Usar inteligencia artificial durante 10 minutos reduce la capacidad de realizar tareas difíciles
Al retirar ChatGPT tras 12 problemas de fracciones, el grupo que usó IA cayó casi de inmediato en su rendimiento

Un nuevo estudio con mil 222 participantes concluyó que usar inteligencia artificial durante un breve periodo disminuye de forma notable la capacidad de concentración y de perseverar ante tareas difíciles. Los investigadores comprobaron el efecto en tres experimentos en línea con ChatGPT.
Brian Christian, investigador del Centro para la IA Compatible con los Humanos de la Universidad de California en Berkeley, participó en el trabajo junto con colegas de Carnegie Mellon, MIT, Oxford y UCLA. El estudio se presentó en la Conferencia sobre Modelos de Lenguaje.
Qué pasó cuando se retiró ChatGPT
En el primer experimento, 354 personas recibieron 15 problemas básicos de fracciones. Un grupo trabajó solo y el otro tuvo acceso a ChatGPT.
Después de resolver 12 problemas, los investigadores retiraron la herramienta al segundo grupo. Sus integrantes habían obtenido mejores resultados al inicio, pero dejaron de responder bien casi de inmediato.
Un segundo experimento con 667 participantes arrojó el mismo patrón: quienes usaron IA cometían errores o se rendían por completo cuando perdían la ayuda.
En la fase final sin asistencia, el grupo que había dependido de la IA resolvió correctamente 57 por ciento de los problemas, frente a 73 por ciento de quienes nunca la usaron, según los datos difundidos del estudio.
El tercer experimento incluyó a 201 personas y una pregunta de comprensión lectora de las que se usan para ingresar a la universidad. El efecto apareció en las tres pruebas, con tareas distintas de matemáticas y lectura. Al quitarles el asistente, los participantes persistieron menos y cometieron más errores que el grupo de control.
Por qué la IA debilitaría el esfuerzo mental
Los autores sostienen que el hallazgo respalda una percepción muy extendida: depender de la IA menoscaba la capacidad cognitiva. Si las personas se acostumbran a recibir respuestas en segundos, reflexionar por cuenta propia se vuelve lento e ineficiente.
También advierten que se pierde la sensación de esfuerzo productivo, que puede resultar beneficiosa para aprender y resolver problemas.
“Creamos estos sistemas para que sean útiles, pero ¿nos están ayudando realmente? Paradójicamente, demostramos que a menudo nos ayudan de maneras que resultan contraproducentes”, señaló Brian Christian.
Christian afirmó que el resultado no se limita a las fracciones ni a los problemas de lectura, sino que apunta a cómo estas herramientas influyen en el trabajo mental cotidiano.
El estudio tiene límites. No afirma que el daño sea permanente ni que la IA deba prohibirse, y los participantes fueron reclutados en línea para tareas breves de laboratorio.
Sí muestra un efecto claro y rápido: tras una sesión corta, la capacidad de enfrentar problemas sin ayuda se debilita. Los resultados abren el debate sobre cómo integrar estas herramientas en la educación y en las labores diarias sin afectar las habilidades básicas.