No hay abasto para la en La Guaira, en Venezuela
Son tantas las zonas afectadas que no alcanzan los rescatistas internacionales para buscar en todos los edificios que se desplomaron.

Como una zona de guerra con edificios destruidos y gente devastada en prácticamente todas las calles se encuentra la ciudad de La Guaira en Venezuela.
Son tantas las zonas afectadas que no alcanzan los rescatistas internacionales ni las herramientas para buscar en todos los edificios que se desplomaron.
En el Caribe Torre 22 una madre desesperada clama por ayuda. Ana Carrasquel clama por ayuda para rescatar a los menores. “Con el corazón, con las ganas de sacar nuestros hijos de ahí, pero necesitamos que también nos ayude la gente que tiene las máquinas.”
Durante los seis días que han transcurrido desde el terremoto logró estar en comunicación con sus hijos Manuel y Kevin. Bajo los escombros y con la ayuda de una topo mexicana,los hidrataban con una manguera, pero hoy dejó de escucharlos. Tienen 15 y 19 años.
“ Ellos están ahí jugando play. Nosotros conseguimos los play, los escuchamos ahí, pero no tenemos cómo sacarlos”, aseguró.
Los cuerpos sin vida que han sido rescatados se encuentran apilados en el suelo, en el malecón de La Guaira, una zona controlada por el Ejército bolivariano.
Ese es el otro lado de la tragedia. Ismenia Paredes logró salvarse, pero su familia no. “Ya tengo más de seis días que no sé nada de ellos, no he visto el cuerpo de mi papá ni de mi sobrina. Por eso estamos aquí buscando la manera de reconocerlo para ver si ya están aquí”, dijo entre lágrimas.
Como ella hay cientos de personas buscando a sus seres queridos. Dice que ha sido muy agotador. “Muchas familias murieron, mucha gente conocida. Ya no nos queda. Solamente vivir con nuestro recuerdo”.
La zona está prácticamente devastada, son decenas de edificios colapsados. Tan solo en esta zona había dos edificios de 12 pisos cada uno, ocho departamentos por cada piso. Nos dicen que habitaban en ellos de cinco a 15 personas por cada uno, si multiplicamos son más de mil personas las que quedaron bajo los escombros.
Trabajan rescatistas para tratar de sacar los cuerpos de las personas y todavía con la esperanza de encontrar a alguien con vida. La situación es de dolor, continúan aquí en la calle los familiares desesperados tratando de que se trabaje en la zona donde ellos habitaban, pero no hay abasto para la tragedia que se vive aquí en La Guaira.
En La Guaira quienes sobrevivieron están afectados psicológicamente. Kelly Oropeza es otra de las víctimas, llora por sus vecinos, alumnos, familiares, que quedaron bajo los escombros. “Horrible. Horrible. mucha desesperación. Ahora hay mucha desesperanza, porque por ejemplo, yo que soy profesora de inglés. y veo a mis estudiantes que ya han fallecido muy fuerte, muy fuerte”, afirmó.