Sentencian a cadena perpetua a dos mujeres por asesinar a un joven trans en Nueva York
Precious Arzuaga y Jennifer Quijano fueron sentenciadas a cadena perpetua sin libertad condicional por el asesinato de Sam Nordquist en Nueva York; la fiscalía señaló celos como móvil.

Precious Arzuaga y Jennifer Quijano fueron sentenciadas a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el asesinato en primer grado de Sam Nordquist, un joven transgénero de 24 años oriundo de Minnesota. La condena fue dictada por la jueza Kristina Karle en el Tribunal Supremo del condado de Ontario, Nueva York, tras un proceso judicial que involucró a siete personas acusadas de distintos grados de participación en el crimen.
Arzuaga, de 40 años, recibió la pena máxima en los 11 cargos por los que se declaró culpable, incluyendo asesinato en primer grado, secuestro, abuso sexual agravado, ocultamiento de cadáver, conspiración, coacción y puesta en peligro del bienestar de un menor. La fiscalía la identificó como la cabecilla del grupo.
Quijano, de 32 años, enfrentaba cargos similares y recibió una condena compuesta por múltiples penas acumuladas: 25 años a cadena perpetua por secuestro; entre 8 años y 4 meses y 25 años por conspiración en segundo grado; 25 años por abuso sexual agravado; entre 1 y 4 años por ocultamiento de cadáver y 364 días por puesta en peligro del bienestar de un menor. Ambas deberán registrarse como delincuentes sexuales, de acuerdo con CBS News Minnesota.

La jueza Karle se dirigió directamente a Arzuaga: “Todos queremos saber por qué alguien tan bueno fue arrebatado de manera tan trágica. ¿Fue porque Sam era todo lo que tú no eras y nunca serás?”.
Arzuaga pidió disculpas a la familia de Nordquist: “Sam me quería a mí y a mis hijos. Voy a aceptar el castigo que sea ante todos”.
Quijano, a través de su abogado, expresó: “Desearía poder volver atrás y hacer todo diferente, pero no puedo. Lo único que puedo hacer ahora es asumir la responsabilidad por mi conducta”.
La madre de Sam, Linda Nordquist, declaró: “¿Cómo se sobrevive sabiendo que tu hijo estuvo rodeado de personas capaces de una crueldad tan inimaginable? La respuesta es que no se sobrevive. Simplemente se aprende a cargar un dolor tan pesado que te cambia para siempre”.
Sam Nordquist viajó de Minnesota a Nueva York en septiembre de 2024 tras contactar por internet a Arzuaga. Fue reportado como desaparecido el 9 de febrero de 2025 y sus restos se hallaron tres días después en Benton, condado de Yates.
La fiscalía documentó semanas de cautiverio y agresiones en un motel de Hopewell. Según la fiscal auxiliar Sara Van Strydonck, Quijano fue “el músculo” de la operación y participó activamente en las agresiones y el ocultamiento del cadáver. Arzuaga incluso obligó a sus hijos menores a participar en parte de las agresiones.
El móvil señalado por la fiscalía fue celos de Quijano hacia la relación de Nordquist con Arzuaga. No se encontraron pruebas suficientes para tipificar el caso como crimen de odio.