

En México, los anexos, espacios creados para atender a personas con problemas de adicciones,  han pasado de ser una alternativa comunitaria a un tema nacional de salud pública y seguridad. Aunque algunos funcionan de manera regulada y ofrecen acompañamiento real, la mayoría opera sin permisos, bajo condiciones precarias y, en muchos casos, vinculados con delitos graves.

La Fiscalía del Estado de México realizó operativos en casi un centenar de establecimientos y encontró que más de la mitad funcionaban de manera irregular. En varios de ellos se detectaron privación ilegal de la libertad, venta de drogas, reclutamiento forzado y hacinamiento, además de la presencia de menores internados sin autorización. 1,599 personas fueron localizadas y más de 1,500 reintegradas a sus familias.

En Guanajuato y Sinaloa se han registrado masacres perpetradas por grupos criminales, que irrumpen en estos lugares para buscar a internos con deudas de drogas o supuestos vínculos con bandas rivales. El caso más recordado ocurrió en Irapuato, donde un comando asesinó a 26 personas en 2020.

Familiares y sobrevivientes revelan que en muchos anexos se vive bajo condiciones de violencia psicológica y física, con alimentos en mal estado y prácticas de castigo extremo.