Abandonan cuartel; recomiendan tirarlo
Costó $12 millones edificarlo. Fue construido sobre un terreno previamente utilizado como un basurero; el gobierno municipal regaló el espacio, ahora es nido de indigentes

LEÓN.
A las afueras de la ciudad de León se encuentra el cuartel militar de la Loma de las Ánimas; lejos de brindar seguridad, se ha convertido en un sitio peligroso porque ha sido abandonado y corre el peligro de derrumbarse.
La construcción cuenta con daños estructurales y debe ser demolida, de acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, Conectividad y Movilidad (Sicom) del gobierno del estado. Pero el dictamen fue realizado en 2016 y hoy el lugar es un refugio de vagabundos, pintarrajeado, saqueado y ostensiblemente apestoso.
Pese a haber costado 12 millones de pesos, el edificio fue abandonado súbitamente por el Ejército mexicano, que había sido acogido, con tal de mantener la seguridad en la zona.
El complejo habitacional y de operaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) fue construido sobre un terreno previamente utilizado como un basurero, que simplemente fue rellenado con piedra y tierra, y está localizado a un costado de la carretera León-Silao, a la altura del entronque con el camino a la comunidad de Santa Ana del Conde.
El cuartel de Las Ánimas posee un edificio de 350 metros cuadrados con dos plantas, comedor, dormitorios, baños, cancha de basquetbol y helipuerto, que hospedaba al Octavo Regimiento Blindado de Reconocimiento perteneciente a la Región Militar XII con sede en Irapuato.
Se trata de un terreno de una superficie total de 19 mil 872 metros cuadrados, donado oficialmente por el municipio de León el 13 de Septiembre de 2012, siendo alcalde Ricardo Sheffield Padilla, expanista que hoy se desempeña como titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

Las pintas son parte de la fachada del edificio, el cual ha sido tomado por indigentes.
Sheffield Padilla firmó el contrato de donación a título gratuito del predio, junto con el general de Brigada, ingeniero constructor de la Secretaría de la Defensa Nacional, Francisco Ortiz.
Para ese año, el cuartel ya se había construido, ya que desde el año 2008, el municipio había desafectado el terreno para donarlo.
Pero el primer trimestre del año 2013, al inicio del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, el Ejército mexicano abandonó el edificio sin dar explicaciones ni al gobierno de Guanajuato y mucho menos al gobierno de León.
Al quedar abandonado, el gobierno del estado valoró la utilización del cuartel, por lo que revisó las condiciones del lugar. La Sicom brindó dos dictámenes, ambos coinciden en las malas condiciones de la estructura.
Su construcción costó 12 millones de pesos, siete millones por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional y cinco más, con recursos estatales. La Sicom contrató a la empresa constructora Grupo Oro, a fin de ejecutar la ampliación del inmueble, incluyendo andadores para conectar los dormitorios con el helipuerto.
Aunque el dictamen emitido por el gobierno de Guanajuato en Junio de 2016 indica que el cuartel debe ser demolido y el acceso prohibido, ninguna de esas directrices ha sido cumplida.
Hace una semana el pastizal en torno al edificio se incendió, y parte del inmueble luce ya ennegrecido.

