Kim Jong Un inaugura el Noveno Congreso del Partido de los Trabajadores en Corea del Norte
El encuentro en Pyongyang ocurre tras años de pruebas de misiles y un tratado de defensa mutua con Rusia.

El líder norcoreano, Kim Jong Un, dio inicio al congreso de su partido, un evento clave que se celebra cada cinco años y que, según los analistas, esbozará una amplia gama de prioridades nacionales, incluidos sus objetivos nucleares.
El Noveno Congreso del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte se inauguró el jueves "con una gran ceremonia en Pyongyang", informó este viernes la agencia oficial de noticias KCNA.
El encuentro es la máxima reunión del partido gobernante y un evento político de gran importancia que no solo refuerza la autoridad del régimen, sino que además puede servir de plataforma para anunciar cambios en las políticas nacionales o relevos de altos funcionarios.
Desde el congreso de 2021, Corea del Norte ha impulsado el desarrollo de su arsenal nuclear, con recurrentes pruebas de lanzamiento de misiles balísticos intercontinentales en desafío de las prohibiciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU.

Pionyang también ha desarrollado profundos lazos con Moscú durante su guerra en Ucrania, al enviar soldados norcoreanos a luchar junto a las fuerzas rusas.
En 2024, los dos países firmaron un tratado que incluye una cláusula de defensa mutua.
En un discurso ante el nuevo congreso, el líder norcoreano Kim dijo que su país había enfrentado sus "peores dificultades" hace cinco años, pero que ahora se acerca a una nueva etapa llena de "optimismo y confianza en el futuro".
Corea del Norte "también ha consolidado de forma irreversible la posición del país en el exterior, lo que ha provocado un cambio enorme en el orden político mundial y en las relaciones que afectan a nuestro país", defendió, según los reportes de la prensa, en una aparente alusión a las repetidas declaraciones de Pyongyang de que es una potencia nuclear.
Analistas han estado examinando imágenes de satélite en busca de cualquier indicio de los grandes desfiles militares que han caracterizado a las reuniones anteriores.
Cualquier parada militar será observada de cerca en busca de indicios de un cambio en la postura militar del hermético país dotado del arma nuclear.
Pyongyang ha utilizado los desfiles anteriores para mostrar sus armas más nuevas y potentes, una fuente poco común de información sobre el poderío de sus fuerzas armadas.
El mayor enemigo
En el congreso anterior celebrado hace cinco años, Kim declaró que Estados Unidos era el "mayor enemigo" de su nación.
La expectativa está en si durante esta edición suavizará su postura o la reafirmará.
El presidente estadunidense, Donald Trump, intensificó su acercamiento a Kim durante una gira por Asia el año pasado, al afirmar que estaba "100%" abierto a una reunión.
Incluso rompió con décadas de política estadounidense al reconocer que Corea del Norte era "una especie de potencia nuclear".
Pero Kim se ha negado hasta ahora a morder el anzuelo.
El líder norcoreano apareció junto al presidente chino, Xi Jinping, y el ruso, Vladimir Putin, en un gran desfile militar en Pekín el año pasado, una llamativa muestra de sus poderosos amigos y su elevado estatus en la política mundial.

La economía de Corea del Norte lleva años languideciendo bajo las duras sanciones occidentales que afectan desde el petróleo hasta los mariscos y cuyo objetivo es cortar la financiación de su programa de armas nucleares.
A finales del mes pasado, Kim supervisó el lanzamiento de prueba de misiles desde un lanzacohetes múltiple y afirmó que "los planes de la siguiente fase para reforzar aún más la disuasión nuclear del país" se aclararían en el próximo congreso del partido.
Kim estuvo acompañado en la prueba por su hija, Ju Ae, considerada su probable sucesora.
Se prestará mucha atención a si Ju Ae recibirá algún cargo oficial en el partido en el congreso de este año.
Con información de AFP.
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