Video: En municipio de Nuevo León dan la misa hasta en coreano
Ante el crecimiento de coreanos en la entidad, en un templo de San Pedro Garza García ahora ofician homilía dominical a través de una traductora

MONTERREY, NL
Las misas dominicales en la Iglesia de Fátima, en el municipio de San Pedro Garza García, siempre habían sido en español hasta hace un año, cuando el sermón y el párroco cambiaron de idioma por la llegada de feligreses coreanos.
Con el arribo de la armadora KIA y sus empresas proveedoras de Corea del Sur, los asiáticos pidieron al padre Modesto Mario Rodríguez Moya un espacio para oficiar homilías en su idioma.
En las paredes de la iglesia aparecieron carteles con los himnos de la comunidad oriental, compuesta por 40 fieles, que cada domingo acuden puntuales a la misa de las 9:00 horas.
Además, 30 niños coreanos, de entre 6 y 17 años, asisten al catecismo, clases que son ofrecidas en su idioma.
Son gente muy piadosa, muy devota, tienen muy buena educación cristiana-católica. Toman muy en serio su relación con Dios”, aseguró el párroco, quien facilitó a los coreanos la capilla adjunta al templo.
Sin embargo, surgió un inconveniente: ¿Quién oficiaría la misa en coreano para los feligreses?
Y entonces la ayuda llegó: Luz María, una hermana conventual de Monterrey, quien vivió 23 años en Corea, se ofreció a ayudar como traductora.
No conseguimos un padre que hablara coreano, incluso dos padres nos empezamos a preparar para poder leerlo.
Yo ya desistí. La función de párroco de santuario y aprender coreano ‘está en chino’”, ironizó, entre risas, el religioso.
La iglesia logró, a través de feligreses en Corea, “importar” misales actualizados por la Conferencia Episcopal de aquel país, que ahora se reparten a los asiáticos en los municipios de Apodaca y Pesquería.
Los oficios como bautizos, comuniones, confirmaciones y bodas, son similares a los efectuados por los mexicanos, sólo que se hacen con la presencia de la traductora.
La pronunciación es muy difícil, la escritura es muy sencilla. Aprender a leer en coreano es sencillo, los caracteres tienen cierta lógica, lo que es difícil son los sonidos guturales que hacen”, agregó.
Después de cada ceremonia, la comunidad convive compartiendo comida y tiempo en familia.