Trump destituye a los 24 integrantes de la Junta Nacional de Ciencias de EU
La medida fue comunicada a través de un correo electrónico enviado a los miembros del organismo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado la destitución inmediata de los 24 integrantes de la Junta Nacional de Ciencias, uno de los órganos clave en el diseño y supervisión de la política científica del país. La decisión, confirmada por diversos medios estadounidenses, marca un punto de inflexión en la relación entre la Casa Blanca y la comunidad científica.
La medida fue comunicada a través de un correo electrónico enviado a los miembros del organismo. En el mensaje, firmado por la asesora de personal de la Casa Blanca, Mary Sprowls, se notifica que sus cargos quedan “rescindidos con efecto inmediato” en nombre del presidente.
Uno de los afectados, el físico Keivan Stassun, confirmó la autenticidad del mensaje. La destitución afecta a la totalidad de la junta, un hecho inusual que genera inquietud en el ecosistema científico estadounidense.
La Junta Nacional de Ciencias desempeña un papel estratégico: no solo asesora al Gobierno y al Congreso en materia de innovación, investigación y desarrollo, sino que también supervisa las operaciones de la Fundación Nacional para la Ciencia, una agencia con un presupuesto aproximado de 8,700 millones de euros.
Impacto en la gobernanza científica
La eliminación completa de la junta plantea interrogantes sobre la continuidad de la supervisión institucional en proyectos clave de investigación. Este organismo funciona como un contrapeso técnico dentro del sistema federal, garantizando que las decisiones en ciencia se basen en evidencia y consenso experto.
Especialistas advierten que una reconfiguración abrupta podría afectar la estabilidad de programas estratégicos, así como la credibilidad internacional de Estados Unidos en materia científica.

La decisión ya ha generado reacciones inmediatas en el ámbito político. La congresista demócrata por California, Zoe Lofgren, integrante de la Comisión de Ciencia de la Cámara de Representantes, condenó duramente la medida.
En un comunicado, Lofgren calificó la acción como “la última estupidez de un presidente que sigue perjudicando la ciencia y la innovación estadounidense”. Además, cuestionó las intenciones detrás de la decisión: “¿Busca llenar la junta con simpatizantes del movimiento MAGA mientras deja el liderazgo científico en manos de los adversarios?”, planteó.
La legisladora cerró su posicionamiento con una frase contundente: “Una auténtica payasada”.
Acrónimo de “Make America Great Again”
La referencia al movimiento MAGA —acrónimo de “Make America Great Again”— apunta a la posibilidad de una reconfiguración ideológica del organismo. Analistas consideran que este tipo de movimientos podría responder a una estrategia más amplia de control institucional.
Estados Unidos ha sido históricamente un líder global en investigación científica. La Junta Nacional de Ciencias ha jugado un papel fundamental en ese posicionamiento, asegurando continuidad en políticas de largo plazo.
Una reestructuración basada en criterios políticos podría generar incertidumbre en sectores como la tecnología, la inteligencia artificial, la energía y la salud, donde la inversión pública y la orientación estratégica son determinantes.
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