Con garrapatas y desnutridos, hallan a dos oseznos cautivos en Chihuahua
Los dos oseznos, un macho y una hembra de aproximadamente siete meses, fueron localizados cautivos en un domicilio abandonado en el municipio de Ojinaga.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró dos ejemplares de oso negro (Ursus americanus) que fueron encontrados dentro de una casa abandonada en la localidad El Oasis, municipio de Ojinaga, Chihuahua, donde permanecían cautivos y en condiciones que comprometían su bienestar.
El hallazgo ocurrió el pasado 17 de septiembre, luego de que personal de la Agencia Estatal de Investigación reportara a la Profepa la presencia de ejemplares de vida silvestre en un domicilio particular. El inmueble había sido ubicado durante una investigación relacionada con otros ilícitos.
Al acudir al sitio, las autoridades encontraron dos osos negros, una hembra y un macho, ambos de aproximadamente siete meses de edad. De acuerdo con la valoración realizada, los ejemplares presentaban un grado leve de desnutrición, ya que, aunque recibían alimento, probablemente no contaban con los requerimientos nutricionales adecuados para esta especie.
Además, los oseznos se encontraban infestados de garrapatas y presentaban un alto grado de improntación, lo que significa que estaban considerablemente habituados al contacto con las personas, una condición que puede dificultar su reintegración a la vida silvestre.
Tras su aseguramiento, los dos ejemplares fueron trasladados a un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre (PIMVS) ubicado cerca de la ciudad de Chihuahua, donde actualmente reciben atención especializada y cuidados para mejorar su estado físico.
La Profepa informó que también contará con la colaboración de la Fundación Invictus, con el objetivo de trabajar en la rehabilitación de los animales y, una vez que sus condiciones lo permitan, buscar su eventual liberación en su hábitat natural.

Una especie protegida
El oso negro se encuentra incluido en la NOM-059-SEMARNAT-2010, dentro de la categoría de peligro de extinción, además de estar enlistado en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
Ante estos hechos, la Profepa señaló que continuará realizando acciones coordinadas con los tres órdenes de gobierno para hacer cumplir la legislación ambiental vigente y combatir la captura y posesión ilegal de ejemplares de vida silvestre.
El caso pone nuevamente bajo la lupa la importancia de evitar la tenencia de animales silvestres como si fueran mascotas, particularmente cuando se trata de especies protegidas cuya supervivencia depende de su permanencia en condiciones adecuadas y en su hábitat natural.