Trump está "considerando" un ataque militar limitado contra Irán
Trump dijo que considera un ataque militar limitado contra Irán; la tensión aumenta tras bombardeos previos y el envío de portaviones al Medio Oriente.

El presidente estadounidense Donald Trump afirmó el viernes que está evaluando la posibilidad de un ataque militar limitado contra Irán, aunque no ofreció detalles adicionales sobre la estrategia ni los alcances de una eventual operación.
Al ser consultado por periodistas en la Casa Blanca sobre si contemplaba un ataque de carácter limitado para presionar a Irán en torno a su programa nuclear, Trump respondió: “Supongo que puedo decir que lo estoy considerando”.
Contexto de la relación Estados Unidos – Irán
La relación entre Estados Unidos e Irán se ha caracterizado por la confrontación, especialmente durante la administración de Donald Trump. Tras abandonar el acuerdo nuclear de 2015, Washington intensificó su presión sobre Teherán con sanciones económicas, despliegues militares y amenazas directas.
En junio de 2025, Trump ordenó un bombardeo contra tres instalaciones clave del programa atómico iraní: Fordo, Natanz e Isfahán. El ataque destruyó décadas de trabajo científico y fue presentado por la Casa Blanca como un “éxito espectacular”. Sin embargo, el gobierno iraní advirtió que la agresión tendría “consecuencias eternas” y descartó que hubiera contaminación nuclear.
El presidente estadounidense, en un mensaje televisado, aseguró que cualquier represalia sería respondida con una fuerza aún mayor, advirtiendo que “habrá paz o habrá una tragedia para Irán mucho mayor que la que hemos presenciado en los últimos ocho días”.
Escalada militar en Medio Oriente
La escalada continuó en febrero de 2026, cuando Trump anunció el envío de un segundo portaviones al Medio Oriente, sumándose al USS Abraham Lincoln ya desplegado en la región. La medida buscó presionar a Irán para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear, bajo la amenaza de “consecuencias traumatizantes” si fracasaban las negociaciones.
En paralelo, el presidente declaró que Irán debía concretar un “acuerdo significativo” en un plazo de diez días o “pasarían cosas malas”, intensificando la tensión en un contexto de protestas internas en Irán y manifestaciones de la diáspora en el extranjero.
Reacciones internacionales y regionales
La ofensiva estadounidense contó con el respaldo de Israel, cuyo primer ministro Benjamin Netanyahu expresó escepticismo sobre cualquier acuerdo con Teherán. Al mismo tiempo, líderes iraníes denunciaron que los ataques y amenazas constituían una agresión que tendría “consecuencias eternas”.
El conflicto también tuvo un componente político interno. Reza Pahlavi, hijo exiliado del último sah de Irán, llamó al pueblo iraní a nuevas protestas contra el régimen, mientras se organizaban manifestaciones en ciudades extranjeras con fuerte presencia de la diáspora iraní.
Estas movilizaciones reflejaron el descontento social frente a la crisis económica y la represión política en Irán, agravadas por las sanciones estadounidenses.
Con información de Reuters.
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