Chef vence el cáncer de mama y transforma su experiencia en una lección de vida

El único factor de riesgo que la chef tenía en contra era ser mujer; tras librar el cáncer de mama y conservar sus senos, promueve una mejor nutrición como forma de prevención

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Hasta la cuarta década de su vida, la chef mexicana Pía Quintana se consideró una mujer sana. Corría, nadaba, practicaba yoga y comía saludable. Pero en 2022 fue diagnosticada con cáncer de mama.

Su único factor de riesgo fue el hecho de ser mujer.

El día que fui al doctor a que me dijeran que tenía cáncer de mama,  había corrido cinco kilómetros. Además, siempre he llevado muy buena alimentación. Hago ejercicio, no fumo, no tomo y en mi familia no existía ningún tipo de cáncer. Entonces sí dije: ‘¿Por qué a mí?’”, comparte a Excélsior.

Pía había acudido al médico a un chequeo de rutina porque iba a realizar un viaje de tres meses y había sentido una bolita en su seno derecho que resultó ser un tumor maligno, a lo que se sumó otra lesión en su mama izquierda.

Fueron dos años de lucha constante en los que, además de las cirugías para retirar los tumores, recibió 30 radiaciones y 18 sesiones de inmunoterapia.

Es un revolcón de ola durísimo, durísimo, te lleva al fondo del mar, la pasas muy mal, pero después sales, después respiras y hay mucha esperanza”, señala.

El diagnóstico temprano que recibió convirtió a Quintana en sobreviviente de cáncer: recuperó su vida y pudo conservar sus senos.

La etapa que viví, yo le llamo la montaña rusa emocional, porque subes y bajas en tu ánimo. De repente lloras, de repente ríes, de repente te enfrentas a una total incertidumbre.

Pero creo que lo que me dio más paz frente al shock de la noticia fue cuando mi oncóloga me dijo que tenía un cáncer de los más investigados a nivel mundial y con la posibilidad de 98% de salir de esto. Y aquí estoy, y ahora me hago estudios generales cada tres meses, veo a mi oncóloga cada medio año y lo más importante es que estoy sana”, afirma.

SABOR Y BIENESTAR

Cuando Pía Quintana se enfrentó al cáncer ya tenía más de 20 años trabajando como chef internacional y había escrito dos libros: México Sano y El arte de lo sencillo.

Con su experiencia, decidió convertir su enfermedad en una oportunidad para enseñar a pacientes oncológicos a consumir alimentos que les ocasionen menos secuelas durante sus tratamientos, mejorando sus hábitos para disminuir factores de riesgo.

Dije: ‘Vamos a agarrar el toro por los cuernos y vamos a ocuparnos para ver qué se puede hacer que esté a mi favor y que me ayude a mí’, me puse a investigar a profundidad la alimentación.

Mi acupunturista me dijo: ‘Pía, tú tienes que pensar que le estás dando de comer a un bebé que está empezando a comer, porque con las quimioterapias y los tratamientos tu sistema digestivo se apaga’, cuenta.

Por tanto, en sus conferencias la chef Quintana explica que para evitar en lo posible los efectos adversos de las radiaciones y las quimioterapias, los pacientes con cáncer deben dejar de consumir azúcar por completo y comer lo más natural que puedan.

Enseña y comparte recetas de diferentes platillos, donde omite el uso de productos procesados.

Cero procesados, cero grasas saturadas, cero azúcar. Olvídate de la comida chatarra, olvídate, es una porquería para tu cuerpo, o sea, entre más natural el producto, es mejor.

Hazte una quesadilla con una tortilla de nixtamal fregona, con unas flores de calabaza preciosas del mercado; volvamos a lo natural, volvamos a cocinar. Un taquito de frijoles, que son una delicia; probar con hongos, chayotes. Todo tipo de verduras”, subraya.

Pía Quintana añadió que en los tratamientos contra el cáncer también se deben evitar alimentos que inflamen.

Hay que reducir el consumo de carnes rojas porque sí llegan a inflamar y es más difícil de digerir; de preferencia hay que comer pollo”, asegura.

La chef añadió que su lema es “Combinar sabor y bienestar”, porque comer rico no está peleado con una buena nutrición, por lo cual, a través de sus redes sociales @piaquintana, promueve una sana alimentación y el ejercicio para reducir los factores de riesgo que aumentan la posibilidad de padecer cáncer.

Creo que hay que regresar a cocinar, dejar de comprar productos procesados, regresar a comer lo más natural posible, movernos, hacer ejercicio, porque es lo que necesitamos para estar saludables”, aconseja.

REVÍSATE MENSUALMENTE

  • La detección temprana es crucial para el diagnóstico oportuno, el tratamiento exitoso y la reducción de la mortalidad del cáncer de mama.
  • Que la autoexploración sea un hábito.
  • Autoexploración mamaria:  A partir de los 20 años. Mensualmente, preferiblemente entre los días 7 y 10 después del inicio de la menstruación.
  • Si ya no reglas, procura revisarte un día fijo del mes. Si olvidaste hacerlo en la fecha programada, revisa tus senos cuando te sea posible. Recuerda que el hábito es fundamental para mantenerte saludable.
  • Exploración mamaria clínica: A partir de los 25 años. Anual por un profesional de salud entrenado.
  • Mastografía: Mujeres de 40 a 69 años. Cada dos años de forma anual, dependiendo de la indicación médica.
  • La mayoría de los cambios anormales no son causados por cáncer, pero se debe acudir inmediatamente al médico, para que valore la necesidad de estudios que descarten una tumoración maligna.

MUJERES CON ALTO RIESGO

  • Para mujeres que tienen antecedentes familiares muy fuertes o que se identifica un alto riesgo (por ejemplo, mutaciones genéticas como BRCA1 o BRCA2, o antecedentes de ciertas lesiones benignas) se sugiere:
  • Asesoramiento y pruebas genéticas: Para evaluar el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
  • Exámenes de detección especiales: Como ultrasonido o resonancia magnética mamaria, además de la mastografía, y comenzando a edades más tempranas.
  • Opciones médicas/quirúrgicas: Considerar el uso de medicamentos quimiopreventivos o cirugía preventiva, siempre bajo estricta recomendación médica.

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